Si estás pensando «mi web no aparece en Google» y no sabes por dónde empezar, tranquilo: casi siempre hay una causa concreta, se puede diagnosticar en una tarde y, en la mayoría de los casos, tiene arreglo. Lo que no tiene arreglo es seguir pagando al de la web, al de los anuncios y al sobrino que «sabe de ordenadores» sin saber qué está pasando de verdad.
Soy Ángel del Soto. Monté mi primera tienda online en 1999 y llevo haciendo SEO desde 2010, con más de cien empresas en España y fuera. Y te digo una cosa: esta es probablemente la consulta que más se repite cuando un dueño de negocio me llama. Unas veces la web ni siquiera está en Google; otras sí está, pero en la página siete, que viene a ser lo mismo. En este artículo te voy a explicar todas las causas reales, cómo saber cuál es la tuya con herramientas gratuitas y qué hacer hoy mismo.
Sin humo. Si tu problema es grave, te lo diré. Si es una tontería de un minuto (que a veces lo es), también.
Son dos problemas muy distintos y la mayoría de la gente los mezcla. Para entenderlo, tienes que saber cómo funciona Google por dentro, y es más sencillo de lo que parece. Según la propia guía de Google sobre cómo funciona la Búsqueda, el proceso tiene tres fases, y no todas las páginas superan las tres:
Y ojo a esta frase de esa misma documentación, porque desmonta muchas promesas de agencias: Google dice literalmente que no garantiza que vaya a rastrear, indexar o mostrar tu página, aunque cumplas todas sus directrices. Nadie te puede garantizar el primer puesto. Quien te lo garantice, te está vendiendo algo que no controla.
Así que hay dos escenarios:
Vamos a averiguar en cuál estás.
Abre Google y escribe en el buscador site:tudominio.com (sin espacios, sin «https» y cambiando «tudominio.com» por el tuyo). Un operador es simplemente un comando que le das al buscador para filtrar resultados; este le dice «enséñame solo páginas de este dominio».
Un aviso importante: el operador site: es orientativo, no exacto. La documentación oficial de Google sobre este operador reconoce que no necesariamente devuelve todas las URL indexadas. Para saber la verdad necesitas el siguiente paso.
Google Search Console es una herramienta gratuita de Google que te dice cómo ve Google tu web: qué páginas tiene indexadas, cuáles no y por qué, por qué búsquedas apareces, cuántos clics recibes y si hay penalizaciones. Si tu web no tiene Search Console configurado, ese es tu primer deber. Te das de alta con tu cuenta de Google, añades tu dominio y verificas que es tuyo (normalmente con un registro DNS que te ayuda a poner tu proveedor de dominio, o con una etiqueta en la web).
Me sigue sorprendiendo la cantidad de negocios que han pagado una web de varios miles de euros y nadie les ha dado acceso a Search Console. Si es tu caso, pídeselo a quien te hizo la web. Es tuyo.
Arriba del todo en Search Console hay una barra de búsqueda. Pega ahí la dirección completa de tu página de inicio (o de la página que no aparece) y pulsa Intro. Según la ayuda oficial de la herramienta de inspección de URLs, te dirá una de estas tres cosas:
Despliega la sección de indexación de la página y fíjate en estos campos, que son oro para diagnosticar:
Además, el botón «Probar URL publicada» hace una prueba en directo. Es útil para comprobar si un arreglo que acabas de hacer funciona, aunque la propia ayuda de Google advierte que un resultado positivo en la prueba en directo no garantiza la indexación, porque no revisa cosas como la calidad o la elección de canónica.
En el menú izquierdo de Search Console, entra en Indexación > Páginas. Verás un gráfico con páginas indexadas (en verde) y no indexadas (en gris), y debajo una lista de motivos. Según la ayuda oficial del informe de indexación de páginas, los motivos más habituales que verás son estos:
| Motivo en Search Console | Qué significa en cristiano | ¿Es grave? |
|---|---|---|
| La URL se ha marcado como «noindex» | Tu web le dice a Google que no la indexe | Muy grave si es una página importante |
| El archivo robots.txt ha bloqueado la URL | Le prohíbes a Google entrar a leerla | Grave si no era intencionado |
| Rastreada: actualmente sin indexar | Google la ha leído y ha decidido no guardarla, de momento | Suele apuntar a calidad o duplicidad |
| Descubierta: actualmente sin indexar | Google sabe que existe pero aún no la ha visitado | Normal en webs nuevas; preocupante si dura |
| Duplicada: el usuario no ha indicado ninguna versión canónica | Google la ve como copia de otra página y ha elegido la otra | Depende de qué página sea |
| Soft 404 | La página parece vacía o de error, aunque el servidor dice que todo va bien | Típico en categorías sin productos |
| No se ha encontrado (404) | La página no existe | Normal si la borraste; grave si debería existir |
| Error del servidor (5xx) | Tu servidor falló cuando Google llamó a la puerta | Grave si se repite |
| Página con redirección | Esa URL te manda a otra; se indexa la de destino | Normalmente no |
Una cosa que conviene saber para no volverse loco: la propia ayuda de Google dice textualmente «No esperes que todas las URLs de tu sitio estén indexadas». Que haya páginas no indexadas es normal (filtros, versiones duplicadas, páginas de carrito...). Lo que no es normal es que tus páginas importantes, las que venden, estén en esa lista.
Con el diagnóstico hecho, vamos causa por causa. Las he ordenado más o menos de más fácil de arreglar a más difícil.
Si has publicado la web hace pocos días, puede que simplemente Google no haya tenido tiempo. John Mueller, de Google, explicó en el vídeo «Ask Googlebot» (recogido por Search Engine Journal el 30 de junio de 2021) que indexar una página nueva puede llevar desde varias horas hasta varias semanas, y que la mayoría del contenido bueno se indexa en torno a una semana. Y la página de Google sobre cómo pedir que se vuelvan a rastrear tus URLs habla de entre unos días y unas semanas para el rastreo.
Qué hacer:
Esta es la más tonta y la más frecuente. La etiqueta noindex es una instrucción en el código de la página que le dice a Google «no me metas en tu índice». Tiene este aspecto: <meta name="robots" content="noindex">. Se usa con razón en páginas como el carrito o el área de clientes, pero muchas veces se queda puesta por error en toda la web.
¿Por qué pasa? Porque mientras se construye una web, es normal ocultarla a Google para que no indexe un sitio a medio hacer. En WordPress, por ejemplo, existe una casilla en Ajustes > Lectura que se llama «Disuadir a los motores de búsqueda de indexar este sitio». El desarrollador la marca, entrega la web, nadie la desmarca y pasan meses sin que el cliente sepa por qué no aparece. Algunas plataformas y plugins de SEO también permiten marcar páginas o tipos de contenido como noindex sin que se note a simple vista.
Cómo detectarlo: en la herramienta de inspección, el campo «¿Se permite la indexación?» dirá que no, y en el informe de páginas aparecerá «La URL se ha marcado como noindex». También puedes abrir tu web, pulsar clic derecho, «Ver código fuente de la página» y buscar (Ctrl+F) la palabra noindex.
Qué hacer: quitarla de las páginas que deben aparecer, volver a inspeccionarlas, solicitar indexación y, en el informe, pulsar «Validar corrección». Según la ayuda de Google, la validación suele tardar hasta unas dos semanas, aunque puede ir más lenta.
El robots.txt es un archivo de texto que está en tudominio.com/robots.txt y que da instrucciones a los robots de los buscadores sobre por dónde pueden pasar y por dónde no. Si ves algo como «User-agent: *» seguido de «Disallow: /», estás prohibiendo a todos los robots entrar en toda la web. Es otro clásico de las webs recién entregadas.
Aquí hay un matiz que confunde hasta a profesionales. Según la introducción oficial de Google al robots.txt, este archivo no es un mecanismo para mantener una página fuera de Google: una página bloqueada puede seguir saliendo en resultados, pero sin descripción. Y la guía de Google sobre cómo bloquear la indexación con noindex añade que, si bloqueas una página con robots.txt, Google nunca verá su noindex. Traducción práctica:
Si tus páginas importantes aparecen como «Rastreada: actualmente sin indexar», Google ha entrado, ha leído y ha decidido que, por ahora, no merece un hueco en su índice. La ayuda de Google dice que puede indexarse más adelante y que no hace falta volver a enviarla. En mi experiencia, cuando esto afecta a muchas páginas a la vez, detrás suele haber contenido muy pobre, muy parecido entre sí o copiado de otro sitio (las descripciones del fabricante pegadas tal cual en cientos de fichas de producto son el ejemplo de manual).
Si aparecen como «Descubierta: actualmente sin indexar», Google sabe que existen pero ha aplazado la visita; la ayuda oficial indica que suele ser para no sobrecargar tu servidor. En una web nueva es normal un tiempo. Si dura meses, revisa que esas páginas reciban enlaces internos desde tu menú o tus categorías, que tu servidor no vaya lento y que no estés generando miles de URLs inútiles (filtros, parámetros, etiquetas) que distraen a Google de lo importante.
Tu web puede verse perfecta en tu ordenador y estar dando problemas a Google. Los más habituales que me encuentro:
Esta es la causa que más dinero hace perder, de lejos. Cambias de WordPress a Shopify, cambias de dominio, o el diseñador rehace la web «más bonita»… y las URLs cambian. Todas las páginas que Google tenía indexadas y que posicionaban, de repente devuelven error 404. Todo el trabajo de años, a la basura.
La guía de Google sobre cómo trasladar un sitio con cambios de URL es muy clara:
Si ya has migrado y has perdido tráfico, no está todo perdido. Busca las URLs antiguas (en Search Console, en el informe de Rendimiento de antes de la migración, o con la herramienta de archivo web), comprueba si dan 404 y crea las redirecciones que faltan. Cuanto antes, mejor. Y si vas a migrar, haz esto antes, no después: es infinitamente más barato.
Es menos frecuente de lo que la gente cree, pero existe. Una acción manual es una sanción que pone una persona del equipo de Google tras revisar tu web y comprobar que incumple sus políticas contra el spam. Según la ayuda oficial del informe de acciones manuales, puede afectar a parte de la web o a toda, y las páginas afectadas bajan posiciones o desaparecen de los resultados.
Cómo saberlo: en Search Console, menú Seguridad y acciones manuales > Acciones manuales. Si pone que no se ha detectado ningún problema, no tienes acción manual. Punto. Si hay una, te dirá el motivo.
Causas típicas: enlaces comprados o paquetes de «mil enlaces por 50 euros», texto oculto, contenido generado en masa sin valor, páginas creadas solo para engañar al buscador. Qué hacer: arreglar el problema en todas las páginas afectadas (Google dice que las correcciones parciales no sirven), y después pulsar «Solicitar revisión» explicando qué estaba mal, qué has hecho y con qué resultado. La revisión puede tardar varios días o semanas, según esa misma ayuda.
Aparte de las acciones manuales, Google tiene sistemas automáticos que detectan spam y actualizaciones de su algoritmo (las famosas «core updates») que reordenan los resultados. La guía de Google para depurar caídas de tráfico en la Búsqueda recuerda que una caída tras una actualización no significa necesariamente que tu contenido esté mal, y recomienda revisar también problemas técnicos, de seguridad y la estacionalidad antes de sacar conclusiones.
Aquí empieza el escenario B, el de «estoy indexado pero no salgo». Y esta es la causa que menos gusta oír: tu página puede ser, sencillamente, peor que las que salen arriba.
Una página de servicios con tres líneas («Somos una empresa con amplia experiencia en el sector. Calidad y confianza. Contáctenos») no tiene nada que posicionar. Google, en su guía para crear contenido útil, fiable y centrado en las personas, propone preguntas para autoevaluarte. Te dejo algunas, traducidas:
Sé honesto contigo mismo con esas preguntas. Y piensa en lo que solo tú puedes contar: tus precios orientativos, tus plazos reales, fotos de tus trabajos, las dudas que te hacen los clientes por teléfono cada semana, quién hay detrás del negocio. Eso no lo puede copiar la competencia.
Muchos dueños de negocio me dicen «no salgo en Google» y cuando les pregunto qué buscan, buscan el nombre de su empresa en otra ciudad, o una frase que nadie escribe, o una palabra genérica imposible como «muebles». Hay dos errores típicos:
Esto lo respalda el estudio de Ahrefs publicado en diciembre de 2023 sobre unos 14.000 millones de páginas: según sus datos, el 96,55 % de las páginas no recibe ningún tráfico de Google. Entre las razones principales que señalan están que nadie busca ese tema, que la página no tiene enlaces externos (backlinks, enlaces desde otras webs hacia la tuya) y que no encaja con lo que el usuario quiere encontrar. El propio estudio advierte de que los datos de tráfico son estimaciones, pero la idea de fondo es contundente: estar en el índice no significa recibir visitas.
Qué hacer: en Search Console, entra en Rendimiento y mira la pestaña Consultas. Ahí ves por qué búsquedas reales ya apareces, aunque sea en la posición 40. Es la mejor pista que existe sobre cómo te ve Google. Y antes de decir «no salgo», busca desde una ventana de incógnito y fíjate en que Google personaliza resultados según tu ubicación.
Si vendes un producto que venden también Amazon, El Corte Inglés y cuarenta tiendas con diez años de historia, salir arriba por la búsqueda genérica es muy difícil, y lo honesto es decírtelo. No es imposible, pero no va a pasar en dos meses.
Lo que funciona con presupuesto de pyme es atacar donde los grandes no llegan: búsquedas más concretas (las llamadas long tail o «cola larga», búsquedas de varias palabras, más específicas y con menos competencia), nichos que conoces mejor que nadie, contenido con experiencia real y enlaces de calidad desde tu entorno (proveedores, asociaciones, medios locales, clientes). Mira quién sale arriba por tus búsquedas objetivo y analiza qué tienen que tú no tienes: más contenido, más reseñas, mejor estructura, más enlaces, más años.
Si eres un negocio con clientes en tu zona (una clínica, un taller, un restaurante, una asesoría), cuando alguien busca «dentista en León» lo primero que ve no son webs: es el mapa con tres negocios. Eso depende sobre todo de tu Perfil de Empresa de Google (la ficha que antes se llamaba Google My Business), no solo de tu web.
Según la ayuda oficial de Google para mejorar el posicionamiento local, los resultados locales se basan principalmente en tres factores: relevancia (lo bien que tu ficha encaja con lo que se busca), distancia (lo cerca que estás de quien busca) y prominencia (lo conocido que es tu negocio, incluyendo enlaces y número de reseñas). Esa misma página deja claro que no hay forma de pedir ni de pagar un mejor posicionamiento local, y que más reseñas y valoraciones positivas pueden ayudar.
Qué hacer: reclama y verifica tu ficha, elige bien la categoría principal, rellena todo (horarios, servicios, fotos reales, descripción), pide reseñas a tus clientes de forma constante y respóndelas todas, y asegúrate de que nombre, dirección y teléfono coinciden exactamente en tu web, tu ficha y los directorios. Ten en cuenta también la distancia: si estás a las afueras, es normal que no salgas cuando alguien busca desde el otro extremo de la ciudad.
| Lo que ves | Causa más probable | Dónde mirar | Primer paso |
|---|---|---|---|
| site: no devuelve nada | Web nueva, noindex o robots.txt | Inspección de URL | Quitar bloqueos, enviar sitemap |
| Sale tu web sin descripción | Bloqueo en robots.txt | tudominio.com/robots.txt | Eliminar el Disallow que sobra |
| Muchas páginas «Rastreada: sin indexar» | Contenido pobre o duplicado | Indexación > Páginas | Mejorar o fusionar contenido |
| Caída brusca tras cambiar la web | Migración sin redirecciones | Páginas 404 en el informe | Redirecciones 301 URL a URL |
| Caída general sin cambios tuyos | Acción manual, actualización o estacionalidad | Acciones manuales y Rendimiento | Descartar penalización y comparar fechas |
| Indexado, pero en página 3 o más | Contenido, competencia o palabras clave | Rendimiento > Consultas | Reescribir pensando en el cliente |
| No sales en el mapa | Perfil de Empresa flojo | Tu ficha de Google | Completar ficha y pedir reseñas |
Cuando alguien está desesperado porque no aparece en Google, suele hacer alguna de estas cosas. Por favor, no:
Mi consejo honesto: la mayor parte del diagnóstico la puedes hacer tú con este artículo y Search Console. Si encuentras un noindex o un robots.txt bloqueando la web, lo arreglas en diez minutos. Si lo que encuentras es una migración mal hecha, cientos de páginas sin indexar o una competencia fuerte, ahí sí merece la pena que te ayude alguien con experiencia, porque cada mes que pasa es dinero que no entra.
No hay un plazo fijo. Google habla de entre unos días y unas semanas para el rastreo, y John Mueller comentó en 2021 que indexar una página puede ir de varias horas a varias semanas. Eso es aparecer en el índice. Aparecer arriba por búsquedas con competencia lleva bastante más, normalmente meses de trabajo constante.
No. Puedes pagar anuncios de Google Ads, que salen marcados como «Patrocinado», pero no puedes comprar posiciones en los resultados orgánicos ni en el mapa. La propia ayuda de Google sobre posicionamiento local dice que no hay forma de solicitar ni pagar un mejor posicionamiento.
Porque estás indexado, pero no eres de las páginas más relevantes para esas búsquedas genéricas. Salir por tu propio nombre es lo fácil: no compites con nadie. Para salir por tus servicios necesitas páginas específicas para cada servicio, con contenido útil y las palabras que usa tu cliente, y algo de autoridad (enlaces y reseñas).
Si se hicieron bien las redirecciones 301, Google indica que puede haber fluctuaciones temporales y que un sitio mediano puede tardar varias semanas o más en reflejar las nuevas URLs. Si no se hicieron, no se recuperan solas: hay que localizar las URLs antiguas y redirigirlas cuanto antes.
Compruébalo en Search Console, en Seguridad y acciones manuales > Acciones manuales. Si no hay ninguna, no tienes una penalización manual. Una caída de posiciones tras una actualización del algoritmo no es una penalización, sino una reordenación de resultados, y se trabaja mejorando la calidad del sitio.
Si después de leer esto sigues sin tener claro qué le pasa a tu web, o has encontrado algo que te supera, te propongo una cosa: una auditoría gratuita. Reviso tu indexación, los bloqueos técnicos, tu situación frente a la competencia y, si eres negocio local, tu ficha de Google. Te digo qué está fallando y qué haría yo, en lenguaje normal y sin compromiso. Si quieres saber más de cómo trabajo, puedes leer quién soy y cómo trabajo.
Pide tu auditoría SEO gratuita. Llámame al +34 666 28 88 80, escríbeme a ecommerce@angeldelsoto.com o rellena el formulario en la página de contacto.
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Nadie puede garantizarte el primer puesto en Google, lo dice el propio Google. Te explico qué significa hoy salir primero, en qué búsquedas sí es posible, cuánto se tarda y cómo detectar a quien te vende humo.