El SEO para inteligencia artificial es el trabajo de conseguir que, cuando alguien pregunta a ChatGPT, a Gemini, a Perplexity o al modo IA de Google por algo que tú vendes, tu negocio aparezca citado en la respuesta. Y te lo digo desde el principio, sin rodeos: casi todo lo que hace que una IA te cite es lo mismo que hace que Google te posicione. Lo que ha cambiado es el escaparate, no el género.
Llevo en esto desde 1999, cuando monté mi primera tienda online, y haciendo SEO desde 2010. He visto llegar y marcharse muchas modas: el keyword stuffing, las granjas de enlaces, los directorios, la obsesión por la "densidad de palabra clave". Ahora toca la ola de las siglas: GEO, AEO, LLMO... y con ella, una nueva remesa de gente vendiendo humo a dueños de negocio asustados porque "ya nadie va a buscar en Google". En este artículo te cuento cómo obtienen la información estas herramientas, qué dice Google oficialmente, qué está demostrado con datos, qué es humo y, sobre todo, qué puedes hacer tú esta misma semana.
No es una moda de cuatro frikis. Según contó TechCrunch el 27 de febrero de 2026, a partir de un anuncio de la propia OpenAI, ChatGPT alcanzó los 900 millones de usuarios activos semanales. Y el modo IA de Google (la pestaña "Modo IA" que aparece en el buscador, donde en lugar de diez enlaces azules te responde una IA en formato conversación) llegó a España el 8 de octubre de 2025, según publicó Marketing4eCommerce, dentro de una ampliación a casi 50 países nuevos.
Pero ojo con el otro lado de la balanza, porque aquí es donde empieza el humo. El estudio de referencias de Conductor (2026 AEO/GEO Benchmarks Report, recogido por Search Engine Land), que analizó 13.770 dominios en Estados Unidos y más de 3.300 millones de sesiones entre mayo y septiembre de 2025, encontró que el tráfico que llega desde herramientas de IA supone el 1,08 % del total de visitas web. Y de ese tráfico, el 87,4 % venía de ChatGPT. Es decir: hoy por hoy, Google sigue mandando muchísimo más tráfico que todas las IAs juntas.
Entonces, ¿por qué preocuparse? Porque lo que sí está cambiando, y mucho, es cuánto se hace clic dentro del propio Google:
Traducción para un dueño de negocio: la gente sigue buscando, pero cada vez lee más la respuesta y hace menos clic. Si en esa respuesta sale tu marca, ganas visibilidad aunque no haya clic. Si sale tu competencia, pierdes las dos cosas.
Para hacer SEO para inteligencia artificial necesitas entender una cosa básica: estas herramientas responden de dos maneras. Una, con lo que "aprendieron" durante su entrenamiento (un conocimiento congelado en una fecha). Dos, buscando en internet en el momento de la pregunta y resumiendo lo que encuentran. A esto segundo se le llama grounding o "anclaje": la IA ancla su respuesta en páginas reales y normalmente las cita con un enlace. Ahí es donde puedes influir de verdad, porque depende de que tu web sea rastreable, esté indexada y sea relevante.
Aquí no hay misterio, porque Google lo explica en su documentación oficial "AI features and your website": los AI Overviews y el modo IA tiran del índice de Google. Para que una página pueda salir como enlace de apoyo tiene que estar "indexada y ser apta para mostrarse en la Búsqueda de Google con un fragmento". Google añade textualmente que no hay requisitos técnicos adicionales ni optimizaciones especiales necesarias.
Un detalle importante de esa misma documentación: ambos usan lo que Google llama query fan-out (abanico de consultas). Cuando preguntas algo, el sistema lanza por detrás varias búsquedas relacionadas sobre subtemas y combina los resultados. Por eso pueden citar páginas que no están en el top 3 de la búsqueda principal pero que responden muy bien a una parte concreta de la pregunta. Esto, para webs pequeñas pero especializadas, es una oportunidad.
OpenAI tiene una página de preguntas frecuentes para editores en su centro de ayuda. Lo que dice es claro: cualquier web pública puede aparecer en las búsquedas de ChatGPT, y para que tu contenido salga en los resúmenes y fragmentos no debes bloquear a OAI-SearchBot, su rastreador de búsqueda. Distingue además otro robot, GPTBot, que es el que se usa para entrenar sus modelos. Son cosas distintas: puedes no querer que entrenen con tu contenido y, aun así, querer salir citado.
¿De dónde saca ChatGPT los resultados? Durante mucho tiempo se repitió que "ChatGPT es Bing". La realidad es más compleja. Una investigación de Peec (Tomek Rudzki), publicada en septiembre de 2026, mapeó los proveedores visibles en las respuestas del servidor de ChatGPT y concluyó que usa su propio índice más al menos ocho proveedores externos, entre ellos datos extraídos de Google, la plataforma Web IQ de Microsoft y socios como Yelp y TripAdvisor para resultados locales. Su conclusión práctica: dejar de asumir que ir bien en Bing equivale a ir bien en ChatGPT, y que si lo tuyo es local, cuides tus fichas en esos directorios. Es un análisis de una empresa privada, no una confirmación oficial de OpenAI, así que tómalo como lo que es: la mejor pista disponible, no una verdad grabada en piedra.
La ayuda oficial de Gemini explica que a veces muestra fuentes y contenido relacionado dentro y debajo de la respuesta, y que si cita textualmente una cantidad grande de texto de una web, enlaza esa web en la lista de fuentes. La documentación de rastreadores de Google aclara que Gemini usa el índice de búsqueda de Google para ese anclaje, y que el token Google-Extended (una instrucción que puedes poner en tu robots.txt) controla si tu contenido se usa para entrenar Gemini y para ese anclaje en la app de Gemini. Según la misma página, Google-Extended no afecta a tu inclusión ni a tu posición en la Búsqueda de Google.
La documentación de Perplexity describe dos agentes: PerplexityBot, que sirve para mostrar y enlazar webs en sus resultados (y que, según dicen, no se usa para entrenar modelos), y Perplexity-User, que visita una página cuando un usuario hace una pregunta concreta. De este último reconocen que, como la visita la pide un usuario, "generalmente ignora las reglas de robots.txt". Si quieres salir en Perplexity, deja pasar a PerplexityBot.
Microsoft lanzó el 10 de febrero de 2026, en beta, un informe de "AI Performance" dentro de Bing Webmaster Tools, según publicó Search Engine Land. Muestra cuántas veces se cita tu web en Copilot, en los resúmenes de IA de Bing y en algunas integraciones de socios, qué páginas se citan y con qué consultas. No muestra clics. Aunque Bing ya no sea "la" fuente de ChatGPT, sigue siendo la fuente de Copilot, y tener la web dada de alta en Bing es gratis y cuesta diez minutos.
| Herramienta | De dónde saca la información | Rastreador que no debes bloquear |
|---|---|---|
| AI Overviews y modo IA | Índice de Google | Googlebot |
| Gemini (app) | Índice de Google para el anclaje | Googlebot y Google-Extended |
| ChatGPT (búsqueda) | Índice propio y varios proveedores externos | OAI-SearchBot |
| Perplexity | Su propio rastreo y visitas a petición del usuario | PerplexityBot |
| Copilot | Índice de Bing | Bingbot |
En mayo de 2026 Google publicó una guía específica, "Optimizing for generative AI search" (actualizada por última vez el 10 de julio de 2026), dentro de Google Search Central. Merece la pena leerla entera, pero te resumo lo que dice, porque desmonta media industria de un plumazo:
Además, desde el 31 de agosto de 2026 Search Console tiene en todas las webs del mundo un control para excluir tu sitio de los AI Overviews, del modo IA y de los AI Overviews en Discover, según recoge la propia ayuda de Search Console y medios como Relevant Audience y 9to5Google. Google dice que no es una señal de posicionamiento en la búsqueda normal, pero si lo activas dejas de recibir impresiones y tráfico desde esas funciones. La guía de Google indica que, para ser apto, el sitio tiene que estar incluido en esas funciones en Search Console. Primera tarea práctica: entra y comprueba que nadie lo ha desactivado "por si acaso".
Lo que tienes que quedarte: según Google, no existe un "SEO para IA" separado del SEO de toda la vida. Si tu web no aparece en Google, es muy difícil que aparezca en sus funciones de IA. Si alguien te vende un atajo que se salta los fundamentos, te está vendiendo humo.
El llms.txt es un archivo de texto que se propuso poner en la raíz de la web para "explicar" tu sitio a los modelos de lenguaje. Muchas agencias lo venden como imprescindible. Los datos dicen otra cosa. SE Ranking analizó unos 300.000 dominios (lo publicó Search Engine Journal el 20 de noviembre de 2025): solo el 10,13 % tenía llms.txt, y no encontraron relación entre tenerlo y ser citado más a menudo por las IAs. De hecho, al quitar esa variable de su modelo estadístico, el modelo predecía ligeramente mejor. Y Google, en su guía, dice que Google Search no usa ese tipo de archivos: ni ayudan ni perjudican. Si ya lo tienes, déjalo; si te lo quieren cobrar como solución mágica, no pagues.
Otra moda: partir cada artículo en fragmentos minúsculos, con una pregunta y una respuesta de dos líneas, porque "así la IA lo digiere mejor". Google lo dice expresamente: no hay requisito de dividir el contenido en piezas pequeñas. Otra cosa es que escribas claro, con títulos que digan de qué va cada sección y respuestas directas. Eso es buena redacción para personas, y de paso funciona para las máquinas.
Las respuestas de las IAs cambian según quién pregunta, cómo lo pregunta, desde dónde y en qué momento. Ninguna herramienta puede prometerte una "posición" estable dentro de una respuesta generada. Las herramientas de seguimiento sirven para ver tendencias si se usan con cabeza; las que te garantizan resultados, no.
Ahrefs analizó 75.000 marcas (estudio de Louise Linehan, 26 de mayo de 2025) para ver qué factores se relacionan con aparecer mencionado en los AI Overviews. El factor con mayor correlación fueron las menciones de la marca en la web (0,664), seguido de los enlaces con el nombre de la marca como texto (0,527) y del volumen de búsquedas de la marca (0,392). Los enlaces en bruto quedaron bastante por detrás (0,218). El propio estudio advierte que correlación no es causalidad, pero el mensaje es coherente con lo que vemos en la práctica: las IAs recomiendan lo que la web en general ya reconoce como referente.
Y fíjate en el matiz con lo que dice Google: las menciones que funcionan son las auténticas. Comprar notas de prensa en webs basura o llenar foros de comentarios con tu nombre no es construir marca; es spam con otro nombre.
La investigación de Peec que te comentaba incluye una prueba de Malte Landwehr: consultaron a ChatGPT por una web sin tráfico orgánico en días concretos, y en esos mismos días apareció un pico en Search Console de esa web. Indica que ChatGPT también tira de resultados de Google. Si a eso le sumas que AI Overviews, modo IA y Gemini usan el índice de Google, la conclusión es evidente: el SEO clásico es la base del SEO para inteligencia artificial.
Vamos a lo que te interesa. Esto es lo que yo haría, en este orden, con cualquier negocio que viniera a verme.
El robots.txt es un archivo que está en tu dominio (tudominio.com/robots.txt) y les dice a los robots qué pueden visitar. Si bloqueas a OAI-SearchBot, a PerplexityBot o a Bingbot, no esperes salir en ChatGPT, Perplexity o Copilot. Un punto de partida razonable si quieres aparecer en todas pero no te importa decidir aparte sobre el entrenamiento sería algo así:
User-agent: OAI-SearchBot
Allow: /
User-agent: PerplexityBot
Allow: /
User-agent: Bingbot
Allow: /
User-agent: Googlebot
Allow: /
User-agent: GPTBot
Disallow: /
La última regla bloquea solo el entrenamiento de OpenAI, no la búsqueda; quítala si no te importa que entrenen con tus textos. Con Google-Extended ten cuidado: si lo bloqueas, Google dice que no afecta a la Búsqueda, pero sí al uso de tu contenido para el anclaje en la app de Gemini.
Y aquí va una trampa que veo cada vez más: no basta con mirar el robots.txt. Desde el 1 de julio de 2025 Cloudflare bloquea por defecto los robots de IA en las webs que protege, según publicó MIT Technology Review. Si tu web está detrás de Cloudflare o de otro servicio parecido, entra en su panel y comprueba qué robots estás dejando pasar. Google lo recuerda en su documentación: permite el rastreo en el robots.txt y también en cualquier CDN o infraestructura de alojamiento.
Precios metidos en una imagen, horarios dentro de un PDF, la descripción del servicio en un vídeo sin transcripción, fichas de producto que solo se cargan con JavaScript complicado... Google lo dice en su lista de buenas prácticas: asegúrate de que el contenido importante está disponible en forma de texto. Lo que no se puede leer, no se puede citar.
Una IA cita una página cuando esa página responde a algo concreto mejor que las demás. En la práctica eso significa:
Una "entidad", en jerga SEO, es una cosa concreta e identificable: tu empresa, con su nombre, dirección, actividad y personas. Cuanto más coherente sea la información sobre tu entidad en toda la web, más fácil es que una IA la reconozca y la recomiende. Qué hacer:
Es gratis, puedes importar tu web directamente desde Search Console y te da el único informe oficial que hoy muestra citas en respuestas de IA con detalle de consultas: el de AI Performance de Copilot. Diez minutos de trabajo para un dato que la mayoría de tu competencia no mira.
Los datos estructurados son un código (normalmente en formato JSON-LD) que describe tu página de forma ordenada para las máquinas: que esto es un producto con este precio, que esto es una empresa con esta dirección. Google dice claramente que no son obligatorios para aparecer en sus funciones de IA y que no hay un marcado especial para ello. Pero siguen sirviendo para los resultados enriquecidos de la búsqueda normal y ayudan a que la información de tu negocio sea coherente. Mi consejo: pon los básicos (Organization o LocalBusiness, Product en tiendas, BreadcrumbList) y asegúrate de que coinciden con lo que se ve en la página. Google insiste en que el marcado debe coincidir con el texto visible.
La tentación con la IA es generar cien artículos al mes con ChatGPT. Google lo advierte: crear páginas en masa para cada variación de búsqueda puede ser abuso de contenido a escala. Y además no funciona: si tu texto es un resumen de lo que ya hay, no tiene nada que una IA necesite citar. Es mejor un artículo con tu experiencia real que veinte que dicen lo mismo que todo el mundo.
Lo que no se mide, no se mejora. Pero aquí hay que ser honesto: la medición de la visibilidad en IA es todavía imperfecta. Esto es lo que sí puedes medir hoy:
| Fuente | Qué te dice | Limitación |
|---|---|---|
| Search Console: informe de rendimiento de IA generativa | Impresiones de tus páginas en AI Overviews y modo IA, por página, país, dispositivo y fecha | Solo impresiones: ni clics ni consultas |
| Google Analytics 4 | Visitas que llegan desde chatgpt.com, perplexity.ai, gemini.google.com, copilot.microsoft.com, y qué hacen en tu web | Solo cuenta a quien hace clic |
| Bing Webmaster Tools: AI Performance | Citas en Copilot y resúmenes de Bing, páginas citadas y consultas | Sin clics; en beta |
| Pruebas manuales | Si te mencionan en las preguntas que hacen tus clientes | Las respuestas varían; no es una cifra exacta |
Algunos detalles útiles:
No. Google dice en su guía oficial que optimizar para la búsqueda con IA sigue siendo SEO, y sus funciones de IA tiran de su índice. ChatGPT, según los análisis disponibles, también usa resultados de Google entre otras fuentes. El SEO clásico es la base; lo que cambia es que la marca, las menciones auténticas y el contenido con experiencia propia pesan todavía más.
No. El estudio de SE Ranking sobre unos 300.000 dominios no encontró relación entre tenerlo y ser más citado por las IAs, y Google dice que su buscador no lo usa. No hace daño, pero no es una prioridad ni algo por lo que debas pagar.
Depende de qué quieras proteger. Puedes bloquear el entrenamiento (GPTBot, por ejemplo) y permitir la búsqueda (OAI-SearchBot). Si bloqueas los robots de búsqueda, desapareces de esas respuestas. Para un negocio que vive de que le encuentren, normalmente compensa dejar pasar a los rastreadores de búsqueda.
Lo técnico (desbloquear un rastreador, corregir la CDN) puede notarse en días o semanas, según cuándo vuelvan a pasar los robots; Google indica que el recrawl puede tardar desde varios días hasta varios meses. Lo de marca y contenido es trabajo de meses, igual que el SEO de siempre. Quien te prometa resultados en IA en una semana, desconfía.
Sí. Que una IA te recomiende es visibilidad de marca ante alguien que está decidiendo. Muchas veces esa persona no hace clic en ese momento, pero luego busca tu nombre o te llama. Por eso conviene vigilar las búsquedas de marca además del tráfico directo desde las IAs. Además, Google afirma que los clics que llegan desde páginas con AI Overviews son de mayor calidad.
Si has leído hasta aquí, ya sabes más de SEO para inteligencia artificial que mucha gente que lo vende. Lo siguiente es aplicarlo a tu caso: qué preguntan tus clientes, qué responden hoy ChatGPT, Gemini y Google, quién sale en tu lugar y qué está frenando a tu web.
Auditoría gratuita. Reviso tu web, tu robots.txt, tu presencia en Google y en las principales IAs y te digo, sin humo, qué haría yo primero. Llámame al +34 666 28 88 80, escríbeme a ecommerce@angeldelsoto.com o pídela desde la página de contacto.
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Nadie puede garantizarte el primer puesto en Google, lo dice el propio Google. Te explico qué significa hoy salir primero, en qué búsquedas sí es posible, cuánto se tarda y cómo detectar a quien te vende humo.