Elegir bien las palabras clave es la decisión más barata y más rentable que vas a tomar en SEO, y también la que más negocios hacen mal. Casi todos empiezan igual: abren una herramienta, buscan el término más genérico de su sector, ven un volumen enorme y se ponen como objetivo salir primeros ahí. Meses después tienen visitas, sí, pero no tienen clientes. Y concluyen que «el SEO no funciona».
El SEO sí funciona. Lo que falla es la elección. En este artículo te voy a enseñar a elegir palabras clave como lo hago yo con mis clientes: empezando por el negocio y no por la herramienta, separando las búsquedas que traen curiosos de las que traen compradores, y priorizando con números que puedes calcular tú mismo con una hoja de cálculo. Está escrito para dueños de negocio y responsables de tiendas online que no tienen por qué saber de SEO. Cada tecnicismo te lo explico la primera vez que aparece.
He leído lo que hay publicado en español sobre este tema. Hay guías muy buenas sobre herramientas y métricas, pero casi ninguna conecta la palabra clave con lo que de verdad te importa: la venta. Aquí vas a encontrar eso, y además un método paso a paso, una plantilla de puntuación que puedes copiar, cómo sacar oro de tu propia Search Console, cómo hacerlo en Shopify y en WordPress, qué cambia con la inteligencia artificial y tres casos explicados de principio a fin.
Resumen en 30 segundos
Índice de contenidos
Una palabra clave es lo que una persona escribe (o dice) en un buscador cuando necesita algo. «Zapatillas de running para pronador», «fontanero urgente Getafe», «cuánto cuesta reformar un baño». En inglés se llaman keywords, y verás que en el sector usamos las dos palabras indistintamente.
Hasta aquí, lo que dicen todas las guías. Ahora lo importante: una palabra clave es la descripción de una necesidad. Detrás de cada búsqueda hay una persona con un problema, un momento concreto y una expectativa. Cuando eliges una palabra clave para una página de tu web, lo que en realidad estás decidiendo es a qué persona, con qué problema y en qué momento quieres atender.
Por eso me gusta pensar en las palabras clave como en los pasillos de un centro comercial. Hay pasillos donde pasa muchísima gente pero nadie compra, y pasillos tranquilos donde casi todo el que entra sale con una bolsa. Tu trabajo no es ponerte en el pasillo más transitado, sino en los pasillos donde están tus compradores.
Cada página de tu web debería tener una palabra clave principal: la búsqueda que mejor resume lo que esa página ofrece. Alrededor de ella hay términos relacionados: sinónimos, variantes, preguntas y subtemas que la gente busca con la misma intención. Google entiende muy bien que «zapatillas para correr» y «zapatillas de running» son lo mismo, así que no necesitas una página para cada variante. Necesitas una buena página que responda a esa necesidad, con la palabra principal en los sitios importantes y el resto de variantes apareciendo de forma natural.
A veces me preguntan si las palabras clave siguen sirviendo, ahora que Google entiende el significado de las búsquedas y que la gente pregunta a la inteligencia artificial. Mi respuesta es que sí, pero por un motivo distinto al de hace quince años. Ya no sirven para repetir una frase exacta muchas veces (eso hoy te perjudica). Sirven para decidir qué páginas necesita tu web y qué tiene que responder cada una. Son tu mapa del mercado: qué pide la gente, cómo lo pide y cuánta gente lo pide. Si quieres entender cómo procesa Google todo esto por dentro, te lo explico en cómo funciona Google por dentro.
Te pongo un ejemplo que veo constantemente. Una tienda online de café de especialidad decide trabajar la búsqueda «café». Tiene un volumen enorme. Pero ¿quién busca «café» a secas? Gente que quiere saber la historia del café, sus propiedades, una cafetería cercana, una receta, una noticia… Casi nadie que busque «café» a secas está a punto de comprar un paquete de café de especialidad online. Y además compite contra Wikipedia, grandes medios y marcas enormes.
Ahora compara con «comprar café de especialidad en grano online». Muchísimas menos búsquedas. Pero el que escribe eso tiene la tarjeta en la mano. Si tu página aparece ahí, una parte relevante de esas visitas se convierte en pedidos.
| «café» | «comprar café de especialidad en grano» | |
|---|---|---|
| Búsquedas | Muchísimas | Pocas |
| Quién busca | Cualquiera, por cualquier motivo | Alguien que quiere comprar ese producto |
| Competencia | Enorme (medios, enciclopedias, grandes marcas) | Tiendas como la tuya |
| Probabilidad de que tu página sea relevante | Baja | Alta |
| Valor de cada visita para tu negocio | Casi nulo | Alto |
Esta es la idea central de todo el artículo: el volumen de búsquedas es solo una de las variables, y casi nunca la más importante. Lo que de verdad cuenta es la combinación de tres cosas:
El volumen viene después, para desempatar. Lo vas a ver en la plantilla de puntuación.
Una cuenta sencilla que lo aclara: imagina dos búsquedas. La A tiene 5.000 búsquedas al mes y, de cada 1.000 visitas que te trae, compran 2. La B tiene 300 búsquedas al mes y, de cada 100 visitas, compran 4. Si consiguieras el mismo porcentaje de esas búsquedas, la B puede darte tantas ventas como la A, con muchísima menos competencia y mucho antes. Los números son inventados para el ejemplo, pero la lógica es la que aplico con cualquier cliente: lo que importa son las ventas que puede generar una palabra, no sus búsquedas.
La intención de búsqueda es lo que la persona quiere conseguir cuando busca. Google se lo toma muy en serio. En las directrices que entrega a sus evaluadores de calidad (las personas que valoran si los resultados de Google son buenos), distingue entre varios tipos de consultas: las de quien quiere saber algo (Know), las de quien quiere hacer algo o conseguir algo (Do), las de quien quiere ir a una web concreta (Website) y las de quien quiere visitar un lugar en persona (Visit-in-person).
En marketing solemos traducirlo a cuatro tipos, que son los que vas a ver en casi todas las herramientas:
| Intención | Qué quiere la persona | Ejemplos | Qué página necesita |
|---|---|---|---|
| Informativa | Aprender o resolver una duda | «cómo quitar la cal de la mampara», «qué es un pronador» | Guía o artículo de blog |
| Comercial | Comparar antes de decidir | «mejor robot aspirador para pelo de perro», «Shopify o WooCommerce» | Comparativa, guía de compra, categoría bien explicada |
| Transaccional | Comprar o contratar ya | «comprar mampara de ducha 80 cm», «presupuesto reforma baño Madrid» | Ficha de producto, categoría, página de servicio |
| Navegacional | Ir a un sitio concreto | «Ikea Getafe horario», «iniciar sesión banco X» | La página de esa marca (si no eres tú, olvídate) |
Algunas palabras delatan la intención:
Pero no te fíes solo de las palabras. La forma más fiable de conocer la intención es mirar qué muestra Google. Si buscas una palabra y los diez primeros resultados son fichas de producto y tiendas, Google ha entendido que la gente quiere comprar. Si son artículos de blog, quiere aprender. Si es un mapa con negocios, quiere algo cerca. Te lo explico a fondo en el paso 4 del método.
Hay búsquedas con intención mezclada. «Colchón viscoelástico» puede ser alguien que quiere comprar o alguien que quiere saber si le conviene. En esos casos Google suele mostrar resultados variados: tiendas, comparativas y artículos. Para ti significa que tu página de categoría tiene que vender, pero también explicar (qué es, para quién es, cómo elegir), y que probablemente te compense tener además una guía que enlace a esa categoría.
Otra forma útil de verlo es pensar en el recorrido del cliente. Primero detecta un problema («me duele la espalda al despertar»), luego investiga soluciones («qué colchón es mejor para el dolor de espalda»), después compara opciones («colchón viscoelástico o de muelles») y al final compra («comprar colchón viscoelástico 150x190»). Cada fase tiene sus palabras. Un negocio con poco tiempo y poco presupuesto debería empezar por las del final, que son las que están más cerca del dinero, y luego ir subiendo hacia las del principio para captar al cliente antes que la competencia.
Hay decenas de clasificaciones. Te dejo solo las que te sirven para tomar decisiones.
Las palabras de cola corta son genéricas y cortas: «zapatillas», «abogado», «sofás». Muchas búsquedas, mucha competencia, intención difusa.
Las de cola larga son más específicas y suelen tener más palabras: «zapatillas de trail impermeables mujer», «abogado de herencias en Valladolid», «sofá cama de dos plazas con colchón viscoelástico». Cada una tiene pocas búsquedas, pero hay muchísimas, la competencia es menor y la intención está mucho más clara.
Para que te hagas una idea de cuánto pesa la cola larga: Ahrefs, que mantiene una de las bases de datos de palabras clave más grandes del mundo, indica que casi el 93 % de las palabras de su base de datos de Estados Unidos tiene menos de 10 búsquedas al mes. Es decir, la inmensa mayoría de lo que la gente busca son búsquedas pequeñas y específicas. No hay datos equivalentes publicados para España con esa precisión, pero la lógica es la misma: el grueso de las oportunidades para una pyme está en la cola larga.
Informativas, comerciales, transaccionales y navegacionales, como acabamos de ver. Para un negocio, las transaccionales y comerciales son las que más rápido convierten; las informativas construyen confianza, autoridad y te ponen delante del cliente antes que la competencia.
Las de marca incluyen el nombre de tu negocio o de tus productos: «Café Moreno opiniones», «horario Ferretería López». Normalmente ya las ganas sin esfuerzo, pero conviene revisarlas: si alguien busca tu marca con «opiniones» o «teléfono» y lo que aparece es un directorio con datos viejos, estás perdiendo clientes. Las genéricas no incluyen ninguna marca y son las que te traen clientes nuevos.
Incluyen una ubicación o tienen intención local aunque no la digan: «dentista en Alcalá», «peluquería cerca de mí», o simplemente «cerrajero» buscado desde el móvil. Google muestra para ellas el mapa con negocios, que se trabaja sobre todo con el Perfil de Empresa de Google. Si tu negocio es local, lee también mi guía de SEO local.
Tienen picos en ciertas épocas: «disfraces de Halloween», «aire acondicionado portátil», «regalos para el Día del Padre». Hay que preparar las páginas semanas o meses antes del pico, no el día antes. Google Trends te ayuda a ver cuándo empieza a subir el interés.
«Freidora de aire 5 litros con ventana», «Nike Pegasus 41 mujer talla 39». Son oro para tiendas online: quien busca un modelo concreto suele estar muy cerca de comprar. Tus fichas de producto deberían estar preparadas para ellas.
«¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro de una piscina?», «¿cuánto tarda en secarse el microcemento?». Son perfectas para guías, preguntas frecuentes y, cada vez más, para aparecer en las respuestas de los buscadores con inteligencia artificial.
Esto viene del mundo de la publicidad, pero también sirve en SEO: son las búsquedas que no quieres. Si vendes muebles de diseño a medida, «muebles baratos», «muebles gratis» o «muebles segunda mano» no son para ti, aunque se parezcan mucho a lo que vendes. Apuntarlas te evita crear contenido para un público que nunca te va a comprar.
Este es el método que uso. No es el único posible, pero tiene una ventaja: empieza por el negocio y termina en ventas, no en una lista de palabras con mucho volumen.
Antes de abrir ninguna herramienta, coge papel y responde a estas preguntas:
Con esto tienes un filtro. Cualquier palabra clave que no encaje con estas respuestas, por mucho volumen que tenga, va a la parte de abajo de la lista.
Las palabras semilla son las palabras básicas de tu negocio a partir de las cuales vas a buscar más. Para sacarlas:
Apunta entre 10 y 30 palabras semilla. No te preocupes aún por los números.
Ahora sí: mete cada palabra semilla en las herramientas (te las explico en la siguiente sección) y apunta las variantes, preguntas y búsquedas relacionadas que encajen con tu negocio. Algunos trucos gratuitos que funcionan muy bien:
Al terminar este paso deberías tener una lista larga, de cien o doscientas palabras para un negocio pequeño, o de varios cientos o miles para una tienda con mucho catálogo.
Para cada palabra que te interese de verdad, búscala en Google (mejor en una ventana de incógnito y desde la ubicación de tu cliente) y fíjate en:
Este paso descarta muchas palabras que parecían buenas en la herramienta y te descubre otras. Es, sin exagerar, el paso que más dinero ahorra.
Aquí está la parte que casi nadie hace. A cada palabra le pones una nota de 0 a 3 según lo cerca que está de una venta de lo que tú vendes:
| Nota | Significado | Ejemplo (tienda de café) |
|---|---|---|
| 3 | Tu producto o servicio es casi la única solución a esa búsqueda | «comprar café de especialidad en grano» |
| 2 | Tu producto es una buena solución, pero no la única | «mejor café para cafetera italiana» |
| 1 | Puedes mencionar tu producto, pero de pasada | «cómo hacer café en cafetera italiana» |
| 0 | No hay relación real con lo que vendes | «historia del café en Colombia» |
Esta idea de puntuar el «potencial de negocio» la popularizó Ahrefs, y es de lo más útil que hay en SEO para pymes. La uso combinada con otras variables en la plantilla.
Ahora agrupa las palabras que comparten intención: «zapatillas trail mujer», «zapatillas de montaña para mujer» y «calzado trail mujer» van a la misma página. Cada grupo es una página: una categoría, una ficha, un servicio o un artículo. A esto se le llama mapa de palabras clave, y es la base de la estructura de tu web.
Reglas sencillas para hacer el mapa:
Elegir palabras clave no es algo que se hace una vez. Cada uno o dos meses, revisa en Search Console por qué búsquedas aparecen tus páginas, cuáles generan clics y, en Analytics o en tu plataforma, cuáles de esas visitas compran o te contactan. Las palabras que convierten se refuerzan; las que traen visitas que no compran se revisan. En la sección de Search Console te explico cómo.
No necesitas pagar una herramienta para empezar. Con las gratuitas de Google y un poco de método puedes hacer un trabajo muy decente. Las de pago ahorran tiempo y dan datos de la competencia, pero no piensan por ti.
Es la herramienta de Google para anunciantes, pero sirve para SEO. Google la presenta como un recurso sin coste. Para usarla necesitas una cuenta de Google Ads, y según la ayuda de Google, para acceder a funciones como «Obtener ideas para nuevas palabras clave» tienes que completar la configuración de la cuenta con tus datos de facturación. No hace falta lanzar ninguna campaña para consultarla.
Lo que te da:
Gratuita y, para mí, la más valiosa de todas cuando la web ya tiene algo de recorrido. No te dice lo que busca el mundo, te dice algo mejor: por qué búsquedas ya te está mostrando Google a ti, cuántas veces, cuántos clics recibes y en qué posición media apareces. Le dedico una sección entera más abajo.
Muestra cómo evoluciona el interés por una búsqueda a lo largo del tiempo y por zonas. Google explica que trabaja con una muestra anónima de búsquedas y que normaliza los datos en una escala de 0 a 100, así que no te dice cuántas búsquedas hay, sino cómo sube y baja el interés en comparación. Úsalo para:
El autocompletado, «Otras preguntas de los usuarios» y «Búsquedas relacionadas», que vimos en el paso 3. Son gratis, están actualizados y reflejan lo que la gente busca de verdad.
Semrush, Ahrefs, Sistrix y similares. Lo que aportan sobre las gratuitas:
Mi consejo: si tu negocio es pequeño, empieza con las gratuitas. Si tienes una tienda con cientos de productos, compites en un sector muy disputado o quieres saber qué hace tu competencia, un mes de una herramienta de pago para hacer el estudio inicial suele merecer la pena.
| Herramienta | Coste | Para qué la uso | Ojo con |
|---|---|---|---|
| Planificador de palabras clave | Sin coste (requiere cuenta de Google Ads) | Ideas, volumen orientativo, valor comercial (puja) | Volúmenes redondeados o en rangos |
| Search Console | Gratis | Búsquedas por las que ya apareces, oportunidades | Solo datos de tu web; oculta consultas muy minoritarias |
| Google Trends | Gratis | Estacionalidad y comparaciones | No da volúmenes absolutos |
| Autocompletado y preguntas de Google | Gratis | Variantes y preguntas reales | Sin números |
| Semrush, Ahrefs, Sistrix… | De pago | Análisis de competencia, grandes listados | Los volúmenes son estimaciones |
Una advertencia sobre los números: ninguna herramienta sabe exactamente cuántas veces se busca algo. Google redondea, y las herramientas externas estiman. Dos herramientas pueden darte cifras muy distintas para la misma palabra. Usa los volúmenes para comparar palabras entre sí dentro de la misma herramienta, no como verdad absoluta.
Si tu web lleva unos meses publicada, aquí hay dinero esperando. Search Console te muestra en el informe de Rendimiento las búsquedas por las que Google te ha enseñado, con cuatro datos: clics, impresiones (veces que apareciste), CTR (porcentaje de impresiones que acabaron en clic) y posición media. Por defecto ves los últimos tres meses.
Lo que tienes delante son búsquedas en las que Google ya te considera relevante, pero no lo suficiente como para ponerte arriba. Muchas veces basta con mejorar la página que aparece (más completa, mejor título, responder mejor a la pregunta, enlazarla desde otras páginas) para subir a las primeras posiciones. Es mucho más rápido que posicionar desde cero.
Google explica que, por privacidad, no muestra en las tablas las consultas que hacen muy pocas personas (aunque sí cuentan en los totales del gráfico). Por eso la suma de las consultas que ves nunca coincide con el total de clics. Además, la interfaz solo exporta un número limitado de filas. Para una pyme suele ser más que suficiente, pero tenlo en cuenta: hay una parte de tu cola larga que no vas a ver ahí.
Search Console te dice qué búsquedas traen visitas; no te dice cuáles compran. Para eso necesitas cruzar con Analytics o con los informes de tu plataforma: mira qué páginas de entrada generan pedidos o formularios. Si una página que entra por «comprar X» vende y otra que entra por «qué es X» no, ya sabes dónde poner el esfuerzo primero.
Es la media de búsquedas mensuales estimada. Ya hemos visto sus limitaciones. Dos consejos más:
Las herramientas de pago dan una nota de dificultad, normalmente basada en los enlaces que tienen las páginas que ya están arriba. Es una pista útil, pero incompleta: no tiene en cuenta lo buena que es tu página, lo especializada que es tu web ni si los resultados actuales responden bien a la búsqueda. Mi regla: mira la nota, pero decide después de mirar los resultados con tus propios ojos (paso 4).
Lo que pagan los anunciantes por clic. Para SEO no lo pagas tú, pero es un indicador estupendo del valor comercial de una búsqueda. Si en tu sector hay búsquedas por las que los anunciantes pagan mucho, son búsquedas que generan negocio.
Algunas herramientas estiman cuánto tráfico recibe la página que está primera para esa palabra, sumando todas las búsquedas por las que aparece. Es más realista que el volumen de una sola palabra, porque una buena página posiciona para cientos de variantes a la vez.
Si una búsqueda está cayendo año tras año, piénsatelo antes de invertir en ella. Si está subiendo, cuanto antes llegues, mejor.
Esta es la hoja que uso para decidir por dónde empezar. Puedes copiarla en Google Sheets o Excel en diez minutos.
Columnas de la plantilla
Fíjate en los pesos: el potencial de negocio pesa el triple que el volumen. Eso está hecho a propósito. Con esta fórmula, una palabra muy buscada pero sin relación con lo que vendes queda abajo, y una palabra modesta que vende lo que más margen te deja sube arriba. Los pesos son mi criterio y puedes ajustarlos a tu negocio; lo importante es que el negocio pese más que el volumen.
| Palabra clave | Potencial | Margen | Posibilidad | Volumen | Puntuación |
|---|---|---|---|---|---|
| comprar café de especialidad en grano | 3 | 3 | 2 | 2 | 9 + 6 + 4 + 2 = 21 |
| café para cafetera italiana | 3 | 2 | 2 | 2 | 9 + 4 + 4 + 2 = 19 |
| suscripción de café | 3 | 3 | 2 | 1 | 9 + 6 + 4 + 1 = 20 |
| cómo hacer café en cafetera italiana | 1 | 2 | 2 | 3 | 3 + 4 + 4 + 3 = 14 |
| café | 1 | 2 | 1 | 3 | 3 + 4 + 2 + 3 = 12 |
| historia del café | 0 | 1 | 1 | 2 | 0 + 2 + 2 + 2 = 6 |
La palabra con más volumen («café») queda casi abajo. Las que más cerca están de la venta, arriba. Es exactamente lo que buscamos.
En una tienda online, las palabras clave deciden algo más que los textos: deciden la estructura del catálogo. Si quieres profundizar en todo lo demás, tienes mi guía de SEO para tiendas online. Aquí me centro en la elección de palabras.
La página de inicio suele posicionar por tu marca y, como mucho, por la categoría más amplia de lo que vendes («tienda de café de especialidad»). No intentes meter ahí veinte palabras clave distintas.
Las categorías son las páginas que más tráfico comercial pueden traer a una tienda, porque responden a búsquedas tipo «zapatillas de trail mujer» o «lámparas de techo nórdicas», que tienen volumen razonable e intención de compra. Por eso:
Las fichas captan búsquedas muy concretas: modelo, talla, color, material, uso. Incluye en el texto las características por las que la gente filtra (medidas, compatibilidad, material) y responde a las dudas típicas. Y por favor, no copies la descripción del fabricante: la tienen cien tiendas más.
Algunas combinaciones de filtros merecen su propia página porque se buscan mucho («sofás cama de 2 plazas», «vestidos de fiesta largos rojos»). Otras no. Convertir todas las combinaciones de filtros en páginas indexables genera miles de URL casi iguales que diluyen tu web. Decide qué combinaciones tienen búsquedas suficientes y crea para ellas una categoría o colección específica; el resto, déjalas como filtros normales.
Úsalo para las palabras comerciales e informativas que tus categorías no pueden atender: guías de compra («cómo elegir una sartén de inducción»), comparativas, usos y cuidados. Y desde cada artículo, enlaza a la categoría o producto que resuelve la necesidad.
Si atiendes en una zona concreta, tus palabras clave casi siempre llevan una ubicación, aunque la persona no la escriba: Google entiende que quien busca «fontanero» desde el móvil quiere uno cerca.
Una advertencia: no crees veinte páginas iguales cambiando solo el nombre del barrio o del pueblo («fontanero en X», «fontanero en Y»…). Google lo considera contenido de poco valor. Si atiendes varias zonas, crea páginas de zona solo cuando puedas aportar algo propio (trabajos hechos allí, particularidades, cómo llegas) y trabaja sobre todo tu Perfil de Empresa de Google.
Una vez elegida la palabra principal de una página, colócala en estos sitios:
Y a partir de ahí, escribe para personas. Usa sinónimos, variantes y el vocabulario natural del tema.
Google lo llama keyword stuffing y lo incluye en sus políticas contra el spam. Lo define como llenar una página de palabras clave o números para intentar manipular el posicionamiento, y dice que suelen aparecer en listas, en grupos o fuera de contexto, no en un texto natural. Repetir «zapatillas de running baratas» quince veces en un texto no te ayuda: puede hundirte.
Google también insiste en que el contenido debe crearse pensando en las personas y no principalmente para atraer visitas de los buscadores. Entre las señales de alerta que menciona está escribir un número concreto de palabras porque has oído que Google prefiere cierta longitud, cosa que niega. La extensión adecuada es la que necesita el tema para responder bien.
La canibalización ocurre cuando dos o más páginas de tu web intentan posicionar por la misma búsqueda. Google no sabe cuál mostrar, va alternando, y ninguna de las dos acaba arriba. Es muy común en tiendas con categorías parecidas y en blogs que han publicado varios artículos sobre lo mismo.
Con los resúmenes con IA de Google, el Modo IA y asistentes como ChatGPT, la gente cada vez escribe búsquedas más largas y conversacionales: «qué zapatillas me recomiendas para correr por montaña si peso 90 kilos y tengo los tobillos débiles». ¿Cambia esto la forma de elegir palabras clave? Sí, pero menos de lo que te van a querer vender.
Google explica en su documentación que sus funciones de IA pueden usar una técnica de «distribución múltiple de consultas» (query fan-out): ante una pregunta, lanzan varias búsquedas relacionadas sobre subtemas para construir la respuesta. También dice que no hace falta optimizar específicamente para estas funciones ni cumplir requisitos técnicos adicionales: la página tiene que estar indexada y poder mostrarse con fragmento, y siguen aplicando las buenas prácticas de siempre.
Si te interesa este tema en detalle, tienes mi guía de SEO para inteligencia artificial y el artículo sobre qué hacer si ChatGPT no conoce tu empresa.
Google indica que el tráfico del Modo IA se contabiliza en Search Console y que, en ese modo, una pregunta de seguimiento cuenta como una consulta nueva. Por eso puedes ver en tus informes búsquedas más largas y raras que antes. No las ignores: son pistas de cómo pregunta tu cliente.
Estos casos son ejemplos ilustrativos, con negocios inventados, construidos a partir de situaciones muy habituales en mi trabajo. No son clientes reales ni datos reales: sirven para que veas cómo se aplica el método completo.
Situación de partida: tienda en Shopify con 400 productos. Las colecciones se llaman «Cocina», «Mesa» y «Ofertas». El blog tiene recetas. Recibe visitas, sobre todo a las recetas, pero las ventas desde Google son mínimas.
Paso 1, el negocio: lo que más margen deja son las sartenes y ollas de gama media-alta y los cuchillos. Las recetas no venden nada.
Paso 2, lenguaje del cliente: en los emails, la duda que más se repite es «¿sirve para inducción?». En las reseñas aparecen «no se pega», «antiadherente sin tóxicos» y «para toda la vida».
Pasos 3 y 4, ampliar y mirar resultados: aparecen búsquedas como «sartenes para inducción», «sartén antiadherente sin PFAS», «juego de sartenes inducción», «mejor sartén de acero inoxidable», «cómo curar una sartén de hierro». Al mirar Google, las tres primeras muestran tiendas y categorías; «mejor sartén…» muestra comparativas y algunas tiendas; «cómo curar…» muestra artículos y vídeos.
Paso 5, puntuar: las búsquedas de categoría (sartenes para inducción, juegos de sartenes) salen arriba en la plantilla por potencial y margen.
Paso 6, mapa:
Paso 7, medir: a los dos meses se revisa en Search Console qué colecciones reciben impresiones, en qué posición y cuáles generan pedidos.
Situación de partida: web con una sola página de «Servicios» que enumera doce tratamientos. Posiciona solo por su nombre.
Elección: tras hablar con los fisios, los tratamientos más demandados y rentables son la fisioterapia deportiva, el suelo pélvico y la rehabilitación de rodilla. Las búsquedas que aparecen: «fisioterapeuta deportivo en [ciudad]», «fisioterapia suelo pélvico [ciudad]», «rehabilitación de rodilla tras operación», «precio sesión fisioterapia».
Plan: una página por cada uno de los tres servicios, con qué se trata, cómo es la primera sesión, cuánto dura, precio orientativo y preguntas frecuentes; una página de tarifas; y el Perfil de Empresa de Google completo con esos servicios. No se crean páginas por barrio.
Situación de partida: el blog atrae muchas visitas con «ideas para decorar un salón pequeño». La empresa no hace decoración: hace reformas integrales.
Diagnóstico con Search Console: el 80 % de las impresiones vienen de búsquedas de decoración; las búsquedas de «reforma integral» y «presupuesto reforma» tienen posiciones entre 15 y 30.
Plan: no borrar los artículos de decoración (traen visitas y no hacen daño), pero dejar de producir más. Concentrar el esfuerzo en mejorar las páginas de servicio de reforma integral, reforma de cocina y reforma de baño: precios orientativos, plazos, proceso, fotos de trabajos reales y preguntas frecuentes. Crear un artículo sobre «cuánto cuesta una reforma integral» que enlace a esas páginas.
Lección: más visitas no es mejor si no son tus clientes. Una palabra clave que no está conectada con lo que vendes es una distracción, por mucho tráfico que dé.
| Error | Por qué te perjudica | Qué hacer |
|---|---|---|
| Elegir por volumen | Atraes curiosos, no compradores, y compites contra gigantes | Puntúa primero el potencial de negocio |
| No mirar los resultados de Google | Creas el tipo de página equivocado | Paso 4 siempre, para cada palabra importante |
| Usar tu jerga en lugar de la del cliente | Posicionas por palabras que nadie busca | Escucha cómo piden las cosas tus clientes |
| Una página para cada variante | Páginas casi iguales que compiten entre sí | Agrupa por intención en el mapa de palabras clave |
| Repetir la palabra hasta el aburrimiento | Google lo considera spam | Ponla en los sitios clave y escribe natural |
| Ignorar la cola larga | Te pierdes las búsquedas más fáciles y que más convierten | Busca preguntas y búsquedas específicas |
| Olvidar las palabras de marca | Otros sitios ocupan tus búsquedas de marca con datos viejos | Revisa qué sale al buscar tu nombre |
| Hacer el estudio una vez y olvidarlo | El mercado y las búsquedas cambian | Revisión mensual o trimestral en Search Console |
| No conectar palabras con ventas | No sabes qué funciona | Cruza Search Console con Analytics o tu plataforma |
| Copiar las palabras de la competencia sin pensar | Su negocio no es el tuyo | Úsalas como inspiración, filtra con tu paso 1 |
No te voy a dar cifras de mercado inventadas. Te cuento cómo suele ir, según mi experiencia:
Una principal y varias secundarias o variantes que compartan la misma intención. Una buena página posiciona de forma natural para muchas búsquedas relacionadas sin que tengas que forzarlas.
Depende de su intención y de su relación con lo que vendes. Para un negocio pequeño, normalmente compensa empezar por palabras específicas, con intención de compra y menos competencia, aunque tengan menos búsquedas.
Google lo presenta como un recurso sin coste, pero necesitas una cuenta de Google Ads y, según su ayuda, completar la configuración con tus datos de facturación para acceder a las ideas de palabras clave. No necesitas lanzar ninguna campaña.
No hay un número. Colócala en los sitios importantes (título, H1, URL, primer párrafo) y escribe de forma natural. Repetirla sin sentido es lo que Google llama relleno de palabras clave y va contra sus políticas.
Una revisión rápida en Search Console cada mes y un repaso más completo cada trimestre o cuando lances productos o servicios nuevos. Si tu sector es estacional, prepara las palabras de temporada con antelación.
Sí, y es una de las mejores fuentes de ideas. Pero filtra siempre con tu negocio: que a tu competencia le funcione una palabra no significa que tú vendas lo mismo o que te convenga.
Sí. La gente busca de forma más larga y conversacional, y los buscadores con IA lanzan varias búsquedas relacionadas para responder. Por eso conviene cubrir bien los temas completos y las preguntas reales, pero la base sigue siendo la misma: entender qué busca tu cliente y tener la mejor página para eso.
No para empezar. Con el Planificador, Search Console, Trends y lo que muestra Google en sus resultados puedes hacer un buen trabajo. Las de pago ahorran tiempo y te enseñan qué hace tu competencia, algo que sí compensa en sectores muy disputados o catálogos grandes.
No hace falta borrar esas páginas si no hacen daño. Deja de producir más contenido en esa dirección, enlaza desde ellas a tus páginas comerciales cuando tenga sentido y centra el esfuerzo en las palabras con potencial de negocio.
Si has llegado hasta aquí, ya tienes el método. Pero sé que aplicarlo a tu negocio, con tu catálogo y tu competencia, lleva tiempo, y que a veces el problema no es la palabra clave sino la web.
Te propongo una auditoría gratuita: reviso por qué búsquedas apareces hoy, cuáles te están trayendo visitas que no compran, qué oportunidades tienes a un paso de la primera página y por dónde deberías empezar. Sin compromiso y sin humo: si no te puedo ayudar, te lo diré.
Pídela aquí: solicitar auditoría gratuita. Y si quieres saber quién soy antes, aquí tienes mi trayectoria.
O escríbeme directamente:
Teléfono: +34 666 28 88 80
Email: ecommerce@angeldelsoto.com
— Ángel del Soto
Los comentarios se aprobarán antes de mostrarse.
Tutorial paso a paso para leer el informe de rendimiento de Google Search Console: qué significan clics, impresiones, CTR y posición media, y cómo convertirlos en tres listas de trabajo.
Qué dice Google de forma oficial, qué puedes hacer en tu web y qué nadie puede prometerte para aparecer en las respuestas de Gemini, con un plan de 30 días.
Las causas más frecuentes por las que un competidor aparece antes que tú en Google, cómo comprobarlas con datos propios y qué hacer primero, explicado sin promesas ni fórmulas mágicas.