Auditoría SEO: qué revisa, para qué sirve y qué esperar

23 octubre, 2026

Auditoría SEO: qué revisa, para qué sirve y qué esperar

Una auditoría SEO es una revisión ordenada de tu web para saber por qué Google te muestra (o no te muestra) cuando tus clientes buscan lo que vendes, qué está frenando tu posicionamiento y qué merece la pena arreglar primero. Dicho más claro: es la radiografía que te dice dónde estás, qué te duele y por dónde empezar, antes de gastar un euro más en contenidos, en enlaces, en una web nueva o en una agencia.

Llevo años revisando webs de pymes, tiendas online y negocios de servicios, y te voy a ser franco desde la primera línea: la mayoría de las auditorías SEO que veo no sirven para nada. No porque estén mal hechas técnicamente, sino porque son un listado de 200 avisos sacados de una herramienta, todos con el mismo peso, sin explicar qué importa en tu caso ni qué ganas arreglándolo. El dueño del negocio recibe un PDF de 60 páginas, no entiende la mitad, lo guarda en una carpeta y sigue igual. Eso no es una auditoría: es un trámite.

En esta guía te explico, sin humo y traduciendo cada tecnicismo, qué revisa una auditoría SEO de verdad, para qué sirve, cómo se hace paso a paso, cómo se prioriza, cómo tiene que ser el informe, cuánto cuesta, cuánto tarda y, sobre todo, qué puedes esperar después, que es lo que casi nadie cuenta. También te enseño a hacer una primera revisión tú mismo, a leer los informes de Google Search Console sin perderte y a detectar si la auditoría que te han entregado es buena o es relleno.

Resumen en 30 segundos: una auditoría SEO revisa cómo te encuentra, te lee, te entiende y te valora Google (y, cada vez más, los buscadores con IA). Se mira en este orden: datos de partida, rastreo, indexación, arquitectura, contenido e intención de búsqueda, SEO on page, rendimiento, autoridad, confianza, SEO local o internacional si aplica, visibilidad en IA y posibles penalizaciones. Cada hallazgo tiene que acabar en una acción con evidencia, impacto, esfuerzo, responsable y plazo. Una buena auditoría te dice qué hacer, en qué orden… y qué no hacer. Y no te promete posiciones: te promete un diagnóstico honesto y un plan ejecutable.

Índice de contenidos

  1. Qué es una auditoría SEO (y qué no es)
  2. Para qué sirve una auditoría SEO: las preguntas que debe responder
  3. Cuándo hacer una auditoría SEO: señales de que toca
  4. Tipos de auditoría SEO y cuál necesitas
  5. Antes de empezar: objetivos, accesos y línea base
  6. Bloque 1. Datos de partida: qué te dice Google hoy
  7. Bloque 2. Rastreo: ¿puede Google llegar a tus páginas?
  8. Bloque 3. Indexación: el informe de páginas traducido al cristiano
  9. Bloque 4. Arquitectura y enlazado interno
  10. Bloque 5. Contenido e intención de búsqueda
  11. Bloque 6. SEO on page: títulos, descripciones, encabezados y más
  12. Bloque 7. Rendimiento, móvil y experiencia de página
  13. Bloque 8. Autoridad y enlaces externos
  14. Bloque 9. Confianza, marca y E-E-A-T
  15. Bloque 10. SEO local e internacional
  16. Bloque 11. Visibilidad en buscadores y asistentes con IA
  17. Bloque 12. Penalizaciones, actualizaciones y caídas de tráfico
  18. Análisis de la competencia dentro de la auditoría
  19. Cómo priorizar los hallazgos
  20. Cómo tiene que ser el informe de una auditoría SEO
  21. Ejemplo de auditoría SEO explicado paso a paso
  22. Auditoría SEO en Shopify y en WordPress
  23. Herramientas para hacer una auditoría SEO
  24. Autoauditoría SEO en 60 minutos
  25. Cómo saber si la auditoría que te han entregado es buena
  26. Auditoría SEO gratis, automática o profesional: diferencias
  27. Cuánto cuesta y cuánto tarda una auditoría SEO
  28. Qué esperar después de la auditoría (plazos realistas)
  29. Errores habituales al hacer o encargar una auditoría SEO
  30. Checklist completa de auditoría SEO
  31. Preguntas frecuentes

Qué es una auditoría SEO (y qué no es)

Empecemos por lo básico. El SEO (del inglés Search Engine Optimization, optimización para motores de búsqueda) es el trabajo de conseguir que tu web aparezca en los resultados gratuitos de Google cuando alguien busca algo relacionado con tu negocio. No los anuncios, que son de pago, sino los resultados normales, los que en el sector llamamos «orgánicos».

Una auditoría SEO es el análisis que se hace para saber cómo está tu web desde ese punto de vista. Google, para mostrarte, tiene que hacer cuatro cosas: encontrar tus páginas (rastreo), guardarlas en su base de datos (indexación), entender de qué tratan y para qué búsquedas son útiles (relevancia) y decidir si eres mejor opción que los demás (calidad, autoridad y confianza). La auditoría revisa cada uno de esos pasos, encuentra dónde se rompe la cadena y te dice cómo arreglarlo.

La palabra clave es ordenada. Abrir la web, mirar un par de páginas y decir «te faltan palabras clave» no es una auditoría. Pasar una herramienta automática y reenviarte el informe tampoco. Una auditoría de verdad sigue un método, compara cada cosa con un criterio, cuantifica el impacto y termina en un plan priorizado que alguien puede empezar a ejecutar el lunes.

Lo que sí es

  • Un diagnóstico con evidencias. Cada problema se demuestra con un dato, una captura o una URL concreta. Si alguien te dice «tu web tiene problemas de indexación» y no te enseña cuáles, desconfía.
  • Una foto con fecha. Refleja cómo está tu web hoy y sirve como punto de comparación para saber si lo que hagas después funciona.
  • Un filtro de decisiones. Te dice qué hacer, en qué orden y qué dejar para más adelante o no hacer nunca.
  • Un documento para tu negocio. Habla de clientes, ventas y oportunidades, no solo de etiquetas y códigos de error.

Lo que no es

  • No es una garantía de posiciones. Nadie puede garantizarte el primer puesto en Google. Quien lo hace, o no sabe de lo que habla o te está vendiendo humo. Lo explico con detalle en cómo salir primero en Google: qué es posible y qué es humo.
  • No es una «nota SEO». Muchas herramientas te dan un 67 sobre 100. Ese número no significa nada para tu negocio. Una web con un 70 que trae clientes está mejor que una con un 98 que no trae ninguno.
  • No es una lista de tareas sin orden. Doscientos avisos con la misma importancia son ruido.
  • No es el SEO en sí. La auditoría es el diagnóstico. Lo que mueve tu posicionamiento es lo que se hace después. Una auditoría sin ejecución es como un análisis de sangre que no lees.
  • No es una auditoría de toda tu web o de tu negocio. Si tienes una tienda online y lo que te preocupa es que no vende, el SEO es solo una de las piezas. Para eso tienes mi guía de auditoría de tienda online, que mira también márgenes, medición, conversión y logística.

Mi definición de trabajo: una auditoría SEO es buena si, al terminar de leerla, el dueño del negocio sabe en una frase qué le pasa a su web, cuáles son las tres o cinco cosas que tiene que hacer primero, cuánto le van a costar y qué puede esperar de ellas. Si no lo sabe, la auditoría ha fallado, por muy técnica que sea.

Para qué sirve una auditoría SEO: las preguntas que debe responder

La mejor forma de entender para qué sirve una auditoría SEO es pensar en las preguntas que tiene que responder. Si al final no tienes respuesta clara a estas, algo ha faltado.

Las diez preguntas de una auditoría SEO útil

  1. ¿Google puede encontrar y leer todas mis páginas importantes? Si hay páginas bloqueadas, enterradas o que no se pueden leer, da igual lo buenas que sean.
  2. ¿Las páginas que me traen negocio están indexadas, y las que sobran están fuera? Es tan malo que falten las buenas como que sobren miles de páginas basura.
  3. ¿Por qué búsquedas aparezco hoy y en qué posición? Y, sobre todo, ¿cuántas de esas búsquedas son de gente que ya me conoce y cuántas de clientes nuevos?
  4. ¿Tengo una página adecuada para cada cosa que buscan mis clientes? Muchas webs no aparecen por una búsqueda simplemente porque no tienen ninguna página que la responda.
  5. ¿Mis páginas responden a lo que la gente quiere al buscar? Es lo que se llama intención de búsqueda, y es la causa número uno de páginas que no posicionan aunque «estén optimizadas».
  6. ¿Hay páginas mías compitiendo entre sí? Cuando dos páginas tuyas pelean por la misma búsqueda, normalmente pierden las dos.
  7. ¿Mi web es rápida y usable en el móvil? La mayoría de las búsquedas se hacen desde el teléfono, y Google indexa la versión móvil.
  8. ¿Tengo autoridad suficiente frente a mi competencia? Es decir, ¿hablan de mí otras webs, me enlazan, me citan?
  9. ¿Hay algo que me esté penalizando o lastrando? Una acción manual de Google, una caída tras una actualización, un hackeo, una migración mal hecha.
  10. ¿Qué hago primero, qué después y qué no hago? La pregunta más importante de todas.

A estas diez, hoy hay que añadirle una undécima que hace pocos años no existía: ¿qué dicen de mí los buscadores y asistentes con inteligencia artificial? Cada vez más gente pregunta a ChatGPT, Gemini, Perplexity o al modo IA de Google en lugar de hacer una búsqueda clásica. Una auditoría actual tiene que mirar también eso. Lo veremos en su bloque.

Para qué NO sirve

Una auditoría SEO no sirve para arreglar un negocio que no tiene demanda, un producto que nadie quiere o una web que convierte fatal. Puede traerte más visitas, pero si tu web no convence, tendrás más visitas que no compran. Por eso, en mis auditorías siempre echo un ojo a qué pasa cuando la visita llega, aunque no sea estrictamente SEO. Y tampoco sirve para nada si nadie va a ejecutar lo que dice. Antes de encargar una, pregúntate quién va a hacer el trabajo después.

Cuándo hacer una auditoría SEO: señales de que toca

No hace falta esperar a que algo vaya mal. Pero hay situaciones en las que una auditoría deja de ser recomendable y pasa a ser urgente. Estas son las que más veo.

Señales de que algo va mal

  • Tu tráfico desde Google ha caído, de golpe o poco a poco, y nadie sabe explicarte por qué. Si es tu caso, empieza por mi artículo sobre por qué una web no aparece en Google.
  • Tu web no aparece cuando buscas lo que vendes, aunque lleve tiempo publicada.
  • Tu competencia sale antes que tú y no entiendes qué tiene que tú no tengas.
  • Casi todo tu tráfico de Google es de gente que busca tu marca. Significa que el SEO no te está trayendo clientes nuevos; solo está recogiendo a los que ya te conocían.
  • Has recibido un aviso en Search Console sobre una acción manual, problemas de seguridad o errores de indexación.
  • Llevas meses pagando SEO y no sabes qué se ha hecho ni qué ha conseguido.

Momentos clave aunque todo parezca ir bien

  • Antes de rediseñar la web o cambiar de plataforma. Las migraciones mal planificadas están entre las causas más frecuentes de desplomes de tráfico que me toca arreglar. La auditoría previa te dice qué tienes que proteger.
  • Justo después de una migración, para comprobar que no se ha roto nada (redirecciones, indexación, contenidos que se han perdido por el camino).
  • Antes de contratar una agencia o un consultor nuevo, para tener una foto independiente del punto de partida.
  • Antes de invertir en contenidos o en enlaces. Si hay un problema técnico de base, el dinero en contenidos se pierde.
  • Al comprar o heredar una web, para saber qué tienes entre manos (y si te están vendiendo tráfico inflado o un dominio con historial dudoso).
  • Al abrir otro idioma u otro país.
  • Una vez al año como mínimo, como revisión de salud, y algo más a menudo si tu web es grande o cambia mucho.

Mi regla práctica: si vas a gastar en tu web o en tu marketing una cantidad que te dolería perder, dedica antes una pequeña parte a auditar. Una auditoría bien hecha suele pagarse sola con un único error caro que te evita, como una migración que se habría llevado por delante el tráfico de años.

Tipos de auditoría SEO y cuál necesitas

«Auditoría SEO» es un paraguas que cubre trabajos muy distintos. Es importante saber cuál estás pidiendo, porque el precio, el plazo y lo que recibes cambian mucho.

Tipo Qué revisa Cuándo tiene sentido
Auditoría SEO completa Todos los bloques de esta guía, con foco en negocio y plan priorizado Cuando no sabes exactamente qué te pasa o antes de invertir en SEO
Auditoría SEO técnica Rastreo, indexación, servidor, redirecciones, canónicas, velocidad, renderizado, datos estructurados Webs grandes, tiendas online, webs con problemas de indexación o tras una migración
Auditoría de contenidos Qué páginas tienes, qué búsquedas cubren, cuáles sobran, cuáles se pisan, cuáles hay que actualizar Blogs con muchos artículos, webs que han crecido sin orden, caídas tras actualizaciones de calidad
Auditoría de enlaces (off page) Quién te enlaza, con qué calidad, patrones sospechosos, comparación con la competencia Cuando has comprado enlaces, has recibido una acción manual o no consigues subir pese a tener buen contenido
Auditoría de SEO local Perfil de Empresa de Google, reseñas, coherencia de datos, páginas de ubicación Negocios que venden en una zona: clínicas, despachos, tiendas físicas, reformas
Auditoría SEO internacional Estructura de idiomas y países, hreflang, contenidos traducidos, dominios Webs en varios idiomas o países
Auditoría de migración Inventario de URLs, mapa de redirecciones, riesgos, plan de comprobación Antes y después de cambiar de dominio, plataforma o estructura
Auditoría de caída de tráfico Qué ha caído, desde cuándo, en qué páginas y búsquedas, y por qué Cuando el tráfico baja de forma brusca
Auditoría de visibilidad en IA Cómo te describen y citan los asistentes de IA, qué fuentes usan, si sus rastreadores te pueden leer Cuando tu sector ya se consulta en ChatGPT, Gemini o Perplexity

Para la mayoría de pymes, mi recomendación es empezar por una auditoría completa pero proporcionada: que toque todos los bloques, aunque sea con distinta profundidad, y que profundice donde aparezca el problema gordo. Hacer primero una auditoría técnica exhaustiva de una web de 30 páginas es matar moscas a cañonazos. Y hacer solo una auditoría de enlaces cuando el problema es que tus páginas no están indexadas es mirar en el sitio equivocado.

El tamaño de la web cambia la auditoría

No es lo mismo auditar la web de un fisioterapeuta con 15 páginas que una tienda con 40.000 productos o un medio con 100.000 artículos. En una web pequeña, el peso está en contenido, intención de búsqueda, SEO local y autoridad; la parte técnica suele resolverse rápido. En una web grande, la parte técnica (rastreo, indexación, duplicados, arquitectura) puede ser la mitad del trabajo, porque un error de plantilla se multiplica por miles de páginas. Una buena auditoría adapta su profundidad al tamaño, y un buen presupuesto también.

Antes de empezar: objetivos, accesos y línea base

La mitad del éxito de una auditoría SEO se juega antes de mirar la web. Lo que más retrasa una auditoría no es el análisis: es esperar accesos y no tener claro el objetivo.

1. Define el objetivo de negocio

No es lo mismo querer más llamadas para tu clínica en tu ciudad que querer vender en toda España o recuperar el tráfico que perdiste en marzo. El objetivo cambia lo que se mira con más detalle y cómo se priorizan los hallazgos. Te propongo que lo escribas en una frase con este formato: «Quiero conseguir [más qué] de [qué tipo de cliente] que busca [qué cosas] en [qué zona]».

2. Reúne los accesos

  • Google Search Console: la herramienta gratuita de Google que te dice cómo te ve el buscador. Qué páginas tiene guardadas, por qué búsquedas apareces, cuántos clics recibes y qué errores encuentra. Es imprescindible. Si no la tienes configurada, es lo primero que hay que hacer, y conviene verificar la propiedad de dominio completa, no solo una versión de la URL.
  • Google Analytics 4 (o la herramienta de analítica que uses): para ver qué hacen las visitas que llegan desde Google y si se convierten en clientes.
  • Acceso de lectura al gestor de la web (WordPress, Shopify, PrestaShop, Wix u otro).
  • Perfil de Empresa de Google, si tienes negocio local.
  • Bing Webmaster Tools, si lo tienes (y si no, recomiendo darlo de alta: es gratis, se puede importar desde Search Console y Bing alimenta servicios como Copilot).
  • Hosting o servidor, en webs que no estén en plataformas cerradas, para revisar registros de servidor, certificados y redirecciones.
  • Historial: auditorías anteriores, informes de agencias, lista de cambios recientes.

Un consejo de seguridad que repito siempre: crea usuarios específicos para quien audite, con el mínimo permiso necesario, y retíralos al terminar. Nunca compartas tu contraseña principal.

3. Reconstruye la cronología

Antes de analizar, apunta qué ha cambiado en tu web en los últimos 12 a 24 meses: rediseños, cambios de plantilla, migraciones, cambios de dominio, plugins o aplicaciones nuevas, cambios en el menú, contenidos borrados, campañas de enlaces, cambios de agencia. La mitad de las caídas de tráfico que investigo coinciden con una fecha concreta. Saber la fecha es media investigación.

4. Toma la foto del antes (línea base)

Antes de tocar nada, apunta en una hoja sencilla, con fecha:

  • Clics e impresiones desde Google de los últimos 3, 6 y 12 meses (Search Console).
  • Porcentaje de clics de búsquedas con tu marca y sin ella.
  • Número de páginas indexadas y no indexadas.
  • Las 20 páginas que más clics reciben y las 20 búsquedas que más clics traen.
  • Conversiones que vienen de Google: formularios, llamadas, ventas.
  • Estado de las Core Web Vitals (las métricas de experiencia de Google, que explico más abajo).
  • Número de dominios que te enlazan, según la herramienta que uses.

Sin esta foto, dentro de seis meses no sabrás si lo que hiciste funcionó. Y créeme: cuando le enseñas a un cliente su antes y su después, todo el mundo entiende el valor del trabajo.

Un aviso importante sobre los datos: Search Console guarda unos 16 meses de datos de rendimiento. Si tienes una caída que investigar o quieres comparar años, exporta los datos antes de que desaparezcan. Es uno de esos detalles que nadie hace hasta que lo necesita.

Bloque 1. Datos de partida: qué te dice Google hoy

Muchas auditorías empiezan pasando un rastreador por la web. Yo empiezo por los datos, porque me dicen dónde mirar. Si una web tiene 300 avisos técnicos pero el 90 % de su negocio viene de cinco páginas, lo primero es asegurarse de que esas cinco están perfectas.

Qué miro en Search Console

  • Tendencia de clics e impresiones de los últimos 16 meses. Las impresiones son las veces que apareces en resultados; los clics, las veces que alguien entra. ¿Suben, bajan, están planas? ¿Hay estacionalidad (subidas y bajadas que se repiten cada año) o una caída que no se explica por la época?
  • Marca frente a genérico. Filtra las consultas que contienen tu marca y las que no. Las primeras son gente que ya te conoce. Las segundas son clientes nuevos que te encuentran sin saber que existes: ahí está el crecimiento.
  • Las páginas que más clics traen y qué búsquedas las alimentan.
  • Las búsquedas con muchas impresiones y pocos clics. Suelen ser oportunidades: apareces, pero en posiciones bajas o con un resultado poco atractivo.
  • Las búsquedas en posiciones 5 a 20. Es la zona donde, con mejoras relativamente pequeñas, se consigue más. Pasar de la posición 12 a la 6 puede multiplicar los clics; pasar de la 60 a la 40 no cambia nada.
  • Dispositivos y países. Si el rendimiento en móvil es mucho peor que en ordenador, hay algo que revisar.

Qué miro en Analytics

  • Cuánto tráfico orgánico llega y a qué páginas.
  • Qué hace después: si se queda, si navega, si contacta, si compra.
  • Qué páginas reciben visitas de Google pero no generan nada. A veces el problema no es el SEO, sino que la página no convence.
  • Visitas desde asistentes de IA (ChatGPT, Perplexity, Gemini, Copilot), que suelen aparecer como tráfico de referencia desde sus dominios.

Cómo leer la curva de tráfico

Lo que ves Lo que suele significar Qué investigar
Caída brusca de un día para otro Cambio técnico, migración, noindex o bloqueo por error, acción manual Cronología de cambios, informe de páginas, acciones manuales, robots.txt
Caída en escalón que coincide con una actualización de Google Google ha revalorado la calidad o la utilidad de tu contenido Qué páginas y qué tipo de contenido han caído; comparación con quién ha subido
Bajada lenta durante meses Competencia que mejora, contenido que envejece, pérdida de enlaces, cambios en cómo se muestran los resultados Páginas que pierden posiciones, contenido desactualizado, nuevos competidores
Impresiones estables y clics a la baja Apareces igual pero te pinchan menos: resúmenes de IA, más anuncios, resultados más atractivos de otros Cómo se ve hoy la página de resultados para tus búsquedas clave
Todo plano durante años No hay estrategia: la web no crece en contenido ni en autoridad Cobertura de búsquedas, autoridad, competencia

Lo que me encuentro una y otra vez: empresas convencidas de que «el SEO funciona» porque reciben bastantes visitas de Google, y cuando separamos marca y genérico descubrimos que casi todo es gente que ya buscaba su nombre. El SEO no estaba captando a nadie nuevo. Esta separación es, para mí, el primer dato de cualquier auditoría.

Bloque 2. Rastreo: ¿puede Google llegar a tus páginas?

El rastreo es el proceso por el que el robot de Google (Googlebot) recorre tu web siguiendo enlaces y descarga tus páginas. Si Google no puede rastrear una página, no la conocerá bien, y si no la conoce, no te la va a mostrar. Es el primer eslabón de la cadena.

El archivo robots.txt

El robots.txt es un archivo de texto que está en la raíz de tu dominio (tudominio.com/robots.txt) y que les dice a los robots de los buscadores qué zonas de la web no deben recorrer. Es útil para evitar que pierdan el tiempo en zonas sin valor (carritos, búsquedas internas, áreas privadas), pero un error aquí puede dejar fuera media web.

Qué reviso:

  • Que no haya un Disallow: / general, que bloquea toda la web. Parece de chiste, pero pasa con más frecuencia de la que crees cuando una web pasa de pruebas a producción.
  • Que no se bloqueen secciones importantes, ni los archivos CSS y JavaScript que Google necesita para ver la página como la ve un usuario.
  • Que se bloquee lo que sí conviene bloquear (búsquedas internas, parámetros infinitos, zonas privadas).
  • Que indique la ubicación del sitemap.
  • Qué pasa con los rastreadores de los buscadores con IA, que veremos más adelante.

Un malentendido muy común: bloquear una página en robots.txt no impide que aparezca en Google. Si otras páginas la enlazan, Google puede indexar la URL sin haberla leído y mostrarla con un resultado pobre. Para que una página no salga en Google, lo correcto es dejar que la rastree y ponerle una etiqueta noindex. Si la bloqueas en robots.txt, Google ni siquiera podrá ver ese noindex.

El sitemap

El sitemap (mapa del sitio) es un archivo, normalmente en formato XML, que lista las URLs de tu web que quieres que Google conozca. No garantiza que se indexen, pero ayuda a que las encuentre. Qué reviso:

  • Que exista, esté enviado en Search Console y Google lo lea sin errores.
  • Que contenga solo URLs que quieres posicionar: que respondan correctamente, sin redirecciones, sin noindex, sin errores y siendo la versión canónica (la principal).
  • Que no falten secciones importantes.
  • Que se actualice solo cuando publicas o borras contenido.
  • En webs grandes, que esté dividido por tipos (productos, categorías, artículos), lo que ayuda a diagnosticar qué tipo de página tiene problemas de indexación. Cada archivo de sitemap admite un máximo de 50.000 URLs.

Códigos de respuesta del servidor

Cada vez que alguien (o Google) pide una página, tu servidor responde con un código. Los que importan:

Código Qué significa Qué revisar
200 Todo bien, la página existe Que las páginas importantes respondan 200
301 Redirección permanente: «esta página se ha mudado aquí para siempre» Que no haya cadenas (A→B→C) ni bucles, y que los enlaces internos apunten al destino final
302 / 307 Redirección temporal Que no se usen donde debería haber una permanente
404 Página no encontrada Que no haya 404 en URLs con tráfico, enlaces externos o enlaces internos
410 Página eliminada a propósito Útil para contenido que borras definitivamente y no tiene sustituto
5xx Error del servidor Que no aparezcan; si se repiten, Google reduce el rastreo y puede acabar quitando páginas

Un caso que veo mucho: los llamados soft 404. Son páginas que responden 200 (todo bien) pero en realidad están vacías o dicen «no hay resultados» o «producto no disponible». Google las detecta y las trata como si no existieran. Si tienes muchas, hay un problema de plantilla o de gestión de contenido.

Renderizado y JavaScript

Muchas webs modernas montan su contenido con JavaScript (código que se ejecuta en el navegador). Google es capaz de ejecutar JavaScript, pero lo hace con limitaciones y a veces con retraso. Si tu contenido principal, tus enlaces o tus etiquetas importantes solo aparecen después de ejecutar código, hay riesgo. Para comprobarlo:

  • Usa la herramienta de inspección de URL de Search Console y mira la página renderizada (cómo la ve Google) y el HTML que ha obtenido.
  • Compara con lo que ves en el navegador. Si falta texto, enlaces o imágenes, hay problema.
  • Comprueba que los enlaces importantes son enlaces de verdad (etiquetas <a> con su dirección), no botones que funcionan con código.

Presupuesto de rastreo: cuándo importa y cuándo no

Se habla mucho del presupuesto de rastreo (crawl budget): cuántas páginas está dispuesto Google a rastrear en tu web en un tiempo dado. La propia documentación de Google explica que es una preocupación sobre todo para webs muy grandes (del orden de cientos de miles o millones de páginas) o que cambian muchísimo cada día. Si tu web tiene 50 páginas, no es tu problema, y quien te lo plantee como prioridad te está metiendo miedo.

Donde sí importa, aunque la web no sea gigante, es en las tiendas online con filtros: cada combinación de talla, color, precio y orden puede generar una URL, y con unos pocos filtros salen miles. Google gasta su tiempo en páginas casi iguales y tarda más en ver las que importan.

Los registros del servidor (logs)

En webs grandes, la prueba definitiva de cómo rastrea Google es mirar los logs: los registros del servidor que apuntan cada visita, incluidas las de Googlebot. Te dicen qué páginas visita Google, con qué frecuencia y cuáles ignora. En webs pequeñas no suele merecer la pena; en tiendas y medios grandes, es oro. En Search Console tienes además el informe de Estadísticas de rastreo (en Ajustes), que da una versión resumida: peticiones por día, tiempos de respuesta, tipos de archivo y códigos de respuesta.

Mi prioridad en este bloque: que nada importante esté bloqueado, que el servidor responda bien y rápido, y que no haya trampas de rastreo (filtros, parámetros o calendarios que generan URLs infinitas). Lo demás, en una web pequeña o mediana, suele ser secundario.

Bloque 3. Indexación: el informe de páginas traducido al cristiano

La indexación es el paso en el que Google decide guardar una página en su índice, que es su enorme base de datos. Solo las páginas indexadas pueden aparecer en los resultados. Que Google rastree una página no significa que la indexe: puede leerla y decidir que no merece la pena guardarla.

La herramienta clave es el informe de Páginas de Search Console (dentro de «Indexación»). Te dice cuántas páginas tienes indexadas, cuántas no y por qué. El problema es que los motivos están escritos en un idioma que nadie entiende. Aquí va la traducción, con lo que significa cada uno y si debe preocuparte.

Lo que dice Search Console Qué significa ¿Debe preocuparte?
Rastreada: actualmente sin indexar Google ha visitado la página y ha decidido no guardarla, de momento Sí, si son páginas importantes. Suele indicar contenido pobre, duplicado o poco útil, o páginas sin apenas enlaces internos
Descubierta: actualmente sin indexar Google sabe que la página existe pero aún no la ha visitado Si son muchas y no bajan, sí: puede haber problemas de rastreo, de servidor o de calidad general
Página alternativa con etiqueta canónica adecuada La página indica que la principal es otra, y Google lo respeta No, es lo esperado (por ejemplo, variantes de un producto)
Duplicada: Google ha elegido una canónica diferente a la del usuario Tú dices que la principal es una, pero Google ha elegido otra Sí: tus señales son contradictorias (enlaces, sitemap, canónicas, contenido casi igual)
Duplicada: el usuario no ha indicado ninguna versión canónica Hay páginas casi iguales y no has dicho cuál es la buena Sí, si son páginas que te importan
Excluida por una etiqueta «noindex» La página pide no ser indexada Solo si es una página que debería estar en Google. Revísalo siempre: es un error típico tras rediseños
Bloqueada por robots.txt Google no puede entrar Solo si la página es importante
Página con redirección La URL redirige a otra No, salvo que estén en tu sitemap o tus enlaces internos apunten a ellas
No se ha encontrado (404) La página no existe Solo si tiene tráfico, enlaces externos o enlaces internos apuntando
Soft 404 Responde bien, pero parece vacía o inexistente Sí, si afecta a páginas útiles
Error de servidor (5xx) El servidor falló cuando Google la pidió Sí, siempre
Indexada, aunque un archivo robots.txt la ha bloqueado Google la ha indexado sin poder leerla Sí: o desbloquea y deja que la lea, o desbloquea y pon noindex

Cómo leer este informe sin agobiarte: que haya páginas no indexadas es normal. Todas las webs las tienen. Lo que importa es qué páginas son. Mil páginas de filtros fuera del índice es una buena noticia; tus cinco servicios principales fuera del índice es una emergencia. Por eso, el informe hay que leerlo siempre de la mano de tu lista de páginas importantes.

La prueba de las páginas importantes

Haz una lista con las 10, 20 o 50 páginas que más negocio te generan o que más te gustaría posicionar: servicios, categorías, productos estrella, artículos clave. Inspecciónalas una a una con la herramienta de inspección de URL de Search Console. Para cada una, comprueba:

  • ¿Está indexada?
  • ¿La canónica que elige Google es la misma que declaras tú?
  • ¿La última fecha de rastreo es razonablemente reciente?
  • ¿La versión renderizada muestra todo el contenido?

En webs grandes, esto mismo se hace a escala combinando el rastreador con los datos de Search Console. En webs pequeñas, a mano, en una hora.

El operador site: (y por qué no hay que fiarse de él)

Escribir en Google site:tudominio.com te muestra una muestra de las páginas que Google tiene de tu web. Es útil para detectar cosas raras (páginas de pruebas, URLs con parámetros, contenido que no debería estar, páginas hackeadas con spam en otros idiomas), pero el número de resultados que da no es fiable para contar páginas indexadas. Para eso, el informe de Search Console.

Canónicas: la versión principal

La etiqueta canónica es una línea de código con la que le dices a Google: «de todas estas páginas parecidas, esta es la principal». Es imprescindible cuando la misma página puede verse en varias direcciones (con y sin parámetros, desde distintas categorías, en versiones con y sin barra final). Qué reviso:

  • Que las páginas importantes tengan canónica apuntando a sí mismas.
  • Que ninguna canónica apunte a páginas que no existen, que redirigen o que tienen noindex.
  • Que no haya canónicas a la portada en todas las páginas (un error de plantilla que he visto más de una vez y que deja a la web sin nada indexado salvo la portada).
  • Que las señales sean coherentes: sitemap, enlaces internos y canónica apuntando a la misma URL.

Ojo: la canónica es una sugerencia, no una orden. Si el resto de señales dicen otra cosa, Google puede ignorarla.

Una sola versión de tu web

Tu web debería existir en una única versión. Prueba a escribir tu dominio con http y https, con www y sin www, y comprueba que las cuatro combinaciones llevan, con una sola redirección 301, a la misma versión final. Si no, tienes cuatro webs duplicadas compitiendo entre sí.

Contenido que no debería estar indexado

Igual de importante que lo que falta es lo que sobra. Revisa si Google tiene indexadas:

  • Páginas de resultados de búsqueda interna.
  • Combinaciones de filtros sin demanda de búsqueda.
  • Páginas de etiquetas, autores, archivos por fecha o adjuntos sin valor (muy típico en WordPress).
  • Páginas de prueba, de agradecimiento, de políticas duplicadas.
  • Versiones con parámetros de campañas (utm_source y similares).
  • Páginas en otros idiomas que no has creado tú: es un síntoma clásico de hackeo.

Un índice lleno de páginas pobres no te penaliza por sí solo, pero diluye la imagen que Google tiene de tu web y le hace perder el tiempo. Limpiarlo suele ser una de las acciones con más retorno en webs medianas y grandes.

Bloque 4. Arquitectura y enlazado interno

La arquitectura web es cómo está organizada tu web: qué secciones hay, qué cuelga de qué y cómo se llega de una página a otra. El enlazado interno son los enlaces de unas páginas de tu web a otras. Juntos determinan dos cosas: qué páginas encuentra Google con facilidad y qué importancia les da. Es, en mi experiencia, el bloque con mejor relación entre esfuerzo y resultado, y uno de los más olvidados.

Qué reviso

  • Profundidad de clic: a cuántos clics desde la portada están tus páginas importantes. Como orientación, las que más te importan deberían estar a dos o tres clics como mucho. Una página enterrada a seis clics recibe poca atención de Google y de los usuarios.
  • Páginas huérfanas: páginas que existen (y quizá están en el sitemap) pero no reciben ningún enlace interno. Para Google, una página a la que no enlazas tú mismo es una página que no te importa.
  • Reparto de enlaces: qué páginas reciben más enlaces internos. Si la más enlazada es la política de cookies y tu servicio principal solo se enlaza desde el pie de página, el reparto está al revés.
  • Texto de los enlaces (anchor text): el texto sobre el que se hace clic. «Haz clic aquí» no le dice nada a Google; «auditoría de tienda online» sí.
  • Enlaces rotos internos: enlaces a páginas que dan error 404.
  • Enlaces a redirecciones: enlaces que apuntan a URLs antiguas que redirigen. Funcionan, pero cada salto es una pérdida de tiempo y de señal. Lo correcto es enlazar al destino final.
  • Menú y migas de pan: que el menú refleje las secciones que importan y que haya migas de pan (la ruta tipo «Inicio > Servicios > Auditoría SEO») en webs con jerarquía.
  • Coherencia con cómo busca la gente: que la estructura agrupe las cosas como las agrupan tus clientes, no como las agrupa tu organigrama.

Modelo de pilares y satélites

Una forma de organizar el contenido que funciona muy bien es la de pilares y satélites (también llamada topic clusters). Tienes una página principal muy completa sobre un tema amplio (el pilar) y varias páginas que tratan aspectos concretos (los satélites). Los satélites enlazan al pilar y el pilar enlaza a los satélites. Así Google entiende que tienes cobertura completa del tema y la autoridad se reparte de forma lógica.

Un ejemplo sencillo para una clínica dental: un pilar sobre «implantes dentales» y satélites sobre «precio de implantes», «implantes en una sola cita», «implantes con poco hueso», «cuidados después de un implante». Cada satélite responde a una búsqueda concreta y todos refuerzan al pilar.

Un truco que uso en todas las auditorías: cruza la lista de páginas con más enlaces internos con la lista de páginas que más negocio te dan. Si no coinciden, tienes una mejora rápida y casi gratuita: añadir enlaces desde las páginas con autoridad (portada, artículos con tráfico) hacia las que quieres empujar. He visto subir posiciones solo con esto, sin tocar nada más.

URLs

Las direcciones de tus páginas también forman parte de la arquitectura. Lo ideal: cortas, legibles, en minúsculas, con guiones, sin acentos ni caracteres raros, y que describan el contenido. No hace falta reescribir todas las URLs de una web antigua por estética: cambiar URLs tiene riesgo y exige redirecciones. Solo lo recomiendo cuando el beneficio es claro.

Bloque 5. Contenido e intención de búsqueda

Si el rastreo y la indexación son las tuberías, el contenido es el agua. Puedes tener una web técnicamente impecable y no posicionar por nada si tu contenido no responde a lo que busca la gente. En las webs de pymes que audito, este es casi siempre el bloque donde está el problema gordo.

La intención de búsqueda, explicada

La intención de búsqueda es lo que quiere conseguir la persona cuando escribe algo en Google. No es lo mismo buscar «qué es una auditoría SEO» (quiere entender) que «auditoría SEO precio» (quiere comparar) o «auditoría SEO en León» (quiere contratar cerca). Google ha aprendido a distinguirlo y muestra para cada búsqueda el tipo de página que mejor responde. Si tu página no encaja con esa intención, no posicionará aunque repitas la palabra clave cien veces.

Intención Qué quiere el usuario Ejemplo Qué tipo de página suele ganar
Informativa Aprender o entender algo «qué es una auditoría seo» Guías, artículos, explicaciones
Comercial Comparar opciones antes de decidir «mejor consultor seo», «auditoría seo precio» Comparativas, páginas de precios, reseñas
Transaccional Comprar o contratar ya «contratar auditoría seo» Páginas de servicio o de producto
Navegacional Ir a un sitio concreto «search console login» La web de la marca
Local Encontrar algo cerca «dentista cerca de mí» Mapa de Google y fichas de negocio

La forma más sencilla de saber qué intención tiene una búsqueda es mirar los resultados. Busca en Google la palabra clave que te interesa y fíjate en qué tipo de páginas salen arriba: si son guías, artículos de servicio, fichas de producto, listados, vídeos o el mapa. Ese es el formato que Google considera correcto hoy.

El mapa de palabras clave

Uno de los entregables más útiles de una auditoría es el mapa de palabras clave (keyword mapping): una tabla que asigna a cada página de tu web la búsqueda principal a la que responde. Sirve para tres cosas: ver qué búsquedas importantes no tienen página, detectar páginas que se pisan y saber qué página hay que optimizar para cada búsqueda.

URL Búsqueda principal Intención Posición actual Acción
/servicios/auditoria-seo auditoría seo Comercial 18 Ampliar contenido y enlazar desde el blog
/blog/que-revisar-en-una-auditoria auditoría seo Informativa 24 Canibalización: reorientar a «checklist auditoría seo»
— auditoría seo precio Comercial — Crear sección de precios en la página de servicio

Tabla de ejemplo para que veas el formato; las URLs y posiciones son inventadas.

Canibalización

La canibalización ocurre cuando dos o más páginas de tu web compiten por la misma búsqueda. Google no sabe cuál mostrar, va alternando entre ellas y ninguna llega a posicionar bien. Es muy típica en blogs que llevan años publicando sin plan: cinco artículos sobre «cómo elegir colchón» escritos en distintos años.

Cómo detectarla: en Search Console, en el informe de Rendimiento, filtra por una búsqueda y mira la pestaña de Páginas. Si aparecen varias URLs tuyas recibiendo impresiones por esa misma búsqueda y las posiciones bailan, hay canibalización. Ojo: que dos páginas aparezcan por la misma búsqueda no siempre es malo. Si una es tu servicio y otra un artículo, y responden a intenciones distintas, puede estar bien. El problema es cuando responden a lo mismo.

Cómo se arregla, según el caso:

  • Fusionar las páginas en una sola más completa y redirigir las demás a ella (lo más habitual).
  • Diferenciar: reorientar cada página a una búsqueda distinta y más concreta.
  • Jerarquizar: dejar una como principal y que las demás la enlacen con el texto adecuado.
  • Eliminar la que no aporta nada, con redirección si tiene enlaces o tráfico.

Contenido pobre, duplicado y desactualizado

  • Contenido pobre (thin content): páginas con muy poco texto útil, que no responden a nada. No es una cuestión de número de palabras, sino de utilidad. Una página de 200 palabras puede ser perfecta si responde exactamente a lo que se busca; una de 3.000 puede ser paja.
  • Contenido duplicado: textos repetidos entre páginas de tu web (por ejemplo, la misma descripción de servicio en 20 páginas de ciudades cambiando solo el nombre) o copiados de otras webs (descripciones del fabricante en tiendas).
  • Contenido desactualizado: precios de hace tres años, normativa derogada, herramientas que ya no existen, «guía 2021». Google y los usuarios lo notan.
  • Contenido sin búsquedas: artículos sobre temas que nadie busca, que no traen visitas ni enlaces. No hacen daño por existir, pero conviene decidir qué hacer con ellos.

La poda de contenido: qué hacer con cada página

En webs con mucho contenido, uno de los ejercicios más rentables de la auditoría es clasificar cada página en una de estas decisiones. Lo llamo «la poda», y se hace cruzando datos de tráfico, enlaces, conversiones y calidad:

Decisión Cuándo
Mantener Trae tráfico o negocio y está al día
Actualizar Tiene potencial (impresiones, posiciones 5–20) pero está desactualizada o incompleta
Fusionar Se pisa con otra página sobre lo mismo
Reorientar El tema es bueno pero la página no encaja con la intención de búsqueda
Desindexar Útil para el usuario dentro de la web, pero sin valor en Google (por ejemplo, páginas internas de navegación)
Eliminar y redirigir No aporta nada pero tiene algún enlace o tráfico residual
Eliminar No aporta nada, no tiene enlaces ni tráfico

Una advertencia: la poda no es borrar a lo loco para «tener menos páginas». He visto webs que borraron cientos de artículos porque alguien les dijo que menos es más y perdieron tráfico que sí funcionaba. Cada decisión tiene que estar respaldada por datos. Y nunca borres sin redirigir lo que tiene enlaces externos.

Las búsquedas que te faltan

La otra mitad del bloque de contenido es mirar hacia fuera: qué busca tu cliente que tu web no responde. Se hace combinando varias fuentes:

  • Las búsquedas por las que ya apareces en Search Console sin tener una página específica.
  • Las búsquedas por las que posiciona tu competencia y tú no (lo que en herramientas como Semrush o Ahrefs se llama análisis de brecha o gap).
  • Las preguntas que te hacen tus clientes por teléfono, email o en persona. Es la fuente más infravalorada y la más valiosa.
  • Las sugerencias de Google: el autocompletado, «Otras preguntas de los usuarios» y las búsquedas relacionadas.

El resultado es una lista de contenidos a crear, priorizada por potencial de negocio, no solo por volumen de búsquedas. Una búsqueda con 30 búsquedas al mes de gente lista para contratar puede valer más que una de 5.000 de curiosos.

Bloque 6. SEO on page: títulos, descripciones, encabezados y más

El SEO on page es todo lo que se optimiza dentro de cada página para que Google entienda de qué trata y para que la gente quiera hacer clic. Es lo que todo el mundo asocia con SEO, y aunque es importante, no suele ser lo que más mueve si lo anterior falla.

Título SEO (etiqueta title)

Es el título que aparece en azul en los resultados de Google. Es probablemente el elemento on page más importante, tanto para posicionar como para conseguir clics. Qué reviso:

  • Que cada página tenga un título único (no el mismo en 40 páginas).
  • Que incluya la búsqueda principal, preferiblemente al principio.
  • Que sea atractivo y diga por qué hacer clic.
  • Que no sea excesivamente largo. Como orientación, unos 50–60 caracteres para que no se corte, aunque Google mide en píxeles y no en caracteres.
  • Que no esté sobrecargado de palabras clave («Auditoría SEO | Auditoría SEO barata | Auditoría SEO Madrid»).

Un dato que conviene saber: Google reescribe con frecuencia los títulos que muestra en los resultados cuando considera que el tuyo no describe bien la página. Si ves en Google un título distinto al que pusiste, es una pista de que tu título no encaja con lo que Google cree que es la página.

Meta descripción

Es el texto que aparece bajo el título en los resultados. No influye directamente en la posición, pero sí en cuánta gente hace clic. Reviso que sea única, que resuma la página, que incluya la búsqueda de forma natural y que invite a entrar. Como orientación, entre 140 y 160 caracteres. Igual que con los títulos, Google la sustituye a menudo por un fragmento del texto si cree que encaja mejor con la búsqueda.

Encabezados (H1, H2, H3)

Los encabezados son los títulos y subtítulos dentro de la página. El H1 es el título principal, los H2 son los apartados y los H3 los subapartados. Ayudan a Google y a los usuarios a entender la estructura. Reviso que haya un H1 claro que incluya la búsqueda principal, que los H2 organicen el contenido de forma lógica y que no se usen encabezados solo para dar formato (texto grande sin ser un título de sección).

Contenido y uso de palabras clave

Olvídate de la «densidad de palabra clave» (el porcentaje de veces que aparece). Es un concepto antiguo. Lo que reviso es que la búsqueda principal aparezca en los lugares lógicos (título, H1, primer párrafo, algún subtítulo), que se usen sinónimos y términos relacionados de forma natural y que la página cubra los subtemas que el usuario espera encontrar.

Imágenes

  • Texto alternativo (atributo alt): una descripción de la imagen para quien no puede verla y para Google. Debe describir la imagen, no ser una lista de palabras clave.
  • Peso: imágenes comprimidas y en formatos modernos (WebP o AVIF), con el tamaño adecuado. Una foto de 5 MB en la portada es un clásico.
  • Nombre de archivo descriptivo (auditoria-seo-checklist.jpg mejor que IMG_4532.jpg).
  • Carga diferida (lazy loading) para las imágenes que están más abajo, pero nunca para la imagen principal de la parte visible.

Datos estructurados

Los datos estructurados son un código invisible para el visitante (normalmente en formato JSON-LD y siguiendo el vocabulario de Schema.org) que explica a Google qué es cada cosa: una empresa, un producto con su precio, un artículo con su autor, una receta, un evento, una ruta de navegación. Bien implementados pueden hacer que tu resultado muestre información extra (precio, valoraciones, disponibilidad) y ayudan a los buscadores a entender tu web.

Qué reviso:

  • Que los tipos usados sean los adecuados para cada página (Organization o LocalBusiness en la web, Product en fichas, Article en artículos, BreadcrumbList para la ruta).
  • Que no tengan errores en la prueba de resultados enriquecidos de Google y en el validador de Schema.org.
  • Que lo que dicen coincida con lo que ve el usuario (mismo precio, misma disponibilidad). Marcar cosas que no están visibles va contra las directrices de Google.
  • Que no se usen marcados que Google ya no muestra para la mayoría de webs. Por ejemplo, Google limitó en 2023 los resultados enriquecidos de preguntas frecuentes a webs gubernamentales y de salud con autoridad, y dejó de mostrar los de instrucciones paso a paso. Muchas webs siguen esperando estrellas o desplegables que no van a llegar.

Otros elementos on page

  • Enlaces salientes a fuentes de calidad cuando aportan.
  • Fecha de publicación y actualización visibles en contenidos donde importa la frescura.
  • Etiquetas Open Graph, que controlan cómo se ve tu página al compartirla en redes. No son SEO, pero mejoran la difusión.
  • Idioma declarado correctamente en el código de la página.
  • Etiquetas obsoletas: la meta keywords no la usa Google desde hace muchos años. No hace daño, pero si alguien te la vende como mejora, ya sabes.

Cómo priorizo el on page: no reviso las 2.000 páginas de una web una a una. Empiezo por las plantillas (si la plantilla de producto tiene un fallo, lo tienen todos los productos) y por las 20–50 páginas que más negocio pueden traer. El resto se corrige por lotes.

Bloque 7. Rendimiento, móvil y experiencia de página

Una web lenta o incómoda en el móvil pierde clientes y posiciones. Pero ojo: la velocidad es un medio, no un fin. He visto equipos obsesionados con sacar 100 en una herramienta mientras sus páginas de servicio no estaban indexadas. En una auditoría, el rendimiento se mira con datos reales y se prioriza según impacto.

Core Web Vitals, explicadas sin jerga

Google mide la experiencia de carga con tres métricas llamadas Core Web Vitals. Se miden con datos de usuarios reales de Chrome, y para considerarse «buenas» tienen que cumplir el umbral en al menos el 75 % de las visitas.

Métrica Qué mide Umbral «bueno» según Google
LCP (Largest Contentful Paint) Cuánto tarda en verse el elemento principal (la imagen grande o el titular) 2,5 segundos o menos
INP (Interaction to Next Paint) Cuánto tarda la página en reaccionar cuando tocas algo (un botón, un menú, un formulario) 200 milisegundos o menos
CLS (Cumulative Layout Shift) Cuánto «salta» el contenido mientras carga (el botón que se mueve justo cuando vas a pulsarlo) 0,1 o menos

El INP sustituyó en marzo de 2024 a la métrica anterior (FID). Si alguien te habla de FID como métrica actual, su información está desfasada.

Dónde mirarlo

  • Informe de Core Web Vitals de Search Console: datos reales agrupados por tipos de página. Es lo primero que miro.
  • PageSpeed Insights: datos reales de la URL concreta (si hay suficientes visitas) y una prueba simulada con recomendaciones. Mira siempre la pestaña de móvil primero.
  • Lighthouse, dentro de Chrome, para pruebas de laboratorio.

Importante: la puntuación de 0 a 100 de PageSpeed es una prueba de laboratorio. Lo que cuenta para Google son los datos reales de la parte superior («Descubre lo que experimentan tus usuarios reales»). Una web puede sacar un 55 en la prueba y aprobar las Core Web Vitals con usuarios reales, y al revés.

Qué suele ralentizar una web

  • Imágenes enormes sin comprimir.
  • Demasiados plugins o aplicaciones, cada uno cargando su código en todas las páginas.
  • Scripts de terceros: chats, píxeles de publicidad, mapas, vídeos incrustados, widgets de redes, herramientas de reseñas.
  • Plantillas pesadas con sliders, animaciones y vídeos de fondo.
  • Hosting insuficiente o sin caché.
  • Muchas fuentes tipográficas cargadas desde fuera.

Móvil

Google indexa la versión móvil de tu web (lo que llama indexación mobile-first). Si tu versión móvil esconde contenido, enlaces o datos estructurados que sí tiene la de ordenador, para Google esos elementos casi no existen. Qué reviso: que el contenido sea el mismo en ambas versiones, que los botones se puedan pulsar con el dedo sin acertar al de al lado, que el texto se lea sin hacer zoom y que no haya ventanas emergentes que tapen el contenido nada más entrar (Google las considera una mala experiencia, salvo las legalmente necesarias como el aviso de cookies).

Search Console tenía un informe de usabilidad móvil que Google retiró a finales de 2023. Hoy la revisión se hace con Lighthouse, con el propio móvil y con las grabaciones de sesiones de herramientas como Microsoft Clarity.

Seguridad (HTTPS)

Tu web debe funcionar entera con HTTPS (el candado del navegador). Reviso que el certificado esté en vigor, que todas las versiones http redirijan a https y que no haya contenido mixto (imágenes o scripts cargados por http dentro de páginas https). Reviso también el apartado de Problemas de seguridad de Search Console, que avisa si Google ha detectado hackeo o software malicioso.

Mi prioridad en rendimiento: primero las plantillas que más negocio mueven (portada, servicio, categoría, producto, formulario de contacto), en móvil y con datos reales. Después, inventario de scripts y plugins: para cada uno, ¿qué aporta y qué cuesta en velocidad? Muchas veces sobra la mitad.

Bloque 8. Autoridad y enlaces externos

Los enlaces externos (backlinks) son los enlaces que otras webs ponen hacia la tuya. Para Google siguen siendo una de las señales más importantes de autoridad y confianza: si webs relevantes hablan de ti y te enlazan, probablemente eres una referencia. Este bloque se conoce también como SEO off page, porque se trabaja fuera de tu web.

Qué reviso

  • Número de dominios distintos que te enlazan. Importa más que el número total de enlaces: cien enlaces desde una misma web valen mucho menos que diez desde diez webs distintas.
  • Calidad y relevancia. ¿Son webs reales, de tu sector o de tu zona, con tráfico propio? ¿O son directorios basura, granjas de enlaces y blogs creados solo para vender enlaces?
  • Texto de los enlaces. Un perfil natural tiene sobre todo enlaces con tu marca, tu URL o textos genéricos. Si la mayoría de tus enlaces usan exactamente la misma palabra clave comercial («auditoría seo barata»), es una señal típica de enlaces comprados.
  • Páginas que reciben los enlaces. ¿Llegan todos a la portada o también a páginas internas? ¿Hay enlaces apuntando a páginas que ya no existen? (Eso es autoridad que estás tirando: se recupera con una redirección.)
  • Evolución. ¿Ganas o pierdes dominios con el tiempo? ¿Hay picos raros (cientos de enlaces en una semana)?
  • Comparación con la competencia. No hay un número bueno de enlaces en abstracto; lo que importa es cómo estás frente a quienes ocupan las posiciones que quieres.
  • Menciones sin enlace. Webs que hablan de tu marca pero no te enlazan. Muchas veces basta con pedirlo amablemente.

Enlaces tóxicos y la herramienta de rechazo

Muchas herramientas marcan una lista de «enlaces tóxicos» y algunos proveedores venden su limpieza como servicio estrella. Seamos claros: Google ha explicado repetidamente que sus sistemas ignoran la gran mayoría de enlaces basura que recibe cualquier web, y que la herramienta para rechazar enlaces (disavow) es para casos concretos, sobre todo cuando has comprado enlaces o has participado en esquemas de enlaces y tienes, o temes tener, una acción manual. Si nunca has comprado enlaces y no tienes ninguna acción manual, lo normal es que no necesites rechazar nada. Usar mal esa herramienta puede hacerte daño, porque puedes desactivar enlaces buenos.

Si has comprado enlaces

Comprar enlaces va contra las directrices de Google. Muchas webs lo han hecho, a veces sin saberlo porque lo hizo una agencia. En la auditoría lo reviso con detalle: qué se compró, dónde, con qué texto y qué riesgo supone. No siempre hay que hacer algo drástico, pero sí conviene saberlo y dejar de hacerlo si el patrón es evidente. Tienes una explicación mucho más amplia en mi guía de linkbuilding: cómo conseguir enlaces de calidad sin riesgo.

Autoridad no es solo enlaces

Las métricas de «autoridad de dominio» de las herramientas (DA, DR, AS y similares) son indicadores creados por esas empresas, no datos de Google. Sirven para comparar, pero no son el objetivo. Además de los enlaces, a Google le importan otras señales de que eres una entidad real y reconocida: búsquedas de tu marca, menciones en medios, reseñas, presencia en tu sector. Eso conecta con el siguiente bloque.

Lo que más valor saca de este bloque en pymes: recuperar enlaces que apuntan a páginas que ya no existen (una redirección y listo) y detectar las fuentes de enlaces de la competencia que tú también podrías conseguir de forma legítima: asociaciones sectoriales, proveedores, medios locales, colaboraciones, eventos. Es trabajo, pero es trabajo seguro.

Bloque 9. Confianza, marca y E-E-A-T

Google publica unas directrices para los evaluadores humanos que revisan la calidad de sus resultados. En ellas usa un concepto que se ha hecho famoso en el sector: E-E-A-T, siglas en inglés de experiencia, conocimiento experto, autoridad y fiabilidad (Experience, Expertise, Authoritativeness, Trustworthiness). No es un factor que se pueda medir con una herramienta, pero describe muy bien lo que Google intenta premiar: contenido hecho por quien sabe del tema, con experiencia real, en una web que inspira confianza.

Esto pesa especialmente en temas que pueden afectar a la salud, el dinero, la seguridad o decisiones importantes de las personas. Google los llama YMYL (Your Money or Your Life, «tu dinero o tu vida»). Si tienes una clínica, un despacho de abogados, una asesoría o vendes productos de salud, este bloque es crítico.

Qué reviso

  • ¿Quién está detrás de la web? Página de «Quiénes somos» con información real, no frases de plantilla. Datos de empresa, dirección, teléfono, email.
  • ¿Quién firma el contenido? En artículos y guías, autor identificado, con su experiencia y, si aplica, su titulación o colegiación.
  • ¿Se nota la experiencia propia? Ejemplos reales, fotos propias, datos de primera mano, opinión fundamentada. El contenido genérico que podría haber escrito cualquiera (o cualquier IA) cada vez compite peor.
  • Reseñas y reputación en Google, en plataformas de tu sector y en foros. ¿Qué se dice de ti cuando buscas tu marca?
  • Políticas claras: aviso legal, privacidad, condiciones, devoluciones si vendes.
  • Contacto real y accesible.
  • Coherencia de marca en tu web, tus redes, tu Perfil de Empresa y los directorios donde apareces.

Contenido generado con IA

Me lo preguntan en casi todas las auditorías: «¿Google penaliza el contenido hecho con inteligencia artificial?». La posición pública de Google es que lo que importa es la calidad y la utilidad del contenido, no cómo se ha producido. Pero sus políticas contra el spam incluyen desde 2024 el abuso de contenido a escala: generar muchas páginas, con IA o sin ella, con el fin principal de manipular los resultados y sin aportar valor. En la auditoría reviso si hay páginas producidas en masa que no aportan nada propio, porque son un riesgo y, además, no suelen funcionar.

Mi opinión, sin rodeos: usar IA para ayudarte a escribir no es el problema. El problema es publicar textos que no dicen nada que no digan ya otras cien webs. La experiencia de tu negocio (lo que has visto, lo que has resuelto, cómo trabajas, qué opinas) es lo único que la competencia no puede copiar. Ahí es donde una auditoría tiene que empujarte.

Bloque 10. SEO local e internacional

Este bloque solo aplica si vendes en una zona concreta o en varios países e idiomas. Si es tu caso, puede ser el más importante de toda la auditoría.

SEO local

Cuando alguien busca «fisioterapeuta en León» o «taller cerca de mí», Google muestra un mapa con tres negocios destacados (el llamado local pack) antes de los resultados normales. Aparecer ahí depende sobre todo de tu Perfil de Empresa de Google (antes Google My Business). Qué reviso:

  • Que el perfil esté verificado, completo y en la categoría principal correcta (es una de las decisiones que más pesan).
  • Nombre, dirección y teléfono idénticos en el perfil, en la web y en los directorios (lo que en el sector se llama coherencia NAP: name, address, phone).
  • Horarios, servicios, fotos reales y descripción.
  • Número, calidad y recencia de las reseñas, y si se responden.
  • Que la web tenga páginas que respalden lo que dice el perfil: servicios, zona de trabajo, datos de contacto.
  • Si trabajas en varias ciudades, que haya páginas de ubicación útiles y distintas entre sí, no la misma página cambiando el nombre del pueblo.
  • Que no haya perfiles duplicados o antiguos con datos erróneos.

Tienes todo esto mucho más desarrollado en mi guía de SEO local: cómo aparecer en Google cuando buscan negocios cerca.

SEO internacional

Si tu web está en varios idiomas o se dirige a varios países, revisa:

  • Estructura: dominios por país (tudominio.fr), subdominios (fr.tudominio.com) o carpetas (tudominio.com/fr/). Las tres opciones funcionan; lo que no funciona es mezclarlas sin criterio.
  • Etiquetas hreflang: el código que le dice a Google qué versión de cada página corresponde a cada idioma o país. Es una de las implementaciones que más errores acumula: versiones que no se enlazan entre sí en ambos sentidos, códigos de idioma mal escritos, enlaces a páginas que redirigen.
  • Calidad de las traducciones: textos traducidos automáticamente sin revisar, contenido que solo está traducido a medias, monedas y datos de contacto que no cambian.
  • Redirecciones automáticas por ubicación: si fuerzas a cada visitante a una versión según su IP, puedes impedir que Google vea las demás. Es preferible sugerir el cambio y dejar elegir.
  • Investigación de palabras clave por país: no se busca igual en España que en México, aunque el idioma sea el mismo.

Bloque 11. Visibilidad en buscadores y asistentes con IA

Este bloque no existía en las auditorías de hace pocos años, y en la mayoría de las guías que vas a encontrar se trata en dos líneas o directamente no aparece. Pero cada vez más gente pregunta a ChatGPT, Gemini, Copilot o Perplexity en lugar de buscar en Google, y el propio Google muestra resúmenes generados con IA (AI Overviews) encima de los resultados y tiene un modo IA disponible también en España. Si esos sistemas no te conocen, no te entienden o no te pueden leer, recomendarán a otro.

Qué reviso

  • Pruebas de presencia. Pregunto a varios asistentes por tu servicio y tu zona («¿qué consultor SEO recomiendas en Castilla y León?», «¿dónde hacer una auditoría SEO para una tienda online?») y por tu marca («¿qué sabes de [tu empresa]?»). Apunto si apareces, cómo te describen, si los datos son correctos y qué fuentes citan.
  • Resúmenes de IA en Google. Para tus búsquedas clave, ¿aparece un resumen de IA? ¿Te cita? ¿A quién cita? Si tus clics bajan mientras tus impresiones se mantienen, esto suele estar detrás.
  • Acceso de los rastreadores. Reviso el robots.txt y el cortafuegos o CDN (servicios como Cloudflare, que se ponen delante de tu web) para ver si bloquean, a veces sin querer, a los rastreadores de estos servicios. Hay que distinguir entre los que se usan para entrenar modelos y los que se usan para buscar y citar en tiempo real: por ejemplo, OpenAI separa GPTBot (entrenamiento) de OAI-SearchBot (búsqueda en ChatGPT), y Google ofrece el control Google-Extended para decidir sobre el uso de tu contenido en sus modelos sin afectar a tu presencia en el buscador. Puedes bloquear el entrenamiento y permitir la búsqueda, o al revés; lo importante es que sea una decisión consciente.
  • Información clara sobre tu negocio. Quién eres, qué haces, dónde, para quién, a qué precio aproximado, con qué experiencia. Los sistemas de IA trabajan con información explícita; si tu web es ambigua o todo está en imágenes, no tienen de dónde sacar.
  • Contenido que responde preguntas reales, con respuestas directas al principio de cada sección y luego el desarrollo. Es el tipo de contenido que estos sistemas suelen citar.
  • Reputación fuera de tu web: menciones en medios, foros, directorios sectoriales, reseñas. Los asistentes se apoyan mucho en lo que otros dicen de ti.
  • Bing. Muchos servicios de IA se apoyan en índices de búsqueda de terceros, y Bing alimenta a Copilot. Revisar Bing Webmaster Tools es barato y cada vez tiene más sentido.
  • Medición. Crear en Analytics un grupo de canales para el tráfico que llega desde asistentes de IA, para ver si crece y a qué páginas llega.

Lo que no te recomiendo

Desconfía de quien te venda certezas en este terreno. Cambia muy deprisa, los propios sistemas no explican del todo cómo eligen sus fuentes y abundan los «trucos» sin respaldo. Un ejemplo: el archivo llms.txt, que algunos venden como imprescindible. Es una propuesta de formato que no forma parte de ningún estándar adoptado de forma general, y Google ha dicho públicamente que no lo usa. No hace daño tenerlo, pero no esperes milagros. Lo explico todo, con lo que funciona y lo que es humo, en mi guía de SEO para inteligencia artificial.

La buena noticia: casi todo lo que mejora tu visibilidad en asistentes de IA mejora también tu SEO clásico: información clara y completa, contenido con experiencia propia, buena reputación, web técnicamente accesible. No es un presupuesto aparte; es una razón más para hacer bien los bloques anteriores.

Bloque 12. Penalizaciones, actualizaciones y caídas de tráfico

Cuando alguien me llama porque «Google le ha penalizado», en la mayoría de los casos no hay ninguna penalización. Hay una caída de tráfico con otra causa. Conviene distinguir bien porque el tratamiento es muy distinto.

Acción manual

Es lo que de verdad se puede llamar penalización: una persona del equipo de Google ha revisado tu web y ha determinado que incumple sus políticas contra el spam (enlaces comprados, contenido generado para manipular, texto oculto, páginas engañosas…). Se ve en Search Console, en el apartado Acciones manuales. Si ahí pone «No se ha detectado ningún problema», no tienes una acción manual. Si la tienes, la auditoría debe identificar la causa, corregirla a fondo y preparar una solicitud de reconsideración explicando lo que se ha hecho.

Actualizaciones del algoritmo

Google cambia sus sistemas de clasificación constantemente y varias veces al año anuncia actualizaciones importantes (las llamadas core updates y actualizaciones contra el spam). No son castigos dirigidos a ti: Google reevalúa todas las webs y algunas suben y otras bajan. Si tu caída coincide con una de esas fechas, la auditoría debe analizar qué páginas y qué tipos de contenido han caído, quién ha subido en su lugar y qué tienen esas páginas que no tengan las tuyas.

Desde 2024, las políticas de spam de Google incluyen explícitamente tres prácticas que conviene conocer: el abuso de contenido a escala (que vimos antes), el abuso de la reputación del sitio (publicar contenido de terceros en una web con autoridad para aprovecharse de ella) y el abuso de dominios caducados (comprar dominios con historial para posicionar contenido sin relación). Si tu web ha hecho algo de esto, es un riesgo que la auditoría debe señalar.

Causas técnicas

Muchas caídas «misteriosas» son técnicas: un noindex que se coló en una actualización, un robots.txt de pruebas que se subió a producción, una migración sin redirecciones, una canónica mal puesta en la plantilla, un servidor que falla a ciertas horas, un hackeo que llena tu web de páginas de spam. La cronología de cambios del principio de la auditoría es la herramienta clave para encontrarlas.

Cambios en la página de resultados

A veces no has perdido posiciones, pero recibes menos clics porque Google muestra más cosas encima de ti: anuncios, resúmenes de IA, mapas, vídeos, preguntas relacionadas. Para saberlo, compara tus impresiones y tu posición media con tus clics. Si las dos primeras se mantienen y los clics caen, el problema no está en tu web.

Cómo diagnosticar una caída, paso a paso

  1. Delimita la caída: fecha exacta de inicio, si es gradual o brusca, y su tamaño.
  2. Separa estacionalidad: compara con el mismo periodo del año anterior.
  3. Comprueba que no es un problema de medición: ¿cae en Search Console y en Analytics, o solo en uno? Un cambio en el banner de cookies puede hundir los datos de Analytics sin que haya bajado el tráfico real.
  4. Segmenta: qué páginas, qué búsquedas, qué dispositivos y qué países han caído. Casi nunca cae todo por igual.
  5. Cruza con tu cronología de cambios y con las fechas de actualizaciones de Google.
  6. Revisa Search Console: acciones manuales, problemas de seguridad, informe de páginas, estadísticas de rastreo.
  7. Mira los resultados actuales para las búsquedas que has perdido: quién está ahora y qué ofrece.
  8. Formula una hipótesis y verifica con datos antes de actuar.

El error más caro que veo en las caídas: ponerse a cambiar cosas a lo loco el primer día. Se tocan títulos, se borran páginas, se cambia la plantilla… y luego es imposible saber qué funcionó y qué empeoró. Primero diagnóstico, después acción, y de una en una cuando sea posible.

Análisis de la competencia dentro de la auditoría

Una auditoría que solo mira tu web te dice qué está mal, pero no te dice cuánto te falta. Para eso hay que mirar a quién tienes delante. Y aquí va un matiz importante: tu competencia en Google no siempre es tu competencia en la calle. Puede que tu rival comercial no posicione por nada y que las posiciones que quieres las ocupen un directorio, un medio o una gran cadena.

Cómo elegir con quién compararte

Coge tus 10–20 búsquedas más importantes y apunta qué webs aparecen en las primeras posiciones. Las que se repiten más son tus competidores reales en buscadores. Elige tres o cuatro, preferiblemente de tu tamaño o algo mayores, no los gigantes con los que no tiene sentido compararse.

Qué comparar

Aspecto Pregunta
Cobertura de búsquedas ¿Por cuántas búsquedas relevantes aparecen ellos y tú? ¿Cuáles tienen ellos y tú no?
Tipo de páginas ¿Qué formato posiciona: servicios, guías, comparativas, herramientas, vídeos?
Profundidad del contenido ¿Qué subtemas tratan que tú no tratas? ¿Qué aportan de propio?
Autoridad ¿Cuántos dominios les enlazan y de qué tipo?
Arquitectura ¿Cómo organizan sus secciones? ¿Cómo enlazan entre sí?
Experiencia ¿Velocidad, móvil, claridad, facilidad para contactar o comprar?
Confianza ¿Reseñas, autoría, datos de empresa, casos?
SEO local ¿Categoría del perfil, número de reseñas, fotos, cercanía?
Visibilidad en IA ¿Les citan los asistentes cuando preguntas por tu sector?

El objetivo no es copiar, sino entender qué estándar exige Google para esas búsquedas y cómo superarlo con lo que tú tienes y ellos no.

Cómo priorizar los hallazgos

Una auditoría completa puede sacar cien hallazgos. Si te los entregan todos con la misma importancia, no sirve: o te paralizas o empiezas por lo fácil, que casi nunca es lo importante. La priorización es lo que convierte un diagnóstico en un plan. Y es, con diferencia, lo que separa una auditoría profesional de un informe de herramienta.

Los cuatro criterios

  • Impacto: cuánto puede mejorar el tráfico o el negocio si se arregla. ¿Afecta a una página o a mil? ¿A páginas que venden o a páginas que nadie visita?
  • Esfuerzo: horas, dinero, dificultad técnica, dependencia de terceros.
  • Confianza: lo seguro que estás de que funcionará. Arreglar un noindex en tu página principal es seguro; reescribir un texto para subir posiciones, menos.
  • Riesgo: lo que puede salir mal. Cambiar URLs o borrar contenido tiene riesgo; añadir enlaces internos, casi ninguno.

Una puntuación sencilla

Para cada hallazgo, puntúa de 1 a 5 el impacto, la confianza y la facilidad (lo contrario del esfuerzo). Multiplica los tres. Ordena de mayor a menor. No es ciencia exacta, pero obliga a pensar cada punto y evita que lo urgente tape a lo importante.

Hallazgo (ejemplo) Impacto Confianza Facilidad Puntuación
Noindex en las páginas de servicio tras el rediseño 5 5 5 125
Fusionar 4 artículos que se canibalizan 4 4 3 48
Añadir enlaces internos a las 10 páginas clave 3 4 5 60
Reducir el peso de las imágenes de la portada 2 4 4 32
Rehacer toda la arquitectura de la web 4 2 1 8

El orden que suelo seguir

  1. Lo que impide aparecer: bloqueos, noindex por error, acciones manuales, hackeos, errores de servidor, redirecciones rotas tras una migración.
  2. Lo que confunde a Google: duplicados, canónicas contradictorias, índice lleno de basura, canibalizaciones graves.
  3. Las páginas con potencial inmediato: búsquedas en posiciones 5–20 con negocio detrás.
  4. Arquitectura y enlazado interno.
  5. Contenido nuevo para búsquedas sin cubrir.
  6. Rendimiento en las plantillas clave.
  7. Autoridad y reputación: enlaces, menciones, reseñas.
  8. Proyectos de fondo: internacionalización, visibilidad en IA, rediseños.

Regla de oro: nunca más de tres a cinco acciones grandes en marcha a la vez. Un plan con veinte frentes abiertos no se cumple, y cuando todo se mueve a la vez no sabes qué ha funcionado.

Cómo tiene que ser el informe de una auditoría SEO

El informe es lo que te llevas. Y he visto informes excelentes de cinco páginas e informes inútiles de ochenta. La extensión no importa; importa que se entienda y que se pueda ejecutar.

Estructura que recomiendo

  1. Resumen para la dirección (una página): qué le pasa a la web en lenguaje de negocio, las 3–5 prioridades, qué se espera conseguir y en qué plazo aproximado.
  2. Situación de partida: los datos de la línea base.
  3. Hallazgos por bloque, cada uno con su ficha (ver plantilla).
  4. Plan de acción priorizado: qué se hace, quién, cuándo y cómo se medirá.
  5. Lo que no se recomienda hacer (y por qué). Es tan valioso como lo anterior.
  6. Anexos: listados de URLs afectadas, exportaciones, capturas.

Plantilla de hallazgo (cópiala tal cual)

Campo Qué poner Ejemplo
Bloque Uno de los de esta guía Indexación
Hallazgo Qué pasa, en una frase Las 12 páginas de servicio tienen la etiqueta noindex
Evidencia Dato, captura, URL Informe de páginas: «Excluida por noindex»; inspección de /servicios/…
Por qué importa Impacto en negocio Son las páginas que captan clientes; ahora no pueden aparecer en Google
Solución Qué hacer exactamente Quitar el noindex en la plantilla de servicios y solicitar la indexación
Impacto / esfuerzo / confianza De 1 a 5 5 / 1 / 5
Responsable Persona o proveedor Desarrollador web
Plazo Fecha objetivo Esta semana
Cómo se comprueba Indicador Páginas indexadas en Search Console; impresiones de esas URLs

Una petición que hago a cualquiera que entregue una auditoría: que la presente en una reunión. Un informe que se envía por email y no se explica pierde la mitad de su valor. En esa reunión se resuelven dudas, se ajustan prioridades a la realidad del negocio y se decide quién hace qué.

Ejemplo de auditoría SEO explicado paso a paso

Para que veas cómo encaja todo, te cuento una auditoría de principio a fin. Es un ejemplo ilustrativo, con datos inventados y números redondos para explicar el razonamiento; no es un cliente real. Pero el patrón es de los que más me encuentro en pymes de servicios.

La situación

Una clínica de fisioterapia con dos centros en la misma ciudad. Web en WordPress rediseñada hace ocho meses por una agencia de diseño. Desde el rediseño, las llamadas que llegan «porque nos han visto en Google» han bajado mucho. La agencia dice que «el SEO tarda» y propone un paquete mensual de artículos. La dueña quiere saber qué pasa antes de pagar más.

Paso 1: datos de partida

En Search Console, los clics caen un 60 % justo la semana del rediseño y no se recuperan. Al separar marca y genérico, se ve que las búsquedas con el nombre de la clínica se mantienen; lo que se ha hundido son búsquedas como «fisioterapeuta [ciudad]», «fisioterapia deportiva [ciudad]» o «suelo pélvico [ciudad]». Es decir, se ha perdido la captación de pacientes nuevos.

Paso 2: cronología

Se reconstruye qué cambió con el rediseño: nueva plantilla, nuevas URLs para los servicios (antes /fisioterapia-deportiva/, ahora /servicios/deportiva/), fusión de las dos páginas de centros en una sola y un nuevo plugin de SEO.

Paso 3: rastreo e indexación

Las URLs antiguas de servicios dan error 404: no se hicieron redirecciones. Varias de ellas tenían enlaces de medios locales y de un club deportivo. Las nuevas páginas de servicio están indexadas, pero aparecen como «Rastreada: actualmente sin indexar» dos de ellas, que tienen apenas tres líneas de texto. Además, el nuevo plugin ha dejado indexables cientos de páginas de adjuntos de imágenes.

Paso 4: contenido e intención

Las páginas de servicio antiguas tenían textos largos, preguntas frecuentes y fotos de las instalaciones; las nuevas son muy visuales, con poco texto. Al buscar «fisioterapia deportiva [ciudad]», los resultados que ganan son páginas de servicio completas con explicación del tratamiento, precios orientativos y datos del centro. El blog tiene cinco artículos sobre dolor de espalda que se pisan entre sí.

Paso 5: SEO local

Al fusionar las páginas de los centros, los dos Perfiles de Empresa enlazan a la misma página genérica. Uno de los perfiles tiene el teléfono antiguo. Las reseñas están bien en un centro y muy flojas en el otro.

Paso 6: rendimiento y autoridad

La portada carga un vídeo de fondo pesado y suspende el LCP en móvil. Los enlaces externos son pocos pero buenos; el problema es que los mejores apuntan a URLs que ahora dan 404.

Paso 7: el plan

  • Esta semana: redirigir todas las URLs antiguas a sus equivalentes nuevas (con prioridad a las que tienen enlaces y tenían tráfico); desindexar las páginas de adjuntos; corregir el teléfono del perfil.
  • Próximas semanas: recuperar en las páginas de servicio el contenido útil que se perdió (explicación del tratamiento, a quién va dirigido, cuánto dura, precio orientativo, preguntas frecuentes, fotos reales); crear una página por centro con sus datos, equipo, horarios y cómo llegar, y enlazar cada perfil a la suya; fusionar los cinco artículos de espalda en una guía completa.
  • Próximos meses: plan de reseñas para el segundo centro; contenido para búsquedas sin cubrir detectadas en el análisis de competencia; quitar el vídeo de fondo o sustituirlo por una imagen optimizada.
  • Lo que no se recomienda: contratar el paquete de artículos mensuales hasta haber resuelto lo anterior. Escribir más contenido sobre una web con las páginas de servicio rotas es tirar el dinero.

Lo que enseña este ejemplo: el problema no era que «el SEO tarda». Era una migración sin redirecciones y un rediseño que quitó el contenido que posicionaba. Ningún paquete de artículos lo habría arreglado. Una auditoría de unos pocos días habría evitado meses de llamadas perdidas, y lo ideal habría sido hacerla antes del rediseño.

Auditoría SEO en Shopify y en WordPress

Los bloques son los mismos en cualquier plataforma, pero cada una tiene sus puntos débiles típicos. Estas son las dos que más audito.

Shopify

Shopify resuelve de serie muchas cosas técnicas (sitemap automático, canónicas, certificado SSL, servidor rápido), pero tiene particularidades que conviene revisar:

  • Estructura de URLs fija: los productos cuelgan de /products/, las colecciones de /collections/, las páginas de /pages/ y los blogs de /blogs/. No se puede cambiar, así que no merece la pena pelearse con ello.
  • Productos accesibles desde varias rutas: un producto puede verse en /products/nombre y en /collections/coleccion/products/nombre. Shopify pone la canónica a la versión /products/, pero muchas plantillas enlazan internamente a la ruta larga. Conviene que los enlaces internos apunten a la versión canónica.
  • Robots.txt: Shopify genera uno por defecto que ya bloquea zonas como el carrito y el checkout. Se puede personalizar con la plantilla robots.txt.liquid, pero hay que hacerlo con cuidado.
  • Páginas de etiquetas y filtros: los blogs generan páginas /tagged/ y algunas aplicaciones de filtros crean URLs con parámetros. Revisa si están indexadas sin necesidad.
  • Colecciones con poco contenido: muchas tiendas tienen colecciones con solo la cuadrícula de productos y ningún texto. Son las páginas que más pueden posicionar por búsquedas genéricas y suelen estar desaprovechadas.
  • Aplicaciones: cada aplicación puede añadir código a la tienda y ralentizarla, y algunas dejan código en el tema aunque las desinstales.
  • Títulos y descripciones: se editan en cada producto, colección, página y artículo, en «Publicación en motores de búsqueda». Si están vacíos, Shopify usa el nombre y el principio del texto, que no siempre es lo ideal.
  • Internacional: con Shopify Markets se pueden gestionar varios países e idiomas y Shopify añade las etiquetas hreflang; hay que revisar que las traducciones existan de verdad y que no haya versiones vacías.

WordPress

WordPress da mucha libertad, y con ella muchas formas de equivocarse:

  • La casilla del miedo: en Ajustes > Lectura existe la opción «Disuadir a los motores de búsqueda de indexar este sitio». Se marca durante el desarrollo y a veces se olvida desmarcar al publicar. Es lo primero que compruebo.
  • Plugin de SEO: Yoast, Rank Math o similares. Reviso su configuración: qué tipos de contenido se indexan, cómo se generan títulos, qué sitemaps se publican. Tener dos plugins de SEO a la vez es un error frecuente que duplica etiquetas.
  • Páginas de archivo: etiquetas, categorías, autores, archivos por fecha y páginas de adjuntos. Muchas no aportan nada y conviene desindexarlas o redirigirlas, según el caso.
  • Sitemaps duplicados: WordPress genera de serie uno propio (wp-sitemap.xml) y el plugin de SEO otro. Hay que dejar uno solo enviado en Search Console.
  • Plugins y rendimiento: plugins acumulados, desactualizados o abandonados que ralentizan la web y suponen un riesgo de seguridad.
  • Constructores visuales: algunos generan mucho código y encabezados mal usados (títulos que son H2 solo porque se ven grandes).
  • Hosting y caché: en WordPress la velocidad depende mucho del servidor. Un hosting muy barato suele salir caro.
  • WooCommerce: si es una tienda, revisar además atributos y filtros indexables, productos agotados, variaciones y datos estructurados de producto.
Revisión Shopify WordPress
Bloqueo general de indexación Contraseña de tienda activa en «Preferencias» Casilla «Disuadir a los motores de búsqueda»
Dónde editar títulos SEO «Publicación en motores de búsqueda» de cada elemento Plugin de SEO, en cada página o entrada
Sitemap /sitemap.xml automático wp-sitemap.xml o el del plugin (uno solo)
Robots.txt Plantilla robots.txt.liquid Archivo en el servidor o desde el plugin
Riesgo técnico típico Enlaces a rutas no canónicas, aplicaciones que ralentizan Plugins, archivos indexados, hosting
Oportunidad típica Texto útil en colecciones Limpiar archivos y reforzar enlazado interno

Si tu web es una tienda, tienes mucho más detalle en mi guía de SEO para tiendas online.

Herramientas para hacer una auditoría SEO

Las herramientas no hacen la auditoría, pero la aceleran mucho. Con las gratuitas se puede hacer una auditoría muy buena de una web pequeña o mediana. Las de pago aportan sobre todo datos de competencia, de enlaces y trabajo a escala.

Para qué Gratis De pago (opcional)
Cómo te ve Google: indexación, búsquedas, errores Google Search Console —
Cómo te ve Bing Bing Webmaster Tools —
Qué hacen las visitas Google Analytics 4 Herramientas de analítica avanzada
Rastreo técnico de la web Screaming Frog (versión gratuita hasta 500 URLs) Screaming Frog con licencia, Sitebulb
Velocidad y Core Web Vitals PageSpeed Insights, Lighthouse, informe de Search Console Monitorización continua
Comportamiento de usuarios Microsoft Clarity Hotjar y similares
Palabras clave y competencia Search Console, autocompletado de Google, Planificador de palabras clave de Google Ads Semrush, Ahrefs, Sistrix, SE Ranking
Enlaces externos Informe de Enlaces de Search Console Ahrefs, Semrush, Majestic
Datos estructurados Prueba de resultados enriquecidos, validador de Schema.org —
SEO local Perfil de Empresa de Google Herramientas de seguimiento local
Logs del servidor Estadísticas de rastreo de Search Console Analizadores de logs

Un aviso sobre las puntuaciones: muchas herramientas te dan una «nota de salud» o marcan avisos en rojo. Sirven para detectar cosas, pero cada herramienta tiene su criterio y muchos avisos son irrelevantes en tu caso (por ejemplo, «meta descripción demasiado corta» en páginas que nadie busca). El criterio humano es lo que decide qué importa. No persigas notas: persigue clientes.

Autoauditoría SEO en 60 minutos

No necesitas contratar a nadie para hacer una primera revisión. Con esta autoauditoría, en una hora, puedes detectar los problemas más gordos. Ponte un temporizador y sigue el orden. Solo necesitas acceso a Search Console y un móvil.

Minutos 0–10: lo que te dice Google

  1. En Search Console, Rendimiento, pon el periodo de 16 meses. ¿La curva de clics sube, baja o está plana? ¿Hay alguna caída brusca? Apunta la fecha.
  2. Añade un filtro de consulta que «no contenga» el nombre de tu marca. ¿Cuántos clics quedan? Ese es tu SEO de captación.
  3. Mira las 10 páginas con más clics. ¿Son las que deberían?

Minutos 10–25: indexación

  1. En Indexación, Páginas, apunta cuántas están indexadas y los motivos de las no indexadas.
  2. Haz una lista de tus 5–10 páginas más importantes e inspecciona cada una con la herramienta de inspección de URL. ¿Están indexadas? ¿La canónica elegida por Google es la tuya?
  3. Revisa Seguridad y acciones manuales. Debería poner que no hay problemas.
  4. Busca en Google site:tudominio.com y echa un vistazo a las primeras páginas de resultados. ¿Hay algo raro?

Minutos 25–40: tus páginas clave

  1. Busca en Google tus tres búsquedas más importantes (en una ventana de incógnito). ¿Dónde sales? ¿Qué tipo de páginas aparecen arriba? ¿Se parecen a la tuya?
  2. Abre tu página para cada una de esas búsquedas. ¿Responde mejor que las de arriba? Sé honesto.
  3. ¿Cada página importante tiene un título único que incluye la búsqueda y un H1 claro?
  4. ¿Tus páginas clave reciben enlaces desde la portada o desde el menú?

Minutos 40–50: móvil y velocidad

  1. Abre tu web en el móvil con datos móviles, no con wifi. ¿Carga rápido? ¿Se lee bien? ¿Se encuentra el teléfono o el formulario?
  2. Pasa tu portada y tu página más importante por PageSpeed Insights. Mira los datos reales de la parte superior, en móvil.

Minutos 50–60: confianza y entorno

  1. ¿Está claro quién eres, dónde estás y cómo contactarte?
  2. Si eres un negocio local, revisa tu Perfil de Empresa de Google: categoría, horarios, teléfono, reseñas.
  3. Pregunta a un asistente de IA por tu servicio en tu zona y por tu marca. Apunta lo que dice.

Al acabar tendrás una lista. Ordénala con los criterios de impacto, confianza y facilidad y empieza por arriba. Si te salen muchas cosas que no entiendes o hay una caída fuerte sin explicación, es buen momento para pedir ayuda.

Cómo saber si la auditoría que te han entregado es buena

Este apartado no lo vas a encontrar en otras guías, porque casi todas las escribe gente que vende auditorías. Pero muchos dueños de negocio ya han pagado una y no saben si les han dado algo útil. Aquí tienes cómo evaluarla.

Señales de una buena auditoría

  • Empieza con un resumen que entiendes sin saber de SEO.
  • Habla de tu negocio, tus servicios y tus clientes, no de una web genérica.
  • Usa datos de tu Search Console y tu Analytics, no solo de herramientas externas.
  • Cada hallazgo tiene evidencia concreta (URL, captura, dato).
  • Está priorizada: sabes qué va primero y por qué.
  • Explica qué ganas arreglando cada cosa, no solo qué está mal.
  • Incluye lo que no recomienda hacer.
  • Diferencia entre lo que puedes hacer tú, lo que necesita un desarrollador y lo que necesita un especialista.
  • Mira tu competencia real en buscadores.
  • Tiene en cuenta tus recursos: no te propone 40 artículos al mes si eres tú solo.
  • Es honesta sobre plazos y no promete posiciones.
  • Se presentó en una reunión y se resolvieron tus dudas.

Señales de alarma

  • Es la exportación de una herramienta con el logo cambiado. Se reconoce porque las capturas son todas iguales y los textos son genéricos.
  • Tiene una puntuación global como conclusión principal.
  • Todos los problemas tienen la misma importancia.
  • Usa jerga sin explicarla.
  • No menciona ni una sola vez tu negocio, tus servicios o tus objetivos.
  • Su conclusión es siempre la misma: contratar el servicio mensual de quien la ha hecho, o rehacer la web.
  • Alarma con problemas menores («¡tienes 340 enlaces tóxicos!») sin contexto.
  • Promete resultados concretos («primera página en tres meses»).
  • No pidió acceso a Search Console. Sin esos datos, es una auditoría desde fuera, con mucha menos información.

Preguntas que puedes hacer a quien te la entregue

  1. ¿Cuáles son las tres cosas que harías primero y por qué?
  2. ¿Qué esperas que pase si las hacemos, y en cuánto tiempo, aproximadamente?
  3. ¿Qué parte puedo hacer yo y qué parte necesita un técnico?
  4. ¿Qué no harías en mi lugar?
  5. ¿De dónde sale este dato?
  6. ¿Cómo sabremos si ha funcionado?

Si las respuestas son vagas, la auditoría probablemente también lo es.

Auditoría SEO gratis, automática o profesional: diferencias

En internet hay decenas de herramientas que prometen «auditoría SEO gratis en 30 segundos». Y muchas agencias ofrecen auditorías gratuitas como gancho comercial. ¿Valen para algo? Depende de lo que esperes.

Tipo Qué te da Limitaciones Para quién
Herramienta automática gratuita Una lista de avisos técnicos básicos de unas pocas páginas No ve tus datos de Google, no prioriza, no entiende tu negocio, muchos falsos positivos Para una primera curiosidad
Herramienta de pago con auditoría de sitio Rastreo completo, avisos técnicos, seguimiento en el tiempo Sigue sin criterio de negocio ni prioridades reales Para quien ya sabe interpretar y quiere vigilar su web
Revisión gratuita de un profesional Un diagnóstico inicial con las prioridades más evidentes No es exhaustiva; su objetivo es ver si hay encaje Para saber si tienes un problema y de qué tamaño
Auditoría profesional completa Diagnóstico en profundidad con datos reales, priorización, plan y presentación Cuesta dinero y tiempo Para decidir inversiones o resolver problemas serios

Yo ofrezco una auditoría gratuita y no me escondo: es una forma de que me conozcas y de que veamos si te puedo ayudar. Pero lo que sí te garantizo es que te diré lo que veo, aunque la conclusión sea que no necesitas contratarme. Si una revisión gratuita solo sirve para asustarte y venderte algo, no es una auditoría: es un folleto.

Cuánto cuesta y cuánto tarda una auditoría SEO

No hay tarifas oficiales y en España vas a encontrar de todo: desde herramientas gratuitas y revisiones de regalo hasta auditorías de varios miles de euros para webs grandes. Prefiero no darte una cifra cerrada, porque sin conocer tu web sería inventármela. Lo que sí puedo explicarte es qué hace que suba o baje el precio, para que puedas comparar presupuestos con criterio. Si quieres una visión más amplia de precios del sector, la tienes en cuánto cuesta el SEO en España.

Qué hace variar el precio

  • Tamaño y complejidad de la web: no es lo mismo una web de 20 páginas que una tienda con decenas de miles de URLs y filtros.
  • Alcance: una auditoría solo técnica, solo de contenidos o solo local cuesta menos que una completa.
  • Idiomas y países: cada uno multiplica el trabajo.
  • Profundidad: un diagnóstico de prioridades frente a un análisis exhaustivo con listados de cada URL afectada.
  • Análisis de competencia y de enlaces: requieren herramientas de pago y tiempo.
  • Urgencia: investigar una caída brusca de tráfico «para ayer» no es lo mismo que una revisión planificada.
  • Entregables: informe, presentación, sesión de dudas, acompañamiento en la ejecución, revisión a los tres meses.
  • Quién la hace: un profesional con experiencia que mira tu web personalmente o un equipo que exporta herramientas.

Plazos orientativos

Tipo Plazo orientativo desde que hay accesos
Autoauditoría guiada (como la de esta guía) Una hora o una tarde
Diagnóstico rápido profesional de una web pequeña De unos días a una semana
Auditoría completa de una web pequeña o mediana De una a tres semanas
Auditoría completa de una tienda o web grande De tres a seis semanas o más
Auditoría de caída de tráfico Lo más urgente en días; el análisis completo, una o dos semanas
Auditoría previa a una migración Depende del número de URLs; hay que empezarla semanas antes del lanzamiento

Son plazos orientativos que dependen sobre todo de lo rápido que lleguen los accesos y de cuánto haya que investigar.

Qué pedir por escrito antes de encargarla

  • Qué bloques se revisan y cuáles no.
  • Qué datos van a usar (¿pedirán acceso a tu Search Console y Analytics?).
  • Qué recibirás: informe, plan priorizado, presentación, listados.
  • Plazo de entrega desde que das los accesos.
  • Quién hará el trabajo.
  • Si incluye resolver dudas después y una revisión posterior.
  • Si quien audita cobra comisiones o vende los servicios que recomienda (no es malo, pero debes saberlo).

Cómo saber si compensa

No compares el precio de la auditoría con lo que te cuesta este mes, sino con lo que te puede ahorrar o hacer ganar en un año. Si la auditoría evita un rediseño que te habría hundido el tráfico, encuentra un noindex que te tenía fuera de Google o te ahorra seis meses de pagar contenidos que no iban a funcionar, se ha pagado sola. Y al revés: una auditoría barata que no te dice nada nuevo es cara, porque has perdido tiempo.

Qué esperar después de la auditoría (plazos realistas)

Esta es la parte que casi nadie cuenta, y la que más expectativas frustra. La auditoría es el punto de partida. Lo que pasa después depende de qué se encuentre, de qué se ejecute y de lo competido que esté tu sector.

Lo que suele ir rápido

Cuando el problema es un bloqueo técnico (un noindex por error, un robots.txt mal configurado, redirecciones que faltan tras una migración), la recuperación puede empezar a notarse en días o pocas semanas desde que se corrige y Google vuelve a rastrear las páginas. Puedes acelerar el proceso solicitando la indexación de las páginas clave en Search Console y reenviando el sitemap. No hay plazo garantizado, pero son las mejoras que antes se notan.

Lo que va a medio plazo

Mejorar contenidos existentes, resolver canibalizaciones, reforzar el enlazado interno o limpiar el índice suele necesitar semanas o algunos meses para reflejarse por completo, porque Google tiene que volver a rastrear, reevaluar y comparar con la competencia.

Lo que va a largo plazo

Crear contenido nuevo para búsquedas que no cubrías, ganar autoridad con enlaces y menciones, y construir reputación lleva meses. La propia Google, en su documentación sobre cómo contratar a un profesional de SEO, habla de que normalmente hacen falta de cuatro meses a un año para implementar mejoras y empezar a ver beneficios. Desconfía de quien te prometa mucho menos.

Cómo medir si está funcionando

  • Primero, los indicadores adelantados: páginas indexadas, impresiones, posiciones medias de tus búsquedas clave. Se mueven antes que los clics.
  • Después, los clics desde Google, separando marca y genérico.
  • Y al final, lo que importa: llamadas, formularios, presupuestos, ventas que llegan desde Google.

Compara siempre con la línea base que tomaste antes de empezar y con el mismo periodo del año anterior, para no confundir mejoras con estacionalidad. Revisa a las 4–6 semanas, a los 3 meses y a los 6 meses.

Lo que te digo siempre que entrego una auditoría: si a los tres meses de ejecutar las prioridades no se mueve ningún indicador adelantado, hay que parar y revisar el diagnóstico. Una auditoría también puede equivocarse, y reconocerlo a tiempo es parte del trabajo.

Errores habituales al hacer o encargar una auditoría SEO

Al hacerla

  • Empezar por la herramienta y no por los datos de Google. Acabas arreglando avisos sin importancia.
  • No separar marca y genérico. Crees que el SEO funciona cuando solo recoge a quien ya te conocía.
  • Ignorar la intención de búsqueda. Optimizas páginas que nunca van a encajar con lo que Google quiere mostrar.
  • Mirar solo la versión de ordenador. Google indexa la móvil.
  • Tratar todos los hallazgos igual. Sin prioridades no hay plan.
  • Confundir correlación con causa. Que tu competencia tenga textos más largos no significa que gane por eso.
  • No apuntar la línea base. Luego no puedes demostrar nada.
  • Olvidarse de la parte local en negocios que viven de su zona.
  • No mirar qué dicen de ti los asistentes de IA. En 2026 ya no es opcional.
  • Recomendar rehacer la web por defecto. Es la recomendación más cara y casi nunca la más rentable.

Al encargarla

  • No dar acceso a Search Console. Sin esos datos la auditoría pierde gran parte de su valor.
  • Elegir solo por precio. Compara entregables, quién la hace y si termina en un plan.
  • No contar el contexto: cambios recientes, objetivos, recursos, temores.
  • Encargarla después del rediseño en lugar de antes.
  • Pedírsela a quien te va a vender la solución sin separar diagnóstico y ejecución. No digo que sea mala fe, pero el incentivo existe.

Después

  • Guardarla en un cajón. El valor está en lo que se ejecuta.
  • Querer hacerlo todo a la vez.
  • Abandonar a las tres semanas porque «no se nota nada». Algunas mejoras necesitan meses.
  • No repetirla nunca. Tu web cambia, tu competencia cambia y Google cambia. Una revisión al año, como mínimo, y siempre antes de una decisión grande.

Checklist completa de auditoría SEO

Copia esta lista y marca lo que tengas resuelto. Lo que quede sin marcar es tu punto de partida.

Preparación y datos

  • ☐ Tengo Search Console configurado con la propiedad de dominio.
  • ☐ Tengo Analytics midiendo conversiones (formularios, llamadas, ventas).
  • ☐ He apuntado la línea base con fecha.
  • ☐ Conozco la cronología de cambios de mi web.
  • ☐ Sé qué parte de mis clics de Google son de marca y cuáles no.

Rastreo

  • ☐ El robots.txt no bloquea nada importante ni los recursos CSS y JavaScript.
  • ☐ El sitemap está enviado, sin errores y solo con URLs útiles.
  • ☐ No hay errores de servidor (5xx).
  • ☐ No hay cadenas ni bucles de redirecciones.
  • ☐ Las URLs con tráfico o enlaces no dan 404.
  • ☐ El contenido importante se ve en el HTML renderizado que obtiene Google.
  • ☐ No hay trampas de rastreo (filtros, parámetros o calendarios infinitos).

Indexación

  • ☐ Mis páginas importantes están indexadas.
  • ☐ La canónica que elige Google coincide con la mía en esas páginas.
  • ☐ No hay noindex donde no debe haberlo.
  • ☐ Todas las variantes del dominio llevan a una única versión.
  • ☐ No hay páginas basura indexadas (búsquedas internas, filtros, adjuntos, pruebas).
  • ☐ No hay acciones manuales ni problemas de seguridad.

Arquitectura

  • ☐ Las páginas importantes están a tres clics o menos de la portada.
  • ☐ No hay páginas importantes huérfanas.
  • ☐ Las páginas que más negocio dan reciben más enlaces internos.
  • ☐ Los textos de los enlaces internos son descriptivos.
  • ☐ No hay enlaces internos rotos ni a redirecciones.

Contenido

  • ☐ Tengo un mapa de palabras clave con una búsqueda principal por página.
  • ☐ Cada página encaja con la intención de búsqueda de su palabra clave.
  • ☐ No hay páginas que se canibalicen.
  • ☐ No hay contenido pobre, duplicado o desactualizado en páginas importantes.
  • ☐ He identificado las búsquedas importantes que no tienen página.

On page

  • ☐ Títulos únicos, con la búsqueda principal y atractivos.
  • ☐ Meta descripciones únicas que invitan a hacer clic.
  • ☐ Un H1 claro y encabezados con estructura lógica.
  • ☐ Imágenes ligeras, con texto alternativo descriptivo.
  • ☐ Datos estructurados adecuados y sin errores.

Rendimiento y experiencia

  • ☐ Las Core Web Vitals aprueban en móvil en las plantillas clave.
  • ☐ El contenido es el mismo en móvil y en ordenador.
  • ☐ No hay ventanas emergentes que tapen el contenido al entrar.
  • ☐ Toda la web funciona con HTTPS, sin contenido mixto.

Autoridad

  • ☐ Conozco cuántos dominios me enlazan y cómo estoy frente a mi competencia.
  • ☐ No hay patrones de enlaces artificiales.
  • ☐ Los enlaces externos que apuntaban a páginas borradas están redirigidos.
  • ☐ Tengo identificadas fuentes legítimas de enlaces y menciones.

Confianza

  • ☐ Está claro quién hay detrás de la web, con datos de contacto reales.
  • ☐ Los contenidos tienen autor identificado y se nota experiencia propia.
  • ☐ Tengo reseñas reales y las respondo.

Local, internacional e IA

  • ☐ Mi Perfil de Empresa está completo, verificado y con datos coherentes con la web.
  • ☐ Si tengo varios idiomas, las hreflang están bien y las traducciones son completas.
  • ☐ He comprobado qué dicen de mí los principales asistentes de IA.
  • ☐ He decidido de forma consciente qué rastreadores de IA permito.
  • ☐ Mido el tráfico que llega desde asistentes de IA.

Plan

  • ☐ Cada hallazgo tiene impacto, esfuerzo, confianza, responsable y plazo.
  • ☐ Tengo como máximo cinco acciones grandes en marcha.
  • ☐ He fijado fechas para revisar resultados frente a la línea base.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una auditoría SEO?

Es un análisis ordenado de tu web para saber cómo te encuentra, te lee, te entiende y te valora Google, detectar qué frena tu posicionamiento y entregar un plan de acción priorizado. Revisa rastreo, indexación, arquitectura, contenido, SEO on page, rendimiento, autoridad, confianza y, cada vez más, la visibilidad en buscadores con IA.

¿Qué incluye una auditoría SEO completa?

Como mínimo: análisis de datos de Search Console y Analytics, rastreo e indexación, arquitectura y enlazado interno, contenido e intención de búsqueda, títulos y elementos on page, velocidad y móvil, enlaces externos, señales de confianza, SEO local o internacional si aplica, visibilidad en IA, comparación con la competencia y un plan priorizado.

¿Cada cuánto hay que hacer una auditoría SEO?

Una revisión completa al año es razonable para la mayoría de webs, con revisiones más ligeras cada pocos meses en webs grandes o que cambian mucho. Y siempre antes y después de un rediseño o una migración, ante una caída de tráfico o antes de una inversión importante en SEO.

¿Cuánto cuesta una auditoría SEO?

Depende del tamaño de la web, del alcance, de los idiomas, de la profundidad y de los entregables. En España verás desde revisiones gratuitas hasta auditorías de varios miles de euros para webs grandes. Compara qué incluye, quién la hace, si usa tus datos de Google y si termina en un plan priorizado.

¿Cuánto tarda una auditoría SEO?

Una autoauditoría básica, una hora. Un diagnóstico profesional de una web pequeña, de unos días a una semana. Una auditoría completa de una web mediana, de una a tres semanas, y de una tienda o web grande, más. Todo depende de lo rápido que lleguen los accesos.

¿Puedo hacer una auditoría SEO yo mismo?

Sí, una primera revisión sí. Con Search Console, PageSpeed Insights y la autoauditoría de 60 minutos de esta guía puedes detectar los problemas más gordos. Para interpretar casos complejos, diagnosticar caídas, priorizar con criterio o auditar webs grandes, compensa contar con alguien con experiencia.

¿Sirven las auditorías SEO gratuitas?

Las herramientas automáticas gratuitas sirven para detectar algunos errores técnicos básicos, pero no ven tus datos de Google, no priorizan y no entienden tu negocio. Una revisión gratuita hecha por un profesional sí puede darte un diagnóstico inicial útil, siempre que sea honesta y no un folleto comercial.

¿Qué diferencia hay entre una auditoría SEO y una auditoría de tienda online?

La auditoría SEO se centra en cómo te encuentra Google. La de tienda online incluye el SEO, pero también márgenes, medición, conversión, logística y fidelización. Si tienes una tienda y el problema es que no vende, la segunda es más completa.

¿Una auditoría SEO garantiza que suba en Google?

No. La auditoría es un diagnóstico. Lo que mueve el posicionamiento es ejecutar el plan. Y aun ejecutándolo bien, nadie puede garantizar posiciones concretas, porque dependen de Google y de tu competencia. Lo que sí debe darte es claridad sobre qué hacer y qué esperar de forma realista.

¿Cuándo se notan los resultados después de una auditoría?

Los arreglos de bloqueos técnicos pueden notarse en días o semanas. Las mejoras de contenido y estructura, en semanas o meses. El contenido nuevo y la autoridad, en meses. Google habla en su documentación de entre cuatro meses y un año para empezar a ver beneficios del trabajo de SEO en general.

¿Quieres saber qué le pasa a tu web? Te hago la auditoría gratis

Si has llegado hasta aquí, probablemente tienes la sensación de que tu web podría traerte muchos más clientes desde Google, o tienes una decisión encima de la mesa (un rediseño, una agencia nueva, una inversión en contenidos) y no quieres dar palos de ciego. Lo que te propongo es sencillo: déjame revisar tu web.

En la auditoría gratuita miro tus datos reales de Google, cómo te encuentra el buscador, qué te está frenando y dónde están tus oportunidades más rápidas, y te digo con franqueza qué arreglaría primero, qué no tocaría y si necesitas ayuda externa o puedes hacerlo tú. Sin informes de herramienta con el logo cambiado y sin jerga.

Puedes ver quién soy y cómo trabajo, leer qué hace exactamente un consultor SEO y cuándo merece la pena contratarlo o pedir directamente tu auditoría.

Pide tu auditoría SEO gratuita

Teléfono: +34 666 28 88 80
Email: ecommerce@angeldelsoto.com
Formulario: angeldelsoto.com/pages/contactar

Sin compromiso y sin humo. Si no te puedo ayudar, también te lo diré.




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