Mi negocio sale con datos equivocados en Google: cómo corregirlo

26 octubre, 2026

Mi negocio sale con datos equivocados en Google: cómo corregirlo

Si tu negocio sale con datos mal en Google (un horario que ya no es el tuyo, un teléfono antiguo, la chincheta del mapa en la calle de al lado o, peor todavía, un «Cerrado permanentemente» cuando tienes la persiana subida), estás perdiendo clientes cada día sin enterarte. No es una exageración de consultor: la ficha de Google es lo primero que mira mucha gente antes de llamarte, de ir a tu local o de decidir si confía en ti. Y cuando ahí pone algo falso, el cliente no te llama para avisarte. Simplemente se va a la competencia.

Llevo años revisando fichas de negocios locales y te digo una cosa con toda la crudeza: casi nadie revisa lo que Google dice de su empresa. Lo dejan como lo crearon hace cinco años (o como lo creó otra persona, o el propio Google) y se olvidan. Mientras tanto, Google, los usuarios, los directorios y hasta las herramientas de inteligencia artificial van cambiando y repitiendo información que tú no has escrito.

En esta guía te explico, sin humo y paso a paso, de dónde salen esos datos equivocados, cómo corregirlos tanto si controlas tu Perfil de Empresa como si no tienes ni idea de quién lo gestiona, qué hacer con cada tipo de error concreto, cómo evitar que Google te los vuelva a cambiar, y qué tiene que ver todo esto con ChatGPT, Gemini y los buscadores con IA. Al final tienes un checklist, plantillas de mensajes listas para copiar y respuestas a las preguntas que más me hacen.

Resumen rápido para quien tiene prisa:

  • Busca tu negocio en Google y en Google Maps desde el móvil, sin iniciar sesión, y apunta todo lo que esté mal.
  • Comprueba si tienes acceso a tu Perfil de Empresa en business.google.com. Si no lo tienes, solicita la propiedad.
  • Corrige desde el perfil (si eres propietario) o con «Sugerir un cambio» en Maps (si no lo eres).
  • Activa las notificaciones: Google da al propietario cuatro días para aceptar o rechazar ciertos cambios sugeridos por usuarios antes de poder publicarlos.
  • Haz que tu web, tus redes y los directorios digan exactamente lo mismo que tu ficha. Si no, Google seguirá «corrigiéndote».

Índice de contenidos

  1. Por qué mi negocio sale con datos mal en Google: la respuesta corta
  2. De dónde saca Google los datos de tu negocio
  3. Lo que te cuesta cada dato equivocado
  4. Diagnóstico en 20 minutos: qué está mal exactamente
  5. Primer paso: averigua quién controla tu ficha
  6. Cómo corregir los datos si gestionas tu Perfil de Empresa
  7. Cómo corregir los datos si no tienes acceso a la ficha
  8. Las «actualizaciones de Google»: por qué te cambian los datos y cómo frenarlo
  9. Error por error: cómo resolver los casos más frecuentes
  10. Más allá de Google: el resto de sitios que repiten tus datos
  11. Tu web como fuente de verdad: cómo hacerlo en Shopify y WordPress
  12. Datos mal y buscadores con IA: el problema se multiplica
  13. Errores habituales al intentar corregirlo
  14. Plazos y costes realistas
  15. Plan de mantenimiento para que no vuelva a pasar
  16. Checklist completo
  17. Plantillas de mensajes listas para copiar
  18. Preguntas frecuentes
  19. ¿Quieres que lo revise yo?

Por qué mi negocio sale con datos mal en Google: la respuesta corta

Tu negocio sale con datos mal en Google por una de estas cinco razones (o por varias a la vez, que es lo más habitual):

  1. Nadie actualizó la ficha. Cambiaste de horario, de teléfono o de local y no lo tocaste en tu Perfil de Empresa. Google sigue mostrando lo de siempre.
  2. La ficha no la controlas tú. La creó un antiguo socio, un empleado, una agencia que ya no trabaja contigo, el anterior dueño del traspaso o el propio Google a partir de datos públicos. Tú no puedes editarla directamente y otras personas sí pueden sugerir cambios.
  3. Un usuario sugirió un cambio y Google lo aceptó. Google Maps permite a cualquiera proponer modificaciones. La mayoría son de buena fe; algunas son errores y otras, mala fe de la competencia.
  4. Google «corrigió» tu ficha con otras fuentes. Si tu web, tus redes, un directorio o una base de datos que Google consulta dicen otra cosa, Google puede decidir que la ficha está mal y cambiarla. Sí: a veces lo «arregla» poniéndolo mal.
  5. Hay fichas duplicadas. Existen dos o tres fichas de tu negocio (una antigua, una de la dirección anterior, una que creó alguien) y Google muestra la que no es.

La solución tiene siempre la misma lógica, da igual el caso: recuperar el control de la ficha, corregir el dato en Google y hacer que todas las demás fuentes digan lo mismo. Si haces solo la primera parte, el problema vuelve. Si haces solo la última, tarda muchísimo en notarse. Hay que hacer las tres.

Si todavía no tienes claro qué es exactamente el SEO local y por qué tu ficha pesa tanto en las búsquedas cerca de ti, te recomiendo leer antes mi guía de SEO local: cómo aparecer en Google cuando buscan negocios cerca. Este artículo es la parte práctica de un problema muy concreto dentro de ese tema.

De dónde saca Google los datos de tu negocio

Mucha gente cree que lo que sale en Google es lo que el dueño escribió y punto. No funciona así. Según explica la propia ayuda de Google sobre las actualizaciones de los perfiles, Google recopila información de fuentes como los informes de los usuarios y contenido con licencia, y si esas fuentes indican que tu información está mal o desactualizada, puede actualizar tu perfil. Dicho en cristiano: tu ficha es una mezcla de lo que dices tú y de lo que dicen los demás de ti.

Estas son las fuentes que, en la práctica, acaban influyendo en lo que se ve:

1. Lo que escribe el propietario en el Perfil de Empresa

Es la fuente principal y la que más peso debería tener. Pero solo si existe un propietario verificado, si mantiene los datos al día y si esos datos cuadran con el resto de internet. Un perfil abandonado pierde autoridad frente a otras señales.

2. Las sugerencias de los usuarios de Google Maps

Cualquier persona con una cuenta de Google puede abrir tu ficha en Maps y pulsar «Sugerir un cambio»: nombre, categoría, dirección o ubicación de la chincheta, horario, teléfono, web o incluso marcarte como cerrado. Google revisa esas sugerencias, pero no es infalible. Hay usuarios con mucho historial de contribuciones (los llamados Local Guides) cuyas propuestas suelen pesar más.

3. Tu propia web

Google rastrea tu web y lee el horario del pie de página, el teléfono de la página de contacto o los datos estructurados que tenga. Si tu web dice que abres a las 9:00 y tu ficha dice 10:00, estás dando a Google una razón para dudar. La ayuda de Google lo menciona expresamente: si no respondes a una sugerencia, pueden publicarla cuando otra información pública, como tu sitio web, la respalda.

4. Directorios, redes sociales y bases de datos

Páginas amarillas, guías locales, portales de tu sector, tu página de Facebook, Instagram, plataformas de reservas, webs del ayuntamiento o de asociaciones de comerciantes. Cada una tiene una copia de tus datos, muchas veces antigua. Cuantas más copias antiguas haya, más ruido.

5. Fotos, Street View y reseñas

Una foto subida por un cliente donde se ve el cartel con el horario viejo, una reseña que dice «han cambiado de sitio» o una imagen de Street View de hace años también son información. No siempre cambian los datos directamente, pero aportan contexto que Google tiene en cuenta.

La idea que tienes que quedarte: Google no muestra «tu ficha». Muestra lo que cree que es la verdad sobre tu negocio a partir de todo lo que encuentra. Tu trabajo es que, mires donde mires, la verdad sea la misma.

Lo que te cuesta cada dato equivocado

No todos los errores duelen igual. Hay datos mal que son una molestia y otros que te están cerrando el negocio sin que lo sepas. Esta tabla resume lo que veo una y otra vez:

Dato equivocado Qué pasa en la vida real Gravedad
«Cerrado permanentemente» o «Cerrado temporalmente» La gente da por hecho que ya no existes. No llama, no va, no pregunta. Y además dejas de aparecer con normalidad en muchas búsquedas. Crítica
Teléfono antiguo o de otra persona Llamadas que no entran o que entran a otro sitio. Es el error que más dinero hace perder en negocios de servicios y urgencias. Crítica
Dirección o chincheta mal colocada Clientes perdidos dando vueltas, que llegan enfadados o que no llegan. Y apareces en búsquedas de una zona que no es la tuya. Alta
Horario incorrecto Gente que se encuentra la puerta cerrada (y deja una reseña de una estrella) o que no viene porque cree que estás cerrado. Alta
Web equivocada o rota Quien quiere saber más acaba en una página de error, en tu web antigua o en la de otro. Media-alta
Categoría principal equivocada No apareces cuando buscan lo que haces y apareces cuando buscan lo que no haces. Media-alta
Nombre mal escrito o antiguo Quien te busca por tu nombre no te encuentra o duda de si eres tú. Media
Fotos de otro negocio o muy viejas Mala primera impresión y desconfianza. No pierdes la llamada, pero pierdes la elección. Media

Fíjate en algo: los errores más graves (cerrado, teléfono, dirección) son justo los que más a menudo provienen de terceros. Los usuarios sugieren «cerrado» cuando ven la persiana bajada un domingo; los directorios guardan el teléfono de hace diez años; la chincheta se mueve cuando alguien la «corrige» desde su móvil con la ubicación del aparcamiento. Por eso no basta con revisarlo una vez.

Y hay un coste que no se ve en ninguna tabla: la confianza. Un cliente que llama a un número que no existe o que llega a una puerta cerrada no piensa «qué mal está Google». Piensa «qué desastre de negocio». Esa imagen no la recuperas con un descuento.

Diagnóstico en 20 minutos: qué está mal exactamente

Antes de tocar nada, haz una foto completa del problema. Corregir a ciegas es la forma más rápida de empeorar las cosas (cambias un dato que estaba bien, Google lo revisa, te lo rechaza y encima te mira con lupa). Sigue este orden:

Paso 1. Busca tu negocio como lo haría un cliente

Abre una ventana de incógnito en el móvil (o cierra sesión en Google) y busca tres cosas: el nombre exacto de tu negocio, tu nombre más la ciudad, y lo que vendes más tu ciudad o barrio (por ejemplo, «fisioterapia en Ponferrada»). Haz capturas de lo que aparece. Fíjate en el panel de la derecha en ordenador o en la tarjeta grande en móvil: nombre, categoría, dirección, horario, teléfono, web, fotos y la etiqueta de abierto o cerrado.

Paso 2. Repite en Google Maps

Busca lo mismo en la app de Google Maps. Comprueba que la chincheta está exactamente en tu puerta, que la ruta lleva a tu entrada (no a la parte de atrás del edificio) y que no aparecen dos fichas tuyas cerca. Si ves otra ficha con tu nombre, una antigua o una con un nombre parecido, apúntala: es una duplicada.

Paso 3. Revisa horarios especiales y festivos

Muchos errores no están en el horario normal, sino en los horarios especiales: festivos, vacaciones de agosto, Navidad. Si el año pasado cerraste en agosto y marcaste un horario especial, comprueba que no se ha quedado algo raro. Y si no has puesto horario especial en festivos, Google puede mostrar «Abierto» un día que tienes cerrado, con la consiguiente reseña negativa.

Paso 4. Mira tu web y tus redes con ojos de cliente

Abre tu web y busca el teléfono, la dirección y el horario. Apunta exactamente cómo están escritos. Haz lo mismo con tu Facebook, Instagram, LinkedIn y cualquier plataforma donde estés (reservas, marketplace, portal del sector).

Paso 5. Busca tu teléfono y tu dirección antiguos

Busca en Google tu teléfono antiguo entre comillas y tu dirección antigua. Si aparecen directorios con tu negocio y esos datos viejos, ya sabes de dónde le llegan a Google las señales contradictorias. Apunta cada URL.

Paso 6. Pregunta a las IA

Pregunta a ChatGPT, Gemini o Perplexity cosas como «¿a qué hora abre [tu negocio] en [tu ciudad]?» o «¿cuál es el teléfono de [tu negocio]?». Te vas a llevar alguna sorpresa. Más adelante te explico por qué pasa y qué puedes hacer.

Plantilla de diagnóstico (cópiala en una hoja de cálculo): una fila por cada sitio (Google búsqueda, Google Maps, tu web, Facebook, Instagram, cada directorio) y una columna por dato (nombre, dirección, teléfono, web, horario, categoría, estado abierto/cerrado). Marca en rojo lo que no coincide con la realidad. Esa hoja es tu plan de trabajo.

Primer paso: averigua quién controla tu ficha

Este es el punto que más se salta la gente y es el que lo decide todo. No es lo mismo corregir datos siendo el propietario verificado de la ficha que siendo un usuario más que propone cambios. Para saberlo:

  1. Entra en business.google.com con la cuenta de Google que creas que usaste para el negocio (la del correo de empresa, la personal, la del antiguo encargado…).
  2. Si aparece tu negocio en la lista de perfiles y puedes editarlo, eres propietario o administrador. Pasa a la sección de corregir como propietario.
  3. Si no aparece, busca tu negocio en Google estando conectado con esa cuenta. Si ves la opción «¿Es el propietario de este negocio?» o «Reclamar este negocio», la ficha no tiene dueño verificado y puedes reclamarla.
  4. Si al intentar reclamarla Google te dice que otra persona ya la gestiona, toca solicitar la propiedad, que te explico enseguida.

Un consejo que te ahorrará disgustos: la ficha debe estar a nombre de una cuenta de la empresa que controles tú, no de la agencia, ni del sobrino que «sabe de ordenadores», ni de un empleado. A las personas y a las agencias se les da acceso como administradores, pero la propiedad principal es tuya. He visto demasiados negocios atrapados porque la persona que creó la ficha se fue y nadie sabe la contraseña.

Cómo solicitar la propiedad si otra persona tiene la ficha

Según la ayuda oficial de Google, el proceso es este: vas a business.google.com/add, escribes el nombre y la dirección de tu negocio, lo eliges, pulsas «Solicitar acceso», rellenas el formulario y lo envías. Recibirás un correo de confirmación. El propietario actual recibe un aviso por correo y tiene 3 días para responder.

  • Si lo aprueba, recibes un correo y ya puedes gestionar el perfil.
  • Si lo rechaza, puedes seguir sugiriendo cambios o intentar apelar.
  • Si no responde en esos 3 días, puede que te permita reclamar el perfil desde el enlace del correo de confirmación («Ver solicitud» y después «Verificar»). Google avisa de que esta opción no siempre está disponible.

En negocios de área de servicio (los que van a casa del cliente y no muestran dirección), Google indica que hay que contactar directamente con el soporte en lugar de usar este formulario.

Si al intentar todo esto descubres que tu ficha está suspendida, el problema es otro y más serio. En ese caso, primero hay que recuperar la ficha y luego corregir los datos, no al revés. Te lo explico paso a paso en Perfil de Empresa de Google suspendido: cómo recuperarlo.

Cómo corregir los datos si gestionas tu Perfil de Empresa

Si ya tienes acceso, la corrección en sí es sencilla. Lo difícil es hacerlo bien para que Google lo acepte a la primera y no te lo vuelva a cambiar.

Dónde se edita

Con la sesión iniciada en la cuenta propietaria, busca el nombre de tu negocio en Google o entra en Google Maps. Te aparecerá el panel de gestión de tu perfil. Pulsa «Editar perfil» y verás las secciones: información sobre la empresa, contacto, ubicación y áreas, horario y más. Cambia lo que esté mal y guarda.

Qué pasa después de guardar

Google revisa las ediciones. Según su propia ayuda, la revisión suele tardar hasta 10 minutos, aunque a veces puede llevar hasta 30 días. Tu edición puede quedar en tres estados:

  • Aceptada: el dato nuevo ya se ve en tu perfil.
  • Pendiente: sigue en revisión.
  • No aprobada: Google no ha podido confirmar que el cambio sea correcto. En algunos casos se puede apelar.

Los cambios de nombre, dirección o categoría son los que más se revisan y los que más se rechazan. En algunos casos, sobre todo si cambias la dirección, Google puede pedirte que vuelvas a verificar el negocio (con un vídeo, una llamada u otro método). No te asustes: es normal.

El orden correcto para que te lo acepten

  1. Primero tu web. Antes de cambiar el dato en Google, cámbialo en tu web (pie de página, contacto, datos estructurados). Así, cuando Google revise tu edición y compare con fuentes públicas, encontrará que tu web lo respalda.
  2. Luego la ficha. Haz el cambio en el Perfil de Empresa.
  3. Después tus redes y directorios principales. Facebook, Instagram, plataformas de tu sector.
  4. Por último, aporta pruebas visibles. Sube fotos recientes de la fachada con el cartel, de la entrada y del horario en la puerta. Las fotos ayudan a que Google entienda que el negocio está ahí y funciona.

Un cambio importante cada vez

Si tienes que corregir nombre, dirección, teléfono y categoría, no lo hagas todo de golpe el mismo día. Cambiar varios datos sensibles a la vez es justo el patrón que hace saltar las alarmas de Google (parece que alguien ha tomado el control de la ficha para convertirla en otra cosa). Empieza por el más urgente, espera a que te lo acepten y sigue con el siguiente.

No aproveches para «meter palabras clave»

Ya que estás editando, la tentación es cambiar «Clínica Dental Pérez» por «Clínica Dental Pérez Dentista Barato Implantes León». No lo hagas. Las directrices de Google piden que el nombre sea el nombre real del negocio, tal como aparece en tu cartel, tu documentación y tu marca. Meter palabras clave en el nombre es una de las causas típicas de suspensión, y además las ediciones que parecen spam se rechazan más.

Cómo corregir los datos si no tienes acceso a la ficha

Puede que no seas el propietario de la ficha (todavía) o que estés ayudando a un familiar, a un cliente o a tu propio negocio mientras recuperas el acceso. En ese caso tienes la misma herramienta que cualquier usuario: «Sugerir un cambio» en Google Maps.

Cómo sugerir un cambio paso a paso

  1. Inicia sesión con tu cuenta de Google en la app de Google Maps.
  2. Busca el negocio y ábrelo.
  3. Pulsa «Sugerir un cambio» y elige qué quieres corregir. Si quieres cambiar varios datos, elige la opción de editar la información.
  4. Haz el cambio. Si sabes que un dato está mal pero no conoces el correcto, algunas opciones permiten marcar «No lo sé, pero esto es incorrecto».
  5. Si puedes, añade una foto que lo demuestre (la fachada, el cartel con el horario). Ojo: Google avisa de que esas fotos son públicas y aparecen con tu nombre.
  6. Envía.

Los campos que se pueden sugerir son, según la ayuda de Google Maps: nombre del lugar, categoría, ubicación (dirección y chincheta), horario, teléfono, web y la opción de marcar el sitio como abierto, cerrado o que no está aquí. Desde la app también se pueden proponer cambios en servicios y características (accesibilidad, opciones de pago, etc.).

Los límites de esta vía

Sugerir cambios funciona, pero tiene tres problemas. Primero, todas las ediciones se revisan y Google no da un plazo concreto: puede tardar. Segundo, si la ficha tiene propietario, ese propietario puede rechazar tu sugerencia. Tercero, Google avisa de que las ediciones que cambian mucho un negocio pueden ser rechazadas. Por eso, si el negocio es tuyo, sugerir cambios es un parche mientras recuperas la propiedad, no la solución definitiva.

Para casos concretos (fotos que no son tuyas, reseñas que pertenecen a otro negocio, ficha que muestra datos personales tuyos, fichas que no deberían existir), Google tiene opciones de «Informar de un problema» y formularios específicos. Su página de ayuda legal sobre cómo corregir fichas de empresa locales recoge varias de estas situaciones: negocio cerrado permanentemente, negocio que nunca funcionó en esa dirección, ficha duplicada, información de contacto personal, datos que pertenecen a otro negocio o contenido que incumple las directrices. Úsalas para lo que son; no las uses para lo que se resuelve con una simple edición.

Las «actualizaciones de Google»: por qué te cambian los datos y cómo frenarlo

Este es el apartado que casi nadie explica y el que más quebraderos de cabeza da: tú pones el dato bien, y al cabo de unas semanas vuelve a salir mal. No es un fantasma. Son las actualizaciones de Google.

Cómo saber si Google te ha cambiado algo

La ayuda oficial de Google lo explica así: en el editor de tu perfil, la información que ha cambiado Google aparece en texto azul; si está en negro (o en blanco en modo oscuro), no hay actualizaciones de Google. Además, si tu perfil tiene actualizaciones, aparece un aviso en la parte superior. Entra en tu perfil, pulsa «Editar perfil» y busca texto azul. Si lo ves, revísalo: puedes aceptarlo si es correcto o volver a poner tu dato si no lo es.

La regla de los cuatro días

En septiembre de 2026 Google añadió a esa misma página de ayuda un apartado sobre las sugerencias de los usuarios. Lo que dice, en resumen:

  • Para ciertas sugerencias, Google te avisa antes de publicarlas, por correo electrónico o con una notificación dentro del producto.
  • Tienes cuatro días para aceptar o rechazar una sugerencia que necesita tu revisión.
  • Si no respondes en esos cuatro días, Google puede publicar el cambio automáticamente, pero solo si otra información pública (por ejemplo, tu web) lo respalda.
  • Google puede aplicar ediciones de usuarios sin revisión previa cuando son necesarias para cumplir sus directrices.

Traducido a la vida real: si no miras tu correo ni tus notificaciones de Google, cualquiera puede proponer un cambio en tu ficha y, cuatro días después, ese cambio puede estar publicado. Y fíjate en el matiz: lo publican si otra información pública lo respalda. Si tu web tiene el horario viejo y alguien sugiere ese horario viejo, adivina quién gana.

Qué hacer hoy mismo: entra en la configuración de tu Perfil de Empresa, revisa las notificaciones y actívalas todas por correo (sobre todo las de actualizaciones de la cuenta y las de información de la empresa). Usa un correo que mires a diario, no uno que nadie abre. Y pon a una persona responsable de responder a esos avisos en menos de cuatro días.

Por qué Google decide cambiar tus datos

Casi siempre por una de estas razones:

  • Tu web dice otra cosa. Es la causa número uno. Arregla la web antes que nada.
  • Muchas fuentes externas coinciden en un dato distinto. Directorios viejos repitiendo el teléfono antiguo, por ejemplo.
  • Varios usuarios sugieren lo mismo. Si tres personas dicen que los sábados cierras a las 14:00, Google lo va a considerar.
  • Dejaste campos vacíos. Si no pones horario, web o teléfono, Google puede rellenarlos por su cuenta. En las subidas masivas por hoja de cálculo para varias ubicaciones, la propia ayuda de Google avisa de que los campos en blanco pueden provocar una actualización automática.

Cómo blindar tu ficha (en la medida de lo posible)

Blindarla al 100 % no se puede: Google siempre se reserva la última palabra. Pero puedes reducir muchísimo los cambios no deseados:

  1. Rellena todos los campos, incluidos horarios especiales.
  2. Haz que tu web diga exactamente lo mismo, con el mismo formato.
  3. Limpia los directorios antiguos con datos viejos.
  4. Responde a las notificaciones de cambios en menos de cuatro días.
  5. Mantén la ficha viva: fotos nuevas, publicaciones, respuestas a reseñas. Un perfil que se gestiona transmite que hay alguien al otro lado.
  6. Revisa el perfil una vez al mes buscando texto azul.

Error por error: cómo resolver los casos más frecuentes

Vamos al grano con los problemas concretos que más me encuentro. Para cada uno te digo la causa más probable y la solución, paso a paso.

«Mi negocio aparece como cerrado permanentemente y está abierto»

Causa habitual: un usuario lo marcó como cerrado (quizá vio la persiana bajada, o confundió tu local con el de al lado), o Google lo dedujo porque la ficha estaba abandonada y había señales contradictorias.

Solución si eres propietario: en «Editar perfil», busca el estado del negocio (en la sección de información o de horario, según la versión) y márcalo como abierto. Actualiza el horario, sube fotos recientes de la fachada abierta y publica algo en el perfil. Si no te deja o te lo vuelven a cambiar, contacta con el soporte del Perfil de Empresa.

Solución si no eres propietario: en Maps, «Sugerir un cambio» y después la opción de lugar cerrado o no está aquí, marcando que está abierto. Pero, sobre todo, reclama la ficha cuanto antes.

Para que no vuelva a pasar: pon horarios especiales en festivos y vacaciones. Mucho «cerrado permanentemente» empieza con un cliente que se encontró la puerta cerrada en un día que la ficha decía «abierto».

«Sale un teléfono que no es el mío»

Causa habitual: teléfono antiguo que sigue en directorios, un número de centralita o de seguimiento que puso una agencia, o un usuario que propuso su propio número (sí, pasa).

Solución: cambia el teléfono en tu web primero, después en la ficha. Busca en Google el teléfono equivocado entre comillas y localiza cada sitio donde aparece; pide la corrección en cada uno. Si una agencia te puso un número de seguimiento y ya no trabajas con ella, asegúrate de que ese número no sigue en tu ficha como principal.

«La chincheta está en otro sitio y la gente se pierde»

Causa habitual: la dirección es correcta pero la geolocalización de Google la sitúa mal (pasa mucho en polígonos industriales, urbanizaciones, pueblos pequeños, calles nuevas o edificios con varias entradas), o alguien movió la chincheta.

Solución: como propietario, en la sección de ubicación puedes ajustar la posición del marcador en el mapa arrastrándolo a tu puerta. Hazlo con cuidado y con el mapa ampliado al máximo. Si no eres propietario, la sugerencia de cambio permite editar la chincheta. Añade en la descripción y en tu web indicaciones claras («entrada por la calle X», «primera planta, puerta 3»).

«El horario está mal o cambia solo»

Causa habitual: horario desactualizado en tu web o redes, sugerencias de usuarios o ausencia de horarios especiales.

Solución: pon el horario correcto en la ficha, incluyendo horarios especiales para los próximos festivos. Revisa que en tu web aparezca idéntico (mismo formato, mismos días). Si tienes horarios distintos para atención telefónica, recogida o cocina, usa los horarios adicionales del perfil en lugar de mezclarlo todo en el principal.

«El nombre está mal escrito o es el antiguo»

Causa habitual: cambio de marca que no se reflejó, traspaso, o un nombre que alguien «mejoró» con palabras clave.

Solución: cambia el nombre al real, el que figura en tu cartel. Espera a que te lo acepten antes de tocar otra cosa. Para cambios de marca grandes, prepara primero la web, la fachada (si cambia el cartel, súbelo en fotos) y las redes. Si el negocio ha cambiado de dueño y de actividad, Google indica que lo correcto puede ser marcar el antiguo como cerrado permanentemente y añadir el nuevo como un lugar distinto.

«Me he mudado y sigue saliendo la dirección vieja»

Causa habitual: se creó una ficha nueva en la dirección nueva en lugar de actualizar la existente, o se actualizó la ficha pero los directorios siguen con la antigua.

Solución: lo ideal es actualizar la dirección en la ficha existente (conservas reseñas e historial). Seguramente te pedirán volver a verificar. Si ya creaste una ficha nueva y tienes dos, no borres a lo loco: hay que decidir cuál se queda (normalmente la que tiene más reseñas e historial) y resolver la duplicada. Después, actualiza la dirección en todos los directorios.

«Tengo dos (o tres) fichas»

Causa habitual: fichas creadas por distintas personas a lo largo de los años, una por cada mudanza o una creada automáticamente.

Solución: si tienes acceso a ambas, conserva la buena y gestiona la otra según el caso (si es de la dirección antigua, márcala como cerrada o trasladada; si es una copia exacta, repórtala como duplicada). Si no tienes acceso a la duplicada, usa la opción de informar de un problema indicando que el lugar tiene otra ficha. No intentes «fusionar» creando fichas nuevas: lo empeora.

«La categoría no es la mía»

Causa habitual: se eligió mal al crear la ficha, o Google la cambió.

Solución: la categoría principal debe describir lo que eres, no todo lo que haces. Elige la más específica que exista y añade categorías secundarias para lo demás. Es uno de los cambios que más afectan a tu visibilidad, así que revísalo bien antes y no lo cambies cada semana.

«El enlace a mi web lleva a otro sitio o da error»

Causa habitual: cambiaste de dominio, rehiciste la web y las URL antiguas ya no existen, o alguien puso tu Facebook como web.

Solución: pon la URL correcta (la página de inicio o, si tienes varias sedes, la página de esa sede). Si cambiaste de dominio o de estructura, asegúrate de tener redirecciones 301 de las URL antiguas a las nuevas. Esto también afecta a tu posicionamiento orgánico; si tu web, además, no aparece en Google, échale un ojo a por qué tu web no aparece en Google.

«Salen fotos que no son de mi negocio»

Causa habitual: fotos subidas por usuarios que se equivocaron de sitio, o fotos del negocio anterior en ese local.

Solución: denuncia cada foto desde Maps con la opción de informar sobre la imagen. Tú, como propietario, puedes borrar las tuyas, pero las de terceros solo se pueden reportar. Mientras tanto, sube fotos tuyas buenas y actuales: con el tiempo, las tuyas ganan protagonismo.

«En mi ficha salen datos o reseñas de otro negocio»

Causa habitual: confusión con un negocio de nombre parecido, o un local compartido.

Solución: la página de ayuda de Google sobre cómo corregir fichas recoge la opción de informar de que fotos, reseñas o datos pertenecen a otro sitio. Úsala. Si compartes local con otra empresa, cada una debe tener su propia ficha con su propio nombre, teléfono y categoría, y lo ideal es que haya algo visible (cartel, buzón, timbre) que lo demuestre.

«Creo que la competencia me cambia los datos»

Pasa más de lo que parece. No lo puedes evitar del todo, pero sí puedes reaccionar rápido: notificaciones activadas, respuesta en menos de cuatro días, web coherente y revisión semanal mientras dure. Si detectas un patrón claro de ediciones malintencionadas, documéntalo con capturas y fechas y contacta con el soporte de Perfil de Empresa. Lo que no te recomiendo es entrar en guerra sugiriendo cambios en la ficha de nadie: además de feo, te puede salir caro.

Dos ejemplos explicados paso a paso

Para que lo veas aplicado, dos situaciones típicas (son ejemplos ilustrativos, no clientes concretos):

Ejemplo 1: una peluquería que «cierra» los lunes sin cerrar. La dueña abre los lunes desde hace un año, pero la ficha sigue diciendo «Cerrado» ese día. Diagnóstico: el horario de la web está bien, pero el de Facebook es el antiguo y la ficha la creó hace años una exempleada. Solución en orden: solicitar la propiedad de la ficha (3 días de espera, la exempleada no responde y se reclama desde el correo de confirmación), cambiar el horario en Facebook, cambiar el horario en la ficha, poner los festivos del trimestre, activar las notificaciones y subir fotos del local abierto un lunes. Resultado esperable: el horario correcto en pocos días y sin «rebotes» porque ya no hay fuentes que lo contradigan.

Ejemplo 2: un taller que se mudó de nave. Al mudarse, alguien creó una ficha nueva en la nave nueva. Ahora hay dos: la vieja, con 140 reseñas y la dirección antigua, y la nueva, con 6 reseñas. Los clientes de siempre siguen yendo a la nave vieja. Solución: decidir quedarse con la ficha vieja (por las reseñas), cambiar primero la dirección en la web y en los directorios del sector, actualizar la dirección de la ficha vieja y pasar la nueva verificación, ajustar la chincheta a la puerta de la nave y reportar la ficha nueva como duplicada. Mientras se resuelve, poner un cartel en la nave antigua con la nueva dirección y una publicación en el perfil explicando el traslado.

Más allá de Google: el resto de sitios que repiten tus datos

Arreglar la ficha de Google sin arreglar el resto es como fregar el suelo con el grifo abierto. Google compara tus datos con lo que dice el resto de internet, así que la coherencia de nombre, dirección y teléfono (lo que en SEO local llamamos NAP, de name, address, phone) es lo que hace que una corrección dure.

Dónde revisar, por orden de prioridad

  1. Tu web. Pie de página, página de contacto, página de cada sede, avisos legales, datos estructurados.
  2. Tus redes sociales. Facebook (página de empresa, apartado de información), Instagram (perfil profesional con dirección y contacto), LinkedIn, TikTok si lo usas.
  3. Otros mapas. Apple Maps se gestiona desde Apple Business Connect, y Bing Maps desde Bing Places for Business (que permite importar los datos desde tu perfil de Google). Muchos iPhone usan Apple Maps por defecto: si ahí sales mal, también pierdes clientes.
  4. Plataformas de tu sector. Reservas para restaurantes, portales de salud para clínicas, portales inmobiliarios, plataformas de reformas, colegios profesionales, marketplaces.
  5. Directorios generalistas y locales. Páginas amarillas y similares, guías de tu ciudad, asociaciones de comerciantes, cámaras de comercio.
  6. Webs de terceros que te mencionan. Noticias locales, patrocinios, proveedores que te listan como distribuidor.

Formato idéntico, no «parecido»

No vale con que el dato sea correcto: mejor si es idéntico. Decide un formato y úsalo siempre:

  • Nombre: exactamente como en tu cartel. Si es «Fisioterapia Ruiz», no pongas en un sitio «Fisio Ruiz» y en otro «Centro de Fisioterapia Ruiz S.L.».
  • Dirección: el mismo orden y las mismas abreviaturas (o ninguna). «Calle Ancha, 12, bajo, 24003 León» en todas partes.
  • Teléfono: el mismo número principal en todos los sitios. Si quieres un formato, por ejemplo «+34 987 000 000», úsalo siempre.

Cómo pedir correcciones a directorios

Casi todos los directorios tienen un enlace de «reclamar ficha», «soy el propietario» o un formulario de contacto. Si no lo tienen, busca el correo de soporte. Más abajo tienes una plantilla para pedirlo. En directorios abandonados que no responden, no pierdas semanas: prioriza los que salen en las primeras posiciones cuando buscas tu nombre o tu teléfono antiguo.

Tu web como fuente de verdad: cómo hacerlo en Shopify y WordPress

Tu web es la única fuente que controlas al cien por cien. Si la conviertes en la referencia clara de tus datos, todo lo demás se vuelve más fácil. Esto es lo que tiene que tener, la hagas con lo que la hagas:

  • Nombre, dirección, teléfono y horario visibles en el pie de página (o al menos en contacto), en texto, no dentro de una imagen.
  • Una página de contacto con mapa, cómo llegar e indicaciones si la entrada es difícil.
  • Si tienes varias sedes, una página por sede con sus datos propios (y la ficha de Google de cada sede enlazando a su página).
  • Datos estructurados de tipo LocalBusiness (o el subtipo de tu sector) con los mismos datos.

En Shopify

  1. Pie de página: en Tienda online > Temas > Personalizar, edita el bloque del pie de página y añade un bloque de texto con nombre, dirección, teléfono y horario.
  2. Página de contacto: en Tienda online > Páginas, crea o edita «Contacto» y usa la plantilla de contacto del tema. Añade el texto con los datos y, si el tema lo permite, una sección de mapa.
  3. Datos de la tienda: en Configuración > Información de la tienda (y en los datos de la empresa para facturación), revisa que la dirección es la buena. Muchos temas usan esos datos en avisos y documentos.
  4. Datos estructurados: la mayoría de temas no incluyen LocalBusiness. Se puede añadir un bloque JSON-LD en el tema (por ejemplo, en un fragmento incluido en la plantilla principal) o con una app de datos estructurados. Si no te manejas con el código del tema, pídeselo a alguien que sepa: un error ahí puede romper la tienda.
  5. Puntos de venta físicos: si usas Shopify POS y vendes en tienda física, revisa que las ubicaciones configuradas tengan los mismos datos.

En WordPress

  1. Pie de página: en Apariencia > Widgets o en el editor del sitio (temas de bloques), añade los datos en texto.
  2. Página de contacto: con tus datos, el mapa y el formulario.
  3. Datos estructurados: plugins de SEO como Rank Math (con su módulo de SEO local) o Yoast (con su complemento de SEO local) permiten rellenar los datos de la empresa y generar el marcado LocalBusiness sin tocar código. Revisa que lo que pones ahí coincide letra por letra con tu ficha.
  4. WooCommerce: en WooCommerce > Ajustes, la dirección de la tienda. No es lo que lee Google para la ficha, pero conviene que sea coherente.
  5. Cachés: si cambias datos y no se ven, vacía la caché del plugin y del servidor.

Un ejemplo sencillo de bloque de datos estructurados (adáptalo a tu negocio, al subtipo correcto y con tus datos reales):

<script type="application/ld+json"> { "@context": "https://schema.org", "@type": "LocalBusiness", "name": "Nombre exacto de tu negocio", "telephone": "+34 900 000 000", "url": "https://tudominio.com/", "address": { "@type": "PostalAddress", "streetAddress": "Calle Ejemplo, 12", "addressLocality": "Tu ciudad", "postalCode": "00000", "addressCountry": "ES" }, "openingHoursSpecification": [{ "@type": "OpeningHoursSpecification", "dayOfWeek": ["Monday","Tuesday","Wednesday","Thursday","Friday"], "opens": "09:00", "closes": "14:00" }] } </script>

Cuando lo tengas, compruébalo con la prueba de resultados enriquecidos de Google o con el validador de Schema.org. Y recuerda: si cambias el horario en la ficha, cámbialo también aquí. Un marcado con datos viejos es una fuente más que contradice tu ficha.

Datos mal y buscadores con IA: el problema se multiplica

Hasta hace poco, un dato mal en Google era un dato mal en Google. Hoy es un dato mal en Google, en las respuestas generadas con IA de los buscadores, en ChatGPT, en Gemini, en Perplexity, en los asistentes de voz y en la app de mapas del coche. Estas herramientas no se inventan tu horario de la nada: lo sacan de las fuentes que encuentran. Si las fuentes dicen cosas distintas, la IA elige una (o mezcla varias) y lo cuenta con total seguridad.

Esto tiene tres consecuencias prácticas:

  1. Corregir solo Google ya no basta. Las IA beben de tu web, de directorios, de reseñas y de artículos. Cuantas más fuentes coherentes haya, más probable es que acierten.
  2. Los errores tardan más en desaparecer. Algunas herramientas responden con información que no se actualiza al momento. Corrige las fuentes y vuelve a preguntar pasado un tiempo.
  3. La web vuelve a ser clave. Una web clara, con los datos en texto, una página «sobre nosotros» con información real y datos estructurados es de lo más útil que puedes darles.

Si al preguntar a ChatGPT por tu negocio te responde que no te conoce o te confunde con otro, tengo un artículo entero sobre eso: ChatGPT no conoce mi empresa: cómo cambiarlo. Y si lo que ves es que la IA recomienda a tu competencia, lee la IA recomienda a tu competencia y no a ti: por qué pasa.

Prueba rápida: después de corregir tus datos, apunta en tu hoja de diagnóstico qué responden ChatGPT, Gemini y Perplexity a «horario y teléfono de [tu negocio] en [tu ciudad]». Repite la prueba cada mes. Es la forma más simple de saber si tus correcciones se están propagando.

Errores habituales al intentar corregirlo

Estos son los errores que más veo cuando un dueño de negocio intenta arreglarlo por su cuenta. Todos tienen fácil solución si los conoces antes:

  1. Crear una ficha nueva en lugar de recuperar la vieja. Pierdes las reseñas, generas una duplicada y Google se confunde todavía más. Recupera siempre la existente.
  2. Cambiarlo todo a la vez. Nombre, dirección, categoría y teléfono el mismo día es una bandera roja. Uno a uno.
  3. Meter palabras clave en el nombre. Te pueden rechazar la edición o, peor, suspender la ficha.
  4. Arreglar Google y olvidar la web. Google vuelve a cambiar el dato porque tu web lo contradice.
  5. No activar las notificaciones. Con la regla de los cuatro días, no enterarte de una sugerencia equivale a aceptarla.
  6. Dejar la ficha en manos de la agencia. El día que dejéis de trabajar juntos, te quedas sin acceso. La propiedad, siempre tuya.
  7. Insistir con la misma edición rechazada. Si Google te rechaza un cambio, no lo repitas diez veces. Averigua por qué (normalmente, falta de respaldo en otras fuentes), corrígelo y vuelve a intentarlo.
  8. Usar una dirección virtual o un apartado de correos. Las directrices de Google piden una ubicación física real donde atiendes a clientes, o configurarte como negocio de área de servicio si vas a casa del cliente.
  9. Olvidar los horarios especiales. Es la fuente número uno de «se lo encontraron cerrado» y, por tanto, de reseñas malas y sugerencias de «cerrado».
  10. No documentar nada. Sin capturas con fecha, si necesitas apelar o hablar con soporte no tienes con qué demostrar lo que ha pasado.

Plazos y costes realistas

Te lo cuento sin adornos, para que sepas a qué atenerte.

Cuánto tarda

Acción Plazo orientativo
Edición en tu propio perfil verificado Según Google, normalmente hasta 10 minutos; a veces hasta 30 días
Solicitud de propiedad a otro propietario El propietario tiene 3 días para responder; después, si está disponible, puedes reclamar
Respuesta a sugerencias de usuarios que requieren tu revisión Tienes 4 días antes de que Google pueda publicarlas
Sugerencia de cambio como usuario Google no da plazo; todas se revisan
Correcciones en directorios Desde el mismo día hasta nunca, según lo cuidado que esté cada directorio
Que las IA reflejen los datos nuevos Variable; depende de cuándo vuelvan a consultar las fuentes

En la práctica, un caso sencillo (tienes acceso, un par de datos mal, web fácil de editar) se resuelve en una tarde de trabajo y se consolida en unas semanas. Un caso complicado (ficha de otra persona, duplicadas, mudanza, directorios con datos viejos) puede llevar varias semanas de idas y venidas.

Cuánto cuesta

Hacerlo tú cuesta tiempo, no dinero: Google no cobra por gestionar el Perfil de Empresa, ni por sugerir cambios, ni por solicitar la propiedad. Si alguien te llama diciendo que es «de Google» y que tienes que pagar para que tu ficha salga bien, cuelga: es un timo muy extendido.

Si lo encargas a un profesional, lo normal es que se cobre por horas o como parte de un servicio de SEO local. Lo que debes exigir es que te deje la ficha a tu nombre, te explique qué ha cambiado y te entregue la hoja con todos los sitios revisados. Si quieres una idea general de precios del SEO en España, la tienes en cuánto cuesta el SEO en España.

Plan de mantenimiento para que no vuelva a pasar

Corregir una vez está bien. Que no vuelva a pasar es lo que de verdad te ahorra dinero. Este es el plan mínimo que recomiendo a cualquier negocio local:

Cada semana (5 minutos)

  • Revisar el correo y las notificaciones del Perfil de Empresa. Responder a cualquier sugerencia de cambio en menos de cuatro días.
  • Responder a las reseñas nuevas.

Cada mes (20 minutos)

  • Entrar en «Editar perfil» y buscar texto azul (actualizaciones de Google).
  • Buscar el negocio en incógnito en Google y en Maps y comprobar los datos básicos.
  • Subir dos o tres fotos nuevas y hacer alguna publicación.
  • Preguntar a una IA por tu horario y teléfono.

Cada trimestre (1 hora)

  • Poner los horarios especiales de los festivos del trimestre siguiente.
  • Revisar quién tiene acceso al perfil y quitar a quien ya no deba tenerlo.
  • Revisar redes sociales y los cinco directorios más importantes de tu sector.

Cada vez que cambie algo en tu negocio

  • Primero la web, luego Google, luego redes, luego directorios. Siempre en ese orden.
  • Apuntar la fecha y el cambio en tu hoja de control.

Checklist completo

Cópialo y ve marcando. Si cumples todo, tu ficha está mucho mejor que la de la mayoría de tu competencia:

Control de la ficha

  • ☐ La ficha está a nombre de una cuenta de Google de la empresa que controlo yo.
  • ☐ Sé quién más tiene acceso y con qué rol.
  • ☐ No hay fichas duplicadas de mi negocio.
  • ☐ Las notificaciones por correo están activadas y alguien las mira cada semana.

Datos en Google

  • ☐ Nombre real, sin palabras clave añadidas.
  • ☐ Categoría principal correcta y categorías secundarias pertinentes.
  • ☐ Dirección correcta y chincheta en mi puerta (o configurado como negocio de área de servicio si voy a casa del cliente).
  • ☐ Teléfono principal correcto.
  • ☐ Web correcta y funcionando.
  • ☐ Horario normal correcto.
  • ☐ Horarios especiales de los próximos festivos puestos.
  • ☐ Estado: abierto.
  • ☐ Sin texto azul pendiente de revisar en «Editar perfil».
  • ☐ Fotos recientes de fachada, interior y equipo.

Coherencia fuera de Google

  • ☐ La web muestra los mismos datos, en texto y con el mismo formato.
  • ☐ Los datos estructurados de la web coinciden con la ficha.
  • ☐ Facebook, Instagram y LinkedIn coinciden.
  • ☐ Apple Business Connect y Bing Places revisados.
  • ☐ Plataformas de mi sector revisadas.
  • ☐ Directorios que salen al buscar mi nombre o mi teléfono antiguo, corregidos o en proceso.

Seguimiento

  • ☐ Hoja de control con todos los sitios, fechas y cambios.
  • ☐ Prueba mensual en ChatGPT, Gemini y Perplexity.
  • ☐ Revisión mensual en incógnito.

Plantillas de mensajes listas para copiar

Para pedir a un directorio que corrija tus datos

Asunto: Corrección de datos de [Nombre del negocio]

Hola:

Soy [tu nombre], [cargo] de [Nombre del negocio]. En vuestra web aparece nuestra empresa con datos que ya no son correctos: [URL de la ficha].

Los datos correctos son: nombre [nombre exacto], dirección [dirección completa], teléfono [teléfono], web [URL], horario [horario].

Os agradecería que los actualizarais o, si lo preferís, que me indicarais cómo reclamar la ficha para mantenerla yo. Puedo acreditar la titularidad si lo necesitáis.

Gracias y un saludo,
[Nombre] · [Teléfono] · [Correo]

Para pedir acceso a quien creó la ficha (exempleado, agencia, anterior dueño)

Hola, [nombre]:

Te escribo porque el Perfil de Empresa de Google de [Nombre del negocio] sigue vinculado a tu cuenta. Necesitamos gestionarlo directamente para mantener los datos al día.

Voy a enviar una solicitud de propiedad desde Google y te llegará un correo. ¿Podrías aprobarla en cuanto la recibas? Si lo prefieres, también puedes añadir como propietaria la cuenta [correo de la empresa] desde la sección de personas y acceso del perfil y, después, transferirle la propiedad principal.

Muchas gracias por la ayuda.
[Nombre]

Para contactar con el soporte del Perfil de Empresa

Hola:

Soy el propietario verificado del perfil [Nombre del negocio], [dirección]. Desde el [fecha], el perfil muestra [dato incorrecto] en lugar de [dato correcto]. He corregido el dato en el perfil el [fecha], pero vuelve a aparecer el valor incorrecto.

El dato correcto figura en nuestra web ([URL de contacto]) y en [otras fuentes]. Adjunto fotos de la fachada y del horario en la puerta, tomadas el [fecha].

¿Podéis revisarlo e indicarme si hay algo más que deba hacer? Gracias.

Para avisar a tus clientes mientras se corrige (publicación en el perfil o redes)

Seguimos abiertos en [dirección]. Nuestro horario es [horario] y nuestro teléfono, [teléfono]. Si has visto otro dato en internet, es un error que estamos corrigiendo. ¡Te esperamos!

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi negocio sale con datos mal en Google si yo no he tocado nada?

Precisamente por eso. Google mezcla lo que tú escribes con lo que dicen los usuarios, tu web, tus redes y otras fuentes. Si no gestionas la ficha y otras fuentes dicen algo distinto, Google puede actualizarla por su cuenta o aceptar sugerencias de usuarios.

¿Puede cualquiera cambiar los datos de mi negocio en Google?

Cualquiera puede sugerir cambios desde Google Maps. Google los revisa y, para ciertas sugerencias, avisa al propietario, que tiene cuatro días para aceptarlas o rechazarlas. Si no respondes y otra información pública respalda el cambio, Google puede publicarlo.

¿Cuánto tarda Google en aplicar una corrección?

Si eres el propietario, Google indica que la revisión suele tardar hasta 10 minutos, pero en ocasiones hasta 30 días. Si sugieres el cambio como usuario, no hay plazo publicado.

Me han rechazado la edición. ¿Qué hago?

No la repitas sin más. Comprueba que tu web y tus redes respaldan el dato nuevo, sube fotos que lo demuestren y vuelve a intentarlo. Si sigue sin aceptarse, apela o contacta con el soporte del Perfil de Empresa con pruebas.

¿Tengo que pagar a Google para que mis datos salgan bien?

No. Gestionar el Perfil de Empresa es gratuito. Desconfía de llamadas que dicen ser de Google y te piden dinero para «verificar» o «posicionar» tu ficha.

La ficha la creó mi antigua agencia. ¿Es mía?

El negocio es tuyo, pero si la propiedad está en la cuenta de la agencia, necesitas que te la transfiera o solicitar la propiedad desde Google. Pídelo cuanto antes y, en adelante, da a las agencias acceso como administradoras, nunca la propiedad principal.

¿Borro la ficha y creo una nueva con los datos buenos?

Casi nunca es buena idea. Perderías reseñas e historial y podrías acabar con duplicadas. Lo correcto es recuperar y corregir la ficha existente.

¿Por qué ChatGPT o Gemini dan un horario equivocado de mi negocio?

Porque toman la información de las fuentes que encuentran, y si hay fuentes con datos antiguos o contradictorios, pueden repetirlos. Corrige Google, tu web y los directorios, y repite la prueba pasado un tiempo.

¿Afectan los datos mal a mi posicionamiento?

Sí, de forma directa e indirecta. Una categoría equivocada o una ubicación mal colocada cambian las búsquedas en las que apareces, y los datos incoherentes restan confianza. Además, los clientes que se encuentran la puerta cerrada dejan reseñas malas, y eso también pesa.

¿Y si el error es que salgo como cerrado permanentemente?

Es lo primero que hay que arreglar. Márcalo como abierto desde tu perfil (o sugiérelo desde Maps si no tienes acceso), sube fotos recientes, revisa horarios y contacta con soporte si te lo vuelven a cambiar.

¿Quieres que lo revise yo?

Si has llegado hasta aquí, ya sabes más sobre por qué tu negocio sale con datos mal en Google que la mayoría de los que te venden «posicionamiento en Maps». Pero entiendo que no tengas tiempo de hacer todo esto, o que te encuentres con un caso enrevesado: una ficha que no sabes quién creó, duplicadas, una mudanza o una suspensión.

Te propongo algo sencillo: una auditoría gratuita de tu presencia en Google. Reviso tu ficha, tu web y las fuentes que están contradiciendo tus datos, y te digo exactamente qué está mal, en qué orden arreglarlo y si puedes hacerlo tú o te conviene ayuda. Sin compromiso y sin humo. Si quieres saber cómo trabajo, aquí te cuento quién soy; y si quieres ir más allá de la ficha, mira qué incluye una auditoría SEO completa.

Pide tu auditoría gratuita:

Cuéntame el nombre de tu negocio y tu ciudad, y te digo qué está viendo Google de ti.




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